(7 años de extravagantes aventuras)

viernes, 2 de marzo de 2012

¡Nostalgia para Dormir!

Viendo las horas y que son, lo propio es mirar a la Luna y como buen romántico, añorar aquello que nos quita el sueño. Admitir que el pasado siempre es mejor que cualquier tiempo presente o futuro. Recordar con cariño esas pequeñas cosas que hacían del mundo un lugar más hermoso.

Efectivamente, me refiero al Imperio Austro-Húngaro!




Es innegable que el Imperio Austro-Húngaro es el mejor exponente de esa clase de países que todos amamos, anclados en tradicionales ideales, con una mística aureola de prestigio. Y, lo mas importante de todo, eliminaban del mapa gran cantidad de naciones que difícilmente nos podrían importar menos, ya sea por su lengua, cultura, historia o nombre. Otros buenos ejemplos de estas simpáticas mega-naciones son el Imperio Otomano, el Imperio Chino y el Ruso (¿A quien le importan las tradiciones de la etnia hmong o de las minorías Rusas? ¿Que decir de los kurdos?)

Pero el que nos atañe hoy es nuestro amigo de toda la vida, el Imperio Austro-Húngaro, que engloba buena parte de esos colgajos del Este de Europa y tenia mas que aceptables intenciones de librarnos de otras tantas manchas en el mapa mas al Sur.

Sus hijos, nietos y bisnietos, ya han demostrado en sobradas ocasiones que nunca deberían haber sido abortados del Imperio Austro-Húngaro. Algunos necios dirán que, en aquellos tiempos, las minorías eran cuando menos discriminadas de forma abierta, pero lo que no entienden, es que simplemente era el objetivo de una razonable política de asimilación e integración en el Imperio.

Somos así, no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta haberlo perdido. No hay día en que no me cruce gente por la calle diciendo cosas como "En los tiempos del Emperador Francisco José de Habsburgo vivíamos mejor" o "Como hecho de menos el Gran Imperio Austro-Húngaro, el arroz con leche ya nunca será lo mismo". Pero no me limitare a testimonios de simples ciudadanos sin derecho a nombre: Pu Yi comentaba al respecto "Si, exigir plata como pago a nuestras exportaciones ha sido una gran idea", Herbert Hoover añadía "¡Si pongo los platos uno encima de otro haciendo una torre, ocupan menos espacio!" y, ¿que decir del brillante análisis de Karl Mack von Leiberich? "Sin duda, los grandes avances sociales y el progreso que se experimentan en Sri Lanka y Canada, no podrían darse sin el magnifico aporte y ejemplo del Imperio Austro-Húngaro y la Republica de Fengtien".



Después de estas revelaciones, solo queda añadir la cita de rigor para los 5 minutos de reflexión, asi como un ultimo documento de gran valor histórico.

Testimonios de Guineo 16:9 "Y tras levantar la quinta piedra, partió al Norte convencido de su futuro como encofrador"

Y ahora el documento:



1 comentario:

Kike dijo...

Brillante, como siempre.