(7 años de extravagantes aventuras)

miércoles, 18 de julio de 2012

¡Concurso de miradas!


¿Que espera uno de un programa de humor? Pues reirse, obviamente. Aunque quizás no es tan obvio para todos, viendo como triunfan monstruosidades del tipo "Como conocí a vuestra madre".

Pues bien, el programa de humor con el que mas me río últimamente se llama "Historias corrientes" (en inglés, "Regular show"). Como es de esperar, no cuenta ninguna historia corriente.

La premisa ya es delirante. Un urraco y un mapache de 23 años que, en su primer empleo, deben ayudar en las tareas de cuidado de un parque. Su jefe es una máquina de caramelos que siempre les está echando la bronca. Oh, sí.

Es imposible no sentir un aprecio sincero hacia estos dos tipos que, en lugar de currar, se pasan el día jugando a la Atari, intentando ligar con la chica del Starbucks o (y esto ya es suposición mía) fumando hierba cuando su jefe no les ve.

Yo siempre he sido muy fan de la animación en cualquiera de sus formas y, mas concretamente, de las series de dibujos animados. Pero debo admitir que he estado, durante muchos años, totalmente desconectado del medio. Sencillamente, no había producciones que me interesaran... ¡¡hasta ahora!!

La mayor parte de los episodios comienzan con un conflicto cotidiano e incluso reconocible (a pesar de la disparatada naturaleza de sus protagonistas). A medida que avanza la trama la cosa se va complicado y normalmente acaba involucrando portales a otra dimensión, unicornios, poderes infernales o al mismísimo dios del Basket. Para regresar, finalmente, al punto de partida. Y es que todos sabemos que en la vida es tan importante enfrentarse a una invasión extraterrestre como conservar el recibo de la ropa que has comprado.

Me parto con esta gente. Me parto con los chistes tontísimos y con los momentos absurdos. Pero lo mejor de todo es, con diferencia, el carisma que destilan los secundarios. Puede que por fuera sean un gorila albino, una piruleta o un fantasma. Pero por dentro son absolutamente REALES.

Ya sabéis lo que toca ahora: si nunca, nunca, nunca habíais visto esta cosa, no sabéis lo que os estáis perdiendo. No puedo sino recomendar un paseo rápido por youtube, donde estan subidos casi todos los capítulos. Cada historia dura menos de 12 minutos, de forma que en un ratejo corto podéis tragaros unos cuantas.

Ojalá todos los "shows" fueran como "regular show".