(7 años de extravagantes aventuras)

viernes, 29 de junio de 2012

¡Respeto y comprensión para nuestros amigos feudales!

Si amigos, respeto y comprensión para ellos. Aquellos eran tiempos difíciles... Pero claro, parece mejor recurrir a la crítica fácil, aducir a lo (aparentemente) evidente. No, no quiero que penséis en los campesinos, siervos, artesanos y esas otras imágenes que vienen a la mente cuando uno piensa en las penalidades del feudalismo. Si, darle palos al agua, atizar gatos contra la pared y hacer montañas de mugre es cansado, si. Pero todo eso queda reducido a la trivialidad cuando uno examina el caso mas terrible, el de los ¡SEÑORES FEUDALES!

                                                    -Ya se aburre uno de apiñar mierda...

                                                    -¡Al menos no tienes que trágatela como los del castillo!



Y es que es muy fácil realizar actividades repetitivas durante generaciones sin esperanzas de futuro y ningún beneficio personal. Pero nuestros nobles sufridores lo pasaban mucho peor. Y no estoy hablando de que la sopa te llegue fría a la mesa (lo cual es un drama humano que bien podría ocupar 10 paginas), sino de la cantidad de dificultades que trae el ser un Señor feudal. Consiste en ser vecino en un bloque de pisos poblado por hijosdeputa. En tu casa tienes a los vecinos de arriba y los de abajo. Los de arriba (a los que debes lealtad) no sólo te roban parte de lo que es tuyo por derecho, usan tus hombres y te incluyen en sus guerras y gilipuerteces que no tienen relación alguna contigo. No. Es que, además, tienes que llevarte bien con ellos y poner buena cara cuando tiran la basura desde su terraza a la tuya o te mojan y ensucian la ropa cuando riegan sus plantas. Las cosas ya parecen bastante complicadas con esta situación, pero resulta que también tienes vecinos abajo... estos vienen a complicarte la vida también, pero de una forma diferente. Vendrán a llamar a tu puerta a pedirte cosas, quejarse de los ruidos, las humedades, los impuestos, las levas, o se enfrentan entre ellos intentando buscar apoyo para su bando. Además de estas tareas, los dos grupos tienen en su agenda el intentar robarte tu piso, ya sea pidiéndote que te tires por la ventana en el caso de tu Señor o apuñalándote en el rellano de la escalera en el caso de tus vasallos. 




                                                                              
                                                  ¡A besar anillo mierdosos!........ ¿Que anillo?

Después de eso, aún te queda lidiar con los del contador del agua, el gas y la luz. Si no tienes cuidado se producen averías. Y si no mandas arreglar las ya existentes (no extirpas las diferentes herejías que contaminan la ortodoxia de la religión, tocas los contadores, te dejas embaucar por falsos predicadores o demuestras tener un comportamiento apropiado y fervoroso apoyo a toda empresa realizada por esta) la iglesia puede quitarte la casa, declarándote no apto para su posesión. Debes mantener al clero alegre, pagar las tasas, hacer su voluntad, mantener una actitud adecuada y asegurarte que tus vasallos también lo hagan. Aun con todo eso, te quedan dos obstáculos mas que salvar.

Para empezar, está la comunidad de vecinos, los cuales se pelean constantemente entre ellos y contigo por títulos y honores que permiten (o no) mudarse un piso mas arriba o tirar un tabique y juntar dos habitaciones. Otros deciden que es buena idea cambiarte la casa alegando que te has saltado la normativa para la fachada de la comunidad o que tienen prioridad sobre la compra del piso vacante debido a yo que se que papeles. Parece que no mereciera la pena verse envuelto en todo eso, pero seamos francos, ¿quien no quiere un duplex?


 



Pero el peor y mayor enemigo de todos lo tienes en tu propia casa. No son otros que tu propia familia. No me refiero a tíos o primos (que vendrían a ser como los vecinos pero con mas papeles y chorradas de lo normal), sino tus hijos, tus hermanos y tu mujer los que te amargan la vida. Te pasas la vida enfrentándote a las infinitas legiones de demonios del feudalismo, llegas a anciano (con suerte y si a eso lo podemos llamar ser anciano) y cuando en tu lecho de muerte revisas  los papeles y tienes una charlita con cada uno, te das cuenta de que  ha sido todo para nada. Tus hijos se matarán unos a otros por el botín, separando en habitaciones el piso que tanto que había costado conseguir y todo eso sin tener en cuenta que puedan llegar tus hermanos y reclamar su habitación también o el piso entero. Uno intenta cambiar el testamento y las leyes de sucesión, pero nunca llueve a gusto de todos, menos aun en tiempos feudales... aquellos que se consideran perjudicados o con sus ambiciones no satisfechas, se enfrentaran a los demás, llegando incluso al asesinato, no solo de sus competidores si no también de  tu persona. Este ultimo caso también se da a manos de tu mujer o el propio beneficiario principal del testamento (a nadie le gusta esperar).

                      Y a palos pasaron la madrugada, haciendo razón de quien había dejado el U-Boat en el retrete

Ahora bien, no quiero cerrar sin mencionar el ultimo y mas terrible drama del feudalismo...

¡¡CASARSE CON TUS PRIMAS!!

Al principio no parece grave. En el pasado no estaba mal visto y si están de buen ver (y vienen a mano para conservar e incluso conseguir un nuevo piso), es de sentido común el casarse con ellas. El problema sale a relucir cuando tus hijos y tus nietos aprenden de tu ejemplo. Una imagen vale mas que mil palabras. Y es que cuando empiezas con lo que empiezas y terminas con lo que terminas...


            

                       Antes                                                                                          Después





¡Disfrutemos de los festines de invierno, las ferias del verano y las justas mientras llegamos a los 30!





 

2 comentarios:

virgi dijo...

Jjajajaja
Hace poco descubrí este blog y de verdad que es buenísimo. Y lo de los señores feudales... fantástico.
Porque es verdad que los campesinos ya tenían la vida hecha.XD
Y los comentarios debajo de las fotos me fascinan.
PD: el del fantasma de la ópera, aunque no he visto la versión que criticabas me hizo soltar más de una carcajada
bss!

Owo dijo...

Que razón.Siempre se les ve como unos mal nacidos...nada más lejos de la realidad.
Buen Blog!