(7 años de extravagantes aventuras)

viernes, 17 de agosto de 2012

Los prescindibles son imprescindibles


La primera parte de "Los mercenarios" prometía mucho y ofrecía muy poco. Admitámoslo: era divertida, pero parecía rodada en dos fines de semana con un presupuesto aproximado de veinticinco euros.

"Los mercenarios 2", sin embargo, es perfecta.

Cuenta con muchos más medios, un casting más entregado y una historia que, aunque extraordinaria en su simpleza, proporciona unas cuantas "set-pieces" de acción verdaderamente memorables. Los villanos son adoradores de Lucifer esclavistas y que extraen uranio. Los buenos, por su parte, se supone que no son tan buenos, pero hacen chistecitos de vez en cuando y tienen la fea costumbre de ayudar al indefenso. La peli no reinventa el género: lo celebra.

Bruce y Arnold pegando tiros, codo con codo, es un sueño hecho realidad. Jason Statham es un asesino al que no te importaría invitar a casa. "Van Damme hace de malo" es una frase que se repetirá con gran emoción en las próximas semanas. Evidentemente, la película funciona por que conocemos a estos maravillosos actores y, para nosotros, su mera presencia ya es reveladora. Son como ilustraciones extraidas de un cuento de perrault. Van más allá del nombre, de lo humano. Son putas leyendas. ¿Tendría algún sentido contar esta misma historia, con las mismas secuencias de acción pero protagonizada por completos desconocidos? Pues no, cojones. Claro que no.

Pero, ¿acaso importa?

La aparición de Chuck Norris es espectacular, una auténtica cima en la historia del cine de acción. No por la escena en sí, ni por su personaje, ni por personajes anteriores que haya interpretado, ni siquiera por el propio carisma del actor (que, admitámoslo, mucho no tiene). Sino por los puñeteros chistes de internet. La película no esquiva estas referencias a la cultura pop actual y, es más, las abraza con pasión. Por que no se trata de un espectáculo privado al cual hay que llevar traje para que te dejen pasar. No, no, no. Se trata de un homenaje en toda regla al espectador con camiseta y deportivas. Stallone no hace este largometraje para él: la está haciendo para ti. Y eso, amiguitos, merece todo mi cariño y mi respeto.

Por cierto, que si he visto la peli por que fuí al preestreno. Estreché la mano a Jason Statham... ¡y a Avi Lerner! ¡El infame productor de la Cannon! Luego llamé a Dolph Lundgreen "He-man". A gritos, como debe ser. El tipo, muy rubio él, se subió al escenario y dijo que ya no vive en Marbella pero que ha dejado allí a dos preciosas niñitas rubias y que, como nos acercásemos a ellas, nos mataba. Todos aplaudimos, claro está.

Entuasiasmo por las chorradas, sí señor. Esto es bonito. Esto es la vida.

Quién quiera ver acción pura y dura encontrará grandes secuencias de tiros, explosiones y persecuciones. Todo rodado con maestría por un inspirado Simon West e interpretado con pasión por nuestras superestrellas favoritas. La violencia es cruel y explícita, pero caricaturesca. Hasta un infante encontrará más diversión que terror en esa exagerada carnicería. Estamos ante una aventura desenfadada que en ningún momento se toma en serio a sí misma y ofrece toneladas de buen humor sin caer nunca en la autoparodia (que al final cansa, Robert Rodriguez). Una aventura como no hemos disfrutado en mucho tiempo.

"Expendables 2" ofrece lo que promete y más. Mucho más.


3 comentarios:

Periko dijo...

Me has alegrado el dia.

Joaking dijo...

Maldito suertudo, yo me tendre que eperar al 24 de Agosto. Aun asi me has alegrado, ahora ire con mas ganas a verla al cine el dia que se estrene.

El Tipo de la Brocha dijo...

Veo que tú también la disfrutaste enormemente. Esperemos que no caigan en esa temida autoparodia en la tercera, aunque si consiguen a Clint Eastwood, casi me da igual.