(7 años de extravagantes aventuras)

domingo, 8 de abril de 2012

últimos estrenos: Koschéi, el inmortal

Pues el otro día me vi una película de fantasía de la era soviética. De 1944 concretamente. Sin subtítulos ni nada, con dos cojones. Como la mayor parte de la gente que lee este blog, no tengo la menor idea de ruso. Pero sólo por el contexto uno se entera de casi todo. Además, ya me conocía algunas de las historias en las que está basada la película (aunque han sido cambiadas de arriba a abajo para esta versión).

La peli en cuestión se llama "Kashchey bessmertnyy", que se traduce como "Koschéi, el inmortal" aunque creo que nunca se ha visto en España. Está inspirada en algunos de los cuentos populares recogidos por Aleksandr Afánasiev. Es en blanco y negro, con muchas canciones. Y sale una seta que habla.

Koschéi, el inmortal, es un personaje del folklore eslavo, probablemente basado en algún dios pagano ya olvidado. Se trata de un engendro inhumano que no está vivo ni muerto. Brujo, guerrero y rey, vaga eternamente por la tierra raptando damas hermosas para que compartan su lecho. Su aspecto es siempre repugnante, siendo descrito en ocasiones como un anciano consumido y en otras como un esqueleto que camina. Al contrario que otros personajes similares, Koschéi no está maldito ni busca su propio final. Muy al contrario, es un ser eminentemente maligno, caprichoso y egoísta, que desprecia a los mortales y no duda en robar riquezas, arrasar aldeas o acabar cruelmente con los más valerosos héroes. No se puede destruir a este enemigo mediante la espada, pues su piel es dura como el acero y puede recuperar los miembros perdidos. Por si esto fuera poco, ni el más poderoso hechicero sería capaz de hacerle frente. Para acabar de una vez y por siempre con semejante amenaza, hay que partir una aguja de oro, que fué forjada en el albor de los tiempos por el propio Koschéi y que contiene su parte humana. La aguja está oculta dentro de un huevo, que está oculto dentro de un pato, que está oculto dentro de un conejo, que está oculto en un arcón de hierro, que está oculto bajo las raices de un árbol verde.

Koschéi es el antagonista de gran cantidad de cuentos de hadas rusos, incluyendo el célebre ballet de Stravinksy "El pájaro de fuego".


El argumento del filme es tal que el siguiente: en una hermosa aldea del lejano Russ, un bardo descarado trata de seducir a una dama hermosa, Marya. Esta le cuenta a él y sus convecinos que ya está prometida, con el apuesto y valeroso Nikita Kozhemyaka, que ahora mismo se encuentra cazando el bosque.

Mientras tiene lugar esta simpática escena, un ejército de jinetes con armaduras negras y yelmos astados se presenta en la aldea. Con sus flechas, acero y fuego, cercan el lugar, asesinan a los hombres y raptan a las mujeres.

Nikita todavía disfruta de su soleada jornada en la floresta cuando encuentra al bardo, moribundo, que le cuenta lo ocurrido. El héroe corre entonces al hogar de su amada, sólo para encontrar un montón de cenizas... y una puñetera seta bailarina. El momentazo de la seta dura más que cualquier otra escena de la peícula. O incluso que todas las otras escenas puestas una detrás de otra. Habla más que un político en campaña, el jodido hongo. Pero bueno, sigamos a lo nuestro.

Tras mucho cabalgar, Nikita acaba en las lejanas tierras de Arabia. Allí conoce a un simpático aventurero, Bulat, que está a punto de ser ajusticiado por robo. Las escenas orientales no sólamente me resultan extrañas por el contexto inicial del relato, es que además están claramente inspiradas en el "Ladrón de Bagdad" de Fairbanks, en lugar de en el remake de 1940, mucho más cercano. Incluyendo al que será "amigo inseparable" del héroe, que tiene un elegante bigotito muy de los años 20.


Nuestros aguerridos protagonistas acaban robando una alfombra voladora, con la que continuan su épico viaje a través de los cielos. Tras enfrentarse a una peligrosa tormenta, los aventureros llegan hasta la infame guarida de Koschéi, que tiene la forma de un monstruoso demonio pagano. Guardándolo, hay un ejército entero de extrañas criaturas con cabeza de insecto.

Haciendo uso de la magia y el sigilo, Nikita logra adentrarse en las profundidades de la guarida. Y allí encuentra, al fin, a su prometida Marya, presa de un letargo antinatural. Koschéi aparece e Nikita decide refugiarse. Por primera vez, el héroe se encuentra con su archienemigo. El infame no-muerto despierta a la dama. La desea y, si acepta unirse a él, está dispuesto a ofrecerla joyas y poder inigualables. La muchacha rechaza todo. Koschéi, furioso, vuelve a dormir a Marya. Nikita Kozhemyaka se da cuenta entonces de que la única forma de recuperar a su amada es destruyendo a la criatura.

Los acontecimientos se precipitan. Nikita, armado de arriba a abajo como todo un guerrero Bogatyr, se enfrenta en combate singular contra el pérfido Koschéi.

Mientras tanto Bulat tratará de destruir el alma del no-muerto. Para ello, debe atravesar un lago de fuego, escalar una montaña, alcanzar la rama más alta de un árbol, abrir un arcón de hierro, agarrar un pato y del pato extraer una serpiente venenosa. Sólo matando a la serpiente puede el cuerpo de Koschéi volverse vulnerable.

Nikita Kozhemyaka es más hábil con la espada que su rival pero por muchas veces que le corte la cabeza, otra nueva aparece. No parece que haya nada que pueda hacer. Y, cuando está cansado, es presa fácil para el pérfido brujo... entretanto, el hábil ladronzuelo árabe logra cumplir su misión diligentemente, pero la magia del lugar es poderosa y le convierte en piedra.

Nuestro héroe tiene un último enfrentamiento con su vil enemigo y, finalmente, logra decapitarle, esta vez sin salvación posible. Los ejércitos del no-muerto huyen, aterrados, y su guarida se hunde. La dama despierta de su sueño y el valiente amigo de Nikita se vuelve nuevamente de carne.

Marya, Bulat y Nikita, a caballo, recorren los bellos campos primaverales. El amor y la amistad han triunfado sobre las fuerzas del mal.


El ritmo de la cinta es raruno. El director puede extenderse incontables minutos en un diálogo, una canción o un paisaje, para luego resolver una secuencia importante en apenas unos segundos. Asimismo, la batalla final parece venir de ningún sitio y da la sensación de que faltan unas cuentas escenas entre medias. También hay unos cuantos momentos de pretendido humor un tanto bochornosos. El caso es que largometraje muy largo como que no es. Eso sí, en total dura 60 minutejos. Con lo que es difícil que aburra incluso al espectador más impaciente.

Había leido por ahí que esta película era una especie de instrumento de propaganda, que el relato era una alegoría de la europa del momento. Pues no. Es decir, para llegar a tales conclusiones hay que tener mucha imaginación o muy poca. A mi me parece un filme infantil de aventuras sin mayores pretensiones o mensajes ocultos. Y osy muy fan de las pretensiones y los mensajes ocultos.

Los efectos especiales, aunque sencillos, tienen un aire mágico muy de agradecer y tanto escenarios como vestuario resultan adecuados para la historia que se está contando. ¡Fantasía de verdad en tiempos de guerra!

Hasta aquí mi crítica cinematográfica de hoy, que ya me he extendido más de la cuenta. Espero que el tocho os haya resultado instructivo y entretenido a partes iguales. Y si no, que el dios Veles os devore a vosotros y todo vuestro linaje.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy chulo Kike, te veo muy puesto en el folklore eslavo. ¿Qué opinas de Cheburashka? Se agradece que sigas escribiendo de vez en cuando.

Kike dijo...

Cheburashka es majo pero no soy muy fan. Prefiero la animación de Ptushko.

Loscercarlos dijo...

Koschéi también aparece en los cómics de Hellboy!

Kike dijo...

En los comics de Hellboy aparece DE TODO.

Anónimo dijo...

Tiene una pinta cojonuda, a ver si le echo un ojo, hay cosas muy chulas de la antigua URSS por ahí olvidadas.

Anónimo dijo...

Me ha recordado un corto animado que vi de pequeño.

Koschéi secuestraba a la princesa y la volvió invisible para que nadie más pudiera verla.

El príncipe y su escudero llegan al palacio de la princesa y esta les explica lo que ha pasado. Para hacer las cosas más difíciles resultaba que Koschéi se había al conejo con el pato con el huevo que tenía la aguja por lo que tienen que conseguir un arma capaz de cortarle (aunque eso no acaba con su regeración).

El problema está en que la espada está en poder de la bruja Baba Yaga. Cuando llegan a su cabaña con patas de pollo gigantes el príncipe deja que sea el escudero el que se enfrente a la bruja a la que consigue vencer tras quitarle la escoba.

Cuando se van a enfrentar a Koschéi, el principe vuelve a dejar que su escudero se encargue de todo. Tras una ardua lucha consigue partir a Koschéi por la mitad pudiéndose ver todos los bichos en los que escondió el huevo con la aguja y consigue partirla antes de que se regenere.

Cuando la princesa vuelve a ser visible, el príncipe va a abrazarla pero se escurre cada vez que este intenta tocarla, entonces la princesa se acerca al escudero y le reconoce como el único digno de ser su esposo y dirigir su reino.

En esta versión se nota más el mensaje de izquierda con aquel que hizo el todo el trabajo recibiendo la recompensa y no el noble explotador.

Kike dijo...

Pues no he visto ese corto, pero es muy interesante. Si encuentras un video, no dudes en colgarlo por aquí. Entretanto, tenemos esto:

http://youtu.be/OaQRxJTq_8c

Anónimo dijo...

Putos rumanos. Son lo peor.

Anónimo dijo...

Los rumanos no son de origen eslavo, ignorante de mierda.