(7 años de extravagantes aventuras)

sábado, 23 de junio de 2012

El chicle putrefacto de Donkey Kong



El otro día en una tienda de tebeos, encontré un paquetito de cromos de Donkey Kong. Pero no me refiero a cualquier "Donkey Kong". Me refiero al original de 1981. ¡Un auténtico documento histórico! ¡¡En la parte de atrás a "Mario" le llaman "Jumpman"!!

Su precio era de un euro y medio, a pesar de su antigüedad. Evidentemente, no dudé ni un segundo en comprarlo. Bueno, miento. Un amigo mío fué el que pagó. En parte, por que todo aquel que me conoce me adora y se ve en la necesidad de hacerme regalos. En parte, por que soy una puta rata.

El caso es que el paquete contenía:

a) 3 coloridos sets de adesivos con un puzzle especial coleccionable en el dorso.

b) 3 tarjetas con un juego especial de "rasca y gana". Al cual no se puede jugar. Por que la pintura plateada ya no se desprende del cartón (y si consigues desprenderla, te cargas el dibujo que hay debajo).

C) UN CHICLE DE FRESA.

Pues sí. Un chicle de fresa oficial de Nintendo... proveniente de la edad de piedra. Como era fácil de averiguar a primera vista. Era marrón, cual mojón de mapache y sólido cual viga de acero. Gominola paleolítica, amigos. No pude evitar preguntar a la chica encargada si podía comérmelo. A lo cual me respondió, atónita: "no creo que sea buena idea. Tiene más de treinta años"

Tan sabias palabras quedarán por siempre en mi memoria. Asi como deberían quedar en la vuestra. La próxima vez que os encontréis con un chicle que tenga más treinta años recordad que, quizás, comérselo no sea buena idea. Y ya está. Sólo quería comentar esto.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Eres bufonesco. Y es un piropo por si dudas.

Carlos Javier Eguren Hernández dijo...

Quizás hayas ganado un viaje a Japón o un gorila y no lo hayas averiguado por no cargarte el dibujo xD

Curiosamente, esto me recuerda a una historia que me ocurrió con una pastilla que le vino en una figura de algún videojuego a un colega...