(7 años de extravagantes aventuras)

sábado, 17 de marzo de 2012

EL EXTRAÑO CASO DEL DOCTOR WOOD Y MISTER RICHARDS

Como recordaréis aquellos que tuvisteis la ocasión de leer el comentario acerca de la autobiografía de Ozzy la semana pasada, comparaba su actitud ante sí mismo con la de Ronnie Wood, contraponiéndola a la de Keith Richards, saliendo este último no muy bien parado.
Algo de provocación había, pero debo repetir, ante los reproches que se me han hecho, que me mantengo en mis trece: Ronnie tiene la virtud de no creerse mejor que nadie mientras a Keith tenemos que pedirle permiso para respirar.
Siento criticar abiertamente al Ayatollah del Rock, no siempre fue esta mi opinión, pero ya que son sus sendos libros de memorias los que me han llevado a pensar así, no está de más que hablemos de ellos.
Antes de entrar en materia quisiera comentar dos aspectos de este tipo de bibliografía que planean sobre cualquier opinión que puedan suscitar:
- Como sabemos, el 90% de estos libros no los escriben los autores (el 10% restante es importante ¿Dylan? ¿Dave Davies? ¿Andy Summers?) sino artesanos de la palabra que de un modo u otro dejan su sello en lo que escriben. Pero no seamos ingenuos, cada punto y cada coma son supervisados por las "estrellas" dando o no su visto bueno, lo que les hace responsables de lo que queda impreso.
- Durante años hemos padecido graves deficiencias en las traducciones de las pocas referencias que nos llegaban. En ocasiones se atribuía a esta carencia la pésima calidad de un libro y a veces con razón ("Viajando con los Rolling Stones" de Robert Greenfield). Sin embargo, a causa de unas descomunales cifras de ventas, en estos que nos ocupan estamos hablando de cuidadísimas traducciones y si bien siempre habrá cierta discrepancia entre lo que se ha escrito en un idioma y lo que se ha traducido a otro, podemos estar seguros de que lo que leemos se acerca mucho a lo que el autor quería que leyéramos.
A lo que íbamos, Keith y Ronnie.
No hay duda de que Keith Richards se ha ganado a pulso ser uno de los tipos más guays del mundo: su manera única de tocar, moverse y vestir ha fascinado a tres generaciones. Para los aficionados al pop, resulta además un enorme compositor de canciones y para unos cuantos más, entre los que me incluyo, un vocalista extraordinario y no sólo como solista, pocos coros resultan tan emocionantes como los suyos. Precisamente es por esas mismas virtudes por las que su producción resulta escuálida: dos discos en solitario y uno como productor, veinte años le llevó culminar las grabaciones de Wingless Angels. A muchos les parecerá más que suficiente su papel en los Stones, a mí no. El tan criticado Jagger realiza proyectos y más proyectos entre gira y disco de su banda. Supongo que lo que tenemos que esperar de un músico es que haga música ¿dónde está la de Keith?

Tal vez esté grabando decenas de canciones que algún día vean la luz, si es así ¿dónde están? Sus colaboraciones son escasísimas y muy dilatadas en el tiempo: Ronnie Spector, Norah Jones, Willie Nelson, Jerry Lee Lewis... (¿alguna más? por favor ¡decidme si se me escapa alguna!).
¿Soy el único al que le parece poco? Lo peor no es que aparente ser poco trabajador sino que todo apunta a que su profesión le importa muy poco.
En cuanto a sus ataques a Mick por haber querido una carrera propia, no puedo entenderlos. No hay nadie que escribiera canciones que en algún momento no haya querido hacer sus propios discos. Nadie. Y también con material ajeno: sin ir más lejos Bill Wyman y Charlie Watts lo han hecho ¿dónde está el problema?

Cierto es que los elepés de Jagger son una porquería, pero Keith omite deliberadamente uno de ellos, "Wandering Spirit" ¿por qué? sencillamente porque estamos hablando del mejor disco de un Rolling Stone desde "Some Girls" excepción hecha de "Talk is Cheap" cuya santidad nadie cuestiona pero que obliga, por coherencia, a reconocer que "Main Offender" no estuvo a la altura.

Entrando en lo personal, no hay ni un párrafo en todo el libro donde se permita el lujo de no quedar como un héroe, ni uno. Ni siquiera cuando habla de un terrible acontecimiento familiar y se echa en cara no haber estado presente, termina de asumir su responsabilidad. Sorprende que un hombre tan curtido sea incapaz de atribuir consecuencias a su conducta, y como siempre ha tenido un séquito a su alrededor protegiéndole del mundo real, ha terminado por creerse "especial". Si los Stones no hubiesen sido una máquina de hacer dinero (¿no tendrá Mick algo que ver en esto?) y por tanto, él no hubiera sido un bien a preservar... ¿?
¿Y qué me decís de tanta tontería con las navajas? Escribe Slash: "Charlamos durante un par de minutos y entonces, de repente, sacó una navaja de mariposa, abriéndola y cerrándola un par de veces para demostrarme quién era el jefe. La dejó de un manotazo sobre la mesa entre los dos. -Um... Vale- dije yo." Nada que añadir.
Por último, este señor hace de menos publicamente a Robert Plant por haber realizado sólo unos pocos conciertos de reunión con Led Zeppelin. Pues bien, Plant ha renunciado en múltiples ocasiones a enormes cantidades de dinero, prefiere ser más persona que personaje y hacer la música que quiere hacer en cada momento. Entretanto Keith Richards sigue tocando Jumpin' Jack Flash noche tras noche, es imposible que sienta nada el hacerlo, es un actor de un solo papel, Robert Plant un músico.

Hablando de Ronnie. Hace unos meses, cuando publicó su último cd "I feel like playing", escribía Diego A. Manrique (el Papá Pitufo de la crítica musical patria) que "lo normal sería preguntarse porqué lo sigue intentando". Resulta sorprendente que después de tantos años el sr. Manrique aún no lo haya entendido (y eso que el título del disco "Me apetece tocar" es bastante explícito), es obvio que no está intentando nada. Eso es lo que ha hecho a Ronnie Wood como artista: no intenta nada, simplemente hace aquello que le apetece sin más aspiraciones.
Al leer su libro, todo esto se entiende mejor. Forma parte de su carácter, vive al día, no tiene nigún afán de trascender su tiempo ni de ser reconocido por nadie. Esto sumado a que es un trabajador incansable y como resultado, cuando se acerca a la octava década de su vida, estamos ante una persona que ha tenido éxito en casi todo (parece que los negocios no son lo suyo) lo que ha emprendido: música, pintura y radio.
No es menor el hecho de que afrontara el primer gran reto de su carrera con un instrumento que no era el suyo, estamos ante un hombre sensible capaz de supeditar su trabajo a las necesidades de una canción y a las virtudes de sus acompañantes: como bajista a bordo del Jeff Beck Group graba Truth y Beck-Ola, dos obras maestras que sirvieron de algo más que de inspiración para que los New Yardbirds (futuros Led Zeppelin) encontraran "su" sonido.


Que Steve Marriot valía por dos está fuera de toda duda: fueron necesarios Ronnie Wood y Rod Stewart para relevarle a la voz y guitarra de los Small Faces. Y aquí la cronología no engaña, Wood desarrolló su estilo como guitarrista en paralelo a Richards, la influencia e inspiración fueron recíprocas, de ahí la especial relación musical que se inició en estos días y establecerían como marca corporativa en los Stones.


La reunión de los Faces el verano pasado nos deparó una nueva e inesperada lección de savoir faire, fuimos muchos los que echamos pestes por el fichaje de Mick Hucknall como vocalista. Pues resulta que su trabajo ha estado a un altísimo nivel siendo capaz de recrear con buen gusto temas canyados tanto por Rod Stewart como por Ronnie Lane. Esto da también la medida de los pocos prejuicios de Ronnie Wood, no le preocupa el pedigrí sino el aquí y el ahora, por eso puede hacer que el cantante de Simply Red y el bajista de los Sex Pistols funcionen perfectamente juntos ¿por qué no?

Pero es que además, de sus ocho álbumes de estudio en solitario, dos son obras maestras: "Mahoney's Last Stand" (a medias con Ronnie Lane) y "Slide on this". Ya en los discos de los Faces y en los que paralelamente grababa en solitario Rod Stewart demostró ser un compositor de talento, con los años lo ha confirmado.
Mi propia ignorancia, me impide valorar su producción gráfica, creo que es buen dibujante y pintor. Su estilo nos evoca sus años de formación en los que los Creation tocaban su gran himno "Painter Man" mientras se hacían acompañar de artistas Pop sobre el escenario.
Siempre queda la duda de si sus obras atraerían la misma atención de no ser un famoso guitarrista. Nunca lo sabremos, pero lo cierto es que expone con regularidad en todo el mundo.


Su último éxito, su actividad radiofónica empezó como una manera de mantenerse ocupado y alejado del alcohol. En los primeros programas estuvo muy tímido, pinchando discos demasiado obvios, pero en cuanto le perdió el respeto al medio apareció el funk, el reggae o el ska y el programa creció semana tras semana. A él le debo agradecer que me descubriera la maravillosa "Skinny Love" de Justin Vernon (se puede ser gurú indie sin gafas de pasta y llevando camisa de leñador pero para ello tienen que haberte roto el corazón y debes dejarte crecer la barba).


Resultó ser el programa de radio de más éxito en Inglaterra en 2011, y hace unos días tan sólo ha iniciado una nueva andadura como show televisivo en Sky Arts, abriendo la temparada con Alice Cooper.
En conclusión, simplemente he querido explicar porqué Ronnie me cae bien y Keith menos bien. Y lo he hecho porque unos pocos no parecían entender que así fuera. Debemos asumir que alguien a quien admiramos por su obra, no sea santo de nuestra devoción como persona y no tiene porqué importarnos. Obviamente, yo no conozco a ninguno de estos dos paisanos y es muy posible que mis opiniones sean equivocadas. Pero hasta donde yo sé, "Vida" no es una buena lectura y "Memorias de un Rolling Stone" un entrañable pasatiempo.



Buena suerte a todos. La próxima semana ¡más Poder Friki!

Ernestone.


p.s.:

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