(7 años de extravagantes aventuras)

jueves, 26 de abril de 2012

Bilbo en peligro (una vez más)

Al parecer, Peter Jackson está preocupado por que no todos los cines del mundo mundial van a estar preparados para proyectar EL HOBBIT tal y como él lo ha rodado. Esto es, con definición 4K y velocidad de 48 frames por segundo. La nueva revolución tecnológica, amigos.

Pero es que, al parecer, nuestro neozelandés favorito se enfrenta a otro problema: todo el mundo odia la definición 4K y la velocidad de 48 frames por segundo.

Ayer se proyectó en la CinemaCon 10 minutos de metraje inéditos de la película, para una audiencia selecta que esperaba alcanzar el Nirvana con la experiencia. Muy al contrario, estos espectadores salieron bastante decepcionados. Sí, hermanos, se han gastado cientos de millones de dólares en una tecnología que a nadie le importa un carajo. Y es que, al parecer, la textura de las imágenes resulta (atención) TELEVISIVA. Repito. TELEVISIVA.

Para más información, podéis leer las reacciones de los críticos aquí. Están en inglés pero, vamos, todos vienen a decir lo mismo. Hay quien comenta, incluso, que le parecía estar viendo una "telenovela española" en lugar de una superproducción de Hollywood.

Con el pifostio que estaban montando... y al final acabaremos todos viendo la peli en un cine normal, en 2D y a 24 fotogramas. ¡Cuanto dinero tirado a la basura, Warner Brothers!

2 comentarios:

Pastel Jam, dijo...

Si hay una revolución tecnológica que permita narrar historias de otra manera tiende, opino yo, a imponerse (el cine, los vidojuegos y la literatura son los mejores ejemplos)

Pero forzar un cambio tecnológico para hacer negocio o ganar prestigio... ejem...

El 3D éste de chinchinavo o la alta definición (cada vez más alta) no aportan nada nuevo a la narrativa, solo son anecdóticos.

El cine en color era diferente. Al contar una historia tratamos de describir la realidad subrayando alguno de sus aspectos y alterando otros.

Ya que los humanos vemos en color, el cine en color era una mejora, puesto que permitía describir más exactamente la realidad.

Pero los ojos humanos no tienen tan buena definición como el equipo de rodaje moderno... es una mejora tecnológica que cae en pleno "valle inexplicable" El exceso de realismo aparenta anti-naturalidad. ¿A que no rodamos cine en el rango infrarojo del espectro?

Anónimo dijo...

Si se ve demasiado realista siempre se podrá aplicar algun filtro a la imagen o disminuir los frames para ajustar la pelicula a los gustos del espectador medio.

Como han dicho, lo que más importa es la historia y como se relata, no como se ve.

No creo que las peliculas sean un fracaso y de hecho puede que consigan sacar beneficio de ello estrenando dos versiones distintas, una normal y otra filtrada y que los espectadores verán dos veces para poder compararlas, veanse los ejemplos de Lucas y de Cameron.