(7 años de extravagantes aventuras)

viernes, 24 de febrero de 2012

Otro Viernes mas...


Estoy cansado. Y, además, esta mañana tengo que hacer cosas como desayunar. Dada tal situación, hoy me abstendré de enseñaros como se deben hacer las cosas y simplemente comentare una chorrada que he visto en el camino de vuelta a casa.

Todos hemos tenido contacto con elementos arquitectónicos y de otra índole, relacionados con darle facilidades a la gente en silla de ruedas. La ultima de estas maravillas, es el punto de información para minusválidos. Este portento de la tecnología moderna, consiste en una futurista pantalla táctil con una gran cantidad de información disponible para el usuario. Por el momento, suena de lo más normal, pero los problemas no tardan en surgir... cuando nos fijamos en que la pantalla esta a una altura muy superior a la que se tiene desde una de estas sillas. No conformes con ello, también la han inclinado, para asegurarse de que no puedan tener acceso a ella los interesados. Igual soy muy mal pensado y el invento luego funciona. Pero yo juraría que no.

Personalmente, solo puedo decir que lo apruebo. Me parece muy bien. Y para justificarlo, me remontaré a un fragmento rescatado de un diálogo entre Alejandro Magno y Calígula:

Calígula: ¿Te has enterado de que con el nuevo ingenio de Plutarco, los ciegos pueden ver con cierta claridad, he incluso encestar bolas de papel en una papelera?

Alejandro Magno: ¡Magnifico! Me alegro por esa pobre gente. Vivir en la oscuridad es en verdad terrible. Plutarco nos ha sorprendido una vez mas con su ingenio. Hay que pensar en incrementar la financiación a su proyecto.

Calígula: Tomo nota, para el quinto de este mes, Plutarco tendrá todo lo que necesite. ¿Quien sabe? Quizás terminen por ver mucho mejor que nosotros.

Alejandro Magno: ¿Quienes se han creído que son estos sucios ciegos? ¡Ver mejor que nosotros! Es intolerable, haced que le retiren la mitad de los fondos a Plutarco y hacedle saber que es imperativo, que en adelante limite sus esfuerzos en ese campo, a graciosos y llamativos pitidos en los semáforos de la vía Aurelia.

Calígula: Sabia decisión.

¡Bien dicho mi querido amigo Calígula, bien dicho! Ya lo sabían estos entrañables personajes de antaño, y no debemos olvidar las valiosas lecciones que nos dan. La gente con discapacidades, son como son, y existen para cumplir un importante cometido: recordarnos a los demás, que sin importar lo miserables y patéticos que seamos, siempre seremos mejores que ellos. Moralmente no, pero eso a quien le importa. Ya lo dice el Libro de las Revelaciones, Joaquinistas 1:9 "Una buena forma de tomar las naranjas, es cortarlas en rodajas después de pelarlas y echarle a las rodajas azúcar por encima, he dicho."

2 comentarios:

engelson dijo...

buen apunte histórico y muy relacionado con el tema, si acaso comentar que a Calígula le sobra una "h", un herror seguro que producto del cansancio

Moniruki dijo...

Muy bien dicho, los discapacitados cumplimos una labor social, la gente nos mira, piensa "hay gente peor que yo" y se animan.
Y bueno, lo de las facilidades para gente en silla de ruedas...ya lo has visto tú, son absurdas, debe diseñarlas gente sin discapacidad aunque claramente gilipollas.
Un saludo y que usted desayune bien ;)