(7 años de extravagantes aventuras)

martes, 8 de mayo de 2012

¡EL GHOUL regresa!


El otro día ví "The Ghoul", de 1933, que está considerada como la PRIMERA película de terror británica de la historia. O al menos la primera de la era sonora. Su protagonista no es otro que el gran Boris Karloff, que, al parecer, aprovechó para visistar a la familia (a la cual no veía desde hacía 25 años).

La historia de esta cinta es curiosa. Durante mucho tiempo se consideró un filme "perdido", hasta que alguien encontró una copia chungaleta en el centro nacional de archivos de Praga. Desgraciadamente, aquella versión tenía numerosos cortes y una calidad de imagen lamentable. Pero, hete aquí que hace unos pocos años se halló en un sótano un rollo en PERFECTAS condiciones con una calidad de imagen muy superior a la de muchos clásicos editados hoy en DVD. Esta es la copia que he visto yo y de verdad que resulta impresionante.

Ahora vamos con la peli.

Ténicamente, es muy superior a la gran mayoría de los filmes de su tiempo. Esto sorprende especialmente cuando hablamos de una producción británica de bajo presupuesto. Existe una gran variedad de planos, un montaje más fluido de lo habitual, tiros de cámara muy complejos e incluso existen algunos efectos especiales arriesgados, como una marea de fuego.

Lo más importante es, sin embargo, que el aspecto sonoro está perfecto integrado en el metraje. Se hace un uso francamente moderno de la música (que, por cierto, incluye piezas de Richard Wagner) y los diálogos resultan bastante más fluidos y naturales que en la mayor parte de ejemplos de la época. Sólo por esto, la película ya merecería ser objeto de estudio.

Pero la historia, lo que es la historia, es una mierda. No voy a resumir aquí el argumento, pero basta saber que se trata de una suerte de thriller policiaco de pacotilla con no-muerto de por medio. El elemento sobrenatural es confuso y poco amenazante, los personajes carecen del menor interés y no hay ni una sola escena especialmente impactante. Pero lo peor de todo es que la película es un puto coñazo que no va a ninguna parte durante el 90% del metraje. Gente andando por una casa vacía y hablando de cosas que ya sabemos. Pues vaya. Al menos tiene mucho humor, aunque estos chascarrillos de los años 30, pueden provocar la confusión de más de uno.

Y ya está. Recomendado sólo a completistas del terror clásico. O a paganos adoradores de los dioses del desierto, que alguno quedará.

2 comentarios:

Signum dijo...

muy friky tio, como a mi me mola. Desde hoy sigo tu frikypágina y te invito a la mía. Un saludo.
http://palabradesedano.blogspot.com.es/

Kike dijo...

Gracias, compañero.