(7 años de extravagantes aventuras)

martes, 15 de mayo de 2012

Volverse loco


¿Qué ocurre cuando te pasas 19 horas al día pensando en tí mismo?

Este es, supuestamente, mi año sabático. No lo hagáis, a menos que tengáis un viaje o una locura planeada... y mucho menos si ya arrastrais una demencia del trabajo. Esto es más que un consejo: es una advertencia.

La "no-rutina" es una forma de tirar el tiempo igual que tiras de la nevera toda esa comida que nunca te dan ganas de cocinar.

Te vuelves experto en videojuegos que nunca te habrían importado. Pasas las horas muertas en facebook. Te emborrachas. Y cuando tienes que hacer algo de verdad (como por ejemplo, un exámen) sientes que te FALTA el tiempo.

Le das mas importancia a todo lo malo que te sucede, moldeas la realidad hasta tal punto que la conviertes en una pesadilla deforme. Todo gracias a la ociosidad.

Cuando te contemplas la idea del "año sabático", piensas que disfrutarás de tiempo para todas esas actividades que tus obligaciones te impedían... ¡¡Mentiras!! ¡¡Falacias!! Cuando se aprovechan DE VERDAD las horas es cuando uno tiene organizado y limitado el día.

Y ahora resulta que estamos en el mes de mayo. Y me acabo de dar cuenta de que este año ha pasado como un verano muy, muy, muy, (muy) largo.

Tened cuidado, el "tiempo libre" es una espada de doble filo. O una maza con pinchos algo así.

3 comentarios:

Moniruki dijo...

¡Qué razón tienes!

El Tipo de la Brocha dijo...

Siempre lo he sospechado. Eso explica que consiga escribir más artículos en una semana de trabajo que en dos semanas de vacaciones.

Pastel Jam, dijo...

Joder, pues yo llevo así seis años. Es cierto que te vuelves loco.