(7 años de extravagantes aventuras)

domingo, 13 de mayo de 2012

Fatua contra las pelis malas


¡¡Vuelve la fantasía oriental!!

Hoy voy a comentar un filme español de 1998 basado en uno de los "cuentos de la Alhambra" de Washington Irving de los cuales, lógicamente, soy un gran fan. Su título es "Ahmed, príncipe de la Alhambra".

Bien. La película es francamente repugnante. Creo que esa es la palabra, sí. Conmigo coincide su nulo éxito comercial y la única crítica de IMDB.

El nivel técnico de la cinta es tan asbolutamente INEPTO que muchas veces es imposible entender que cojones está ocurriendo. Muchas veces hay que imaginarse las acciones que tienen lugar en pantalla... debido a que no tienen lugar en pantalla, sino fuera de campo. Y ESTO ES SÓLO EL PRINCIPIO. La estética de los personajes resulta infantil, poco original y, además, fea de cojones. Los fondos, que imitan paisajes reales de Granada, no encajan lo mas mínimo con las criaturas que los habitan. Bueno y también hay pequeños momentos de "innovadora" animación CGI que son para echarse a llorar. Yo entiendo que esta gente no tuviese todo el tiempo ni el dinero que se le ofrece a un gran proyecto de Hollywood. No esperaba ver "Aladdin", demontres. Pero, amigos míos, aquí veo ciertas decisiones en la dirección de una torpeza que asusta. ¡Ni siquiera acompaña la banda sonora!

Vayamos ahora al aspecto argumental. No sé ni por donde empezar. La historia, aunque razonablemente fiel al clásico de Irving, es lenta hasta el hastío, aburridísima, y carente de cualquier atisbo de sutileza. El héroe titular está dibujado de una forma de lo más hostiable y su adorada dama da bastante asquete. Ni siquiera salen monstruos para animar el cotarro. Por otra parte, los golpes de humor resultan vergonzosos incluso para un infante mongólico y NI UNO de los diálogos destila el mas mínimo ingenio. Si es que podría seguir, pero, ¿para qué? El largometraje carece de cualquier cualidad redentora. Es un auténtico desastre.

Sé que no me creeis. Al menos, no del todo. Aquí os dejo un video que demuestra gran parte de mi indignación:



Actualmente, el cine de animación ibérico parece estar viviendo una época dorada. Existen en la península tres grandes estudios la mar de prometedores: Kandor Graphics, Ilión y Lightbox. Todos pretenden ponerse a la altura de las superporducciones de Dreamworks y Pixar.

Sería fantástico que los dibujitos animados patrios alcanzaran prestigio internacional. Que se creara una auténtica industria. Ya veremos en que queda la cosa dentro de unos años. De momento, el panorama es bastante esperanzador.

Pero volvamos a finales de los 90, con este simpático "Príncipe de la Alhambra".

Al parecer, el guionista, Pío Artola, no ha vuelto a escribir para cine ni TV y el director, Juan Bautista Berasategi, no ha tenido una carrera especialmente boyante (aunque su último trabajo data de 2005). No puedo decir que tales datos me sorprendan. La verdad.

Y llegamos de este modo al final de la crítica. En este punto, he de haceros una confesión. Admito, no sé si con vergüenza o con orgullo, que he sido completamente incapaz de terminar la película. No es que mi tiempo valga mucho, pero vamos, tampoco tenía motivos para someterme a semejante tormento.

¡Recomendadísima!


3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Por qué serán tan atractivas las críticas inmisericordes?

El Tipo de la Brocha dijo...

Esperemos que los lectores no se lean solo el final de esta crítica, aunque con que vean el vídeo se harán una idea de la calidad de esta obra.

Anónimo dijo...

La animación me recordaba a la de las videos de los Zeldas de CDi.

Los 90 fueron horribles para la animación española, nada que ver con las maravillas de los 80 y esto no es el típico desprecio generacional de los que hemos nacido antes, es la cruda realidad.