(7 años de extravagantes aventuras)

domingo, 29 de julio de 2012

El secreto del éxito

"¡Nunca! Antes muerta que tocar a un monstruo como tú..."

Leyendo el titular de esta cutrenoticia me he acordado de una historia que os quería comentar, y que lleva demasiado tiempo aparcada.

Soy muy fan de la versión de Drácula de Coppola. Que debería llamarse, como todo el mundo sabe, "Drácula de Coppola" y no "Drácula de Bram Stoker". Por que, aunque sea extremadamiente fiel en la letra a la obra original (mucho más que cualquier acercamiento anterior, digan lo que digan), se inventa lo que viene a ser el meollo del asunto. Esto es, la relación romántica entre Vlad y su esposa suicida, Elizabetha.

Todos los que habéis visto la película ya sabéis como sigue la cosa. Y los que no, os lo podéis imaginar. El conde transilvano encuentra en Londres la reencarnación de su amada. Una joven profesora llamada Mina Murray por cuyo abrazo cruzaría, literalmente, océanos de tiempo.

Mucha gente que vé la película tiene el mismo problema. No entienden por qué puñetas Mina se deja seducir. Las motivaciones del vampiro están clarísimas: está encoñado desde tiempos de la caida de Constantinopla. La misma razón por la que decidió pactar con los poderes de la oscuridad fué ver el cuerpo sin vida, condenado al inframundo, de su hermosa mujercita. Su alma humana necesita el amor de Mina, mientras que, en los ratos libres, tortura sexualmente a Lucy Westenra, que es lo que necesita su alma de vampiro cabrón. ¡Que figura tan desdichada!

Pero, entonces, la muchacha, tan mojigata, tan victoriana y estando prometida con Keanu Reeves... ¿por qué permite a un desconocido acercarse a ella con claras intenciones románticas? Y después de la muerte de su amiga Lucy, ¿por qué defiende al amo de las tinieblas frente a Van Helsing? Bueno, la respuesta más obvia sería decir que las memorias de su vida pasada regresan a ella y la hacen sentirse de nuevo en los bosques de Walachia. Nada de eso. El tema es mucho más fácil:

Por que Drácula es rico y tiene poderes mágicos.

Se presenta como "el príncipe Vlad". Ya ni conde ni hostias. Príncipe. Va vestido hecho un pincel, con un sombrero de copa, un bastón de cabeza de plata y unas gafitas que parecen compradas en el mercado de Camden. Y no creais que es fácil hacer que Gary Oldman (que siempre ha tenido un poco cara de vagabundo) parezca un aristócrata decimonónico. Mas adelante, demuestra que entra en todos los sitios como le da la gana, que vive en un castillo, habla con los animales, tiene sirvientes para llenar un circo y hasta puede convertir las lágrimas en diamantes. ¡Por las alas negras de Azazel! ¡Lo raro es que Mina no le pida matrimonio cinco minutos después de su primera conversación!

Menciono lo de los poderes mágicos por que molan muchísimo y es difícil que pasen desapercibidos. Después de todo, estamos hablando del señor de los no-muertos. Pero vamos, tampoco son tan importantes. En el proceso de seducción juegan un papel poco menos que anecdótico, admitámoslo. Cualquiera puede aparentar ser un terrible hechicero con un dvd de magia borrás y unas cuantas semanas de práctica. Y no cualquiera puede follarse a Winona Rider (que aunque ahora la odie todo el mundo, la verdad es que en los 90 estaba bastante bien).

Una vez aclarado este punto, querría preguntaros: ¿creeis que Mina habría "recuperado las memorias de su vida pasada" si Drácula hubiera sido, por ejemplo, un albañil? ¿Un vendedor de periódicos? ¿Un florista? ¿Un pianista de café barato? ¿Un dramaturgo sin trabajo?

Yo creo que no.

Todavía voy más lejos. Creo que habría que cambiar el "tagline" de la película. No es que no me guste lo de "loves never dies", pero es poco sincero. Debería poner "loves never dies, unless you are poor".

"¿Helicóptero privado has dicho? ¡Tómame aquí mismo!"

4 comentarios:

Carlos Javier Eguren Hernández dijo...

Bueno, de Francis Ford Coppola robando escenas de Nosferatu en plan homenaje.

Yo prefiero el Frankenstein de Kenneth Branagh, no viene a cuento, pero tenía que decirlo. xD

Anónimo dijo...

Cuando la vi era joven e inocente pero hay que reconocer que es la verdad lo que has escrito aquí. Menudas lagartas...

Sonja dijo...

jeje, esta es una de mis preferidísimas, lo cuentas con gracia pero no estoy de acuerdo, a ver a qué chica bien le va a gustar ese castillo sarnoso, poderes mágicos está claro.

Kike dijo...

Es que con la fortuna que se gasta el tipo, resulta atractivo hasta cuando se convierte en murciélago. Al final todo se reduce a una cosa...