(7 años de extravagantes aventuras)

lunes, 16 de enero de 2012

Las oscuras tierras de Zothique


Esta es la portada del último libro que me he comprado. Que no se puede decir que sea "nuevo" precisamente... ¡los relatos incluidos pertenecen a la lejana década de los 30!

De unos añitos a esta parte he adquirido un especial aprecio hacia la ficción corta. Creo que nada mata más un ejercicio literario que el exceso de tinta. Además, considero fundamental indagar en los orígenes de los géneros que nos fascinan. Y gran parte de lo que me fascina a mi nació en los "pulp".

"ZOTHIQUE, EL ÚLTIMO CONTINENTE" es un recopilario del genial Clark Ashton Smith, que ya me maravilló con sus crónicas sobre las recónditas regiones de Hyperbórea y Averoigne. En esta ocasión, el mundo en el que transcurre la acción es el continente de Zothique que, en lugar de anclarse en un pasado lejano, nos amenaza desde el futuro. Un universo post-apocalíptico en el cual toda ciencia ha sido olvidada y las viejas estructuras feudales se han apropiado de la sociedad. Dentro de miles de años, sobre las ruinas de nuestra amada civilización, se alzarán crueles imperios, sombrías aldeas y majestuosos reinos... bajo la continua amenaza de criaturas de la oscuridad, hechiceros, demonios, dioses provenientes de las estrellas, infames nigromantes y ejércitos de muertos vivientes.

La idea mola un huevo. Ahora bien, considero que Smith no aprovecha este concepto inicial lo más mínimo. Al llegar a la última página, Zothique se revela como una ambientación de fantasía como cualquier otra, sin que su curioso origen provoque el menor impacto en ninguna las historias. Eso me ha decepcionado bastante, pues creo que colocar a los personajes en el "futuro" en lugar del "pasado", podía haber dado lugar a cientos de interesantes líneas argumentales, ambientes fascinantes o complejas parábolas sociales. Pero no. Bueno, que le vamos ha hacer. Al menos salen monstruos.

En la superficie del "último continente" la vida humana apenas tiene valor y las hazañas heroicas son escasas (y, normalmente, inútiles). Por su parte, las fuerzas del mal resultan igualmente patéticas y se mueven más por el rencor que por el ansia de conquista. Curiosamente, los nigromantes de Smith son una raza omnipresente a lo largo de todo el volumen que, sin embargo, nunca demuestran una auténtica majestad. Muy al contrario, son seres ridículos, que viven miles de años en soledad buscando los mismos placeres que cualquier otro hijo de hombre y cuyos monstruosas brujerías suelen acarrear tantos problemas al mundo como a ellos mismos.

No nos encontramos ante una novela al uso con su principio y su final, sino ante una serie de episodios muy diferentes en argumento, tono y estilo. Por tanto, he decidido hacer una "mini-crítica" de cada uno de ellos, en lugar de extenderme con palabros que no van a ninguna parte. Acompañadme, si os atreveis, en este insólito viaje...

-Xeetra: una forma extraña de abrir el libro, con una complicada historia de vidas pasadas que dice muy poco de Zothique o sus habitantes. Interesante, de todas formas.
-Nigromancia en Naat: una historia de amor, violencia y terror entretenida, pero demasiado lineal para mi gusto. El final, aunque predecible, es bueno.
-El imperio de los nigromantes: probablemente este es el más célebre de los títulos incluidos en la antología. Claramente, se trata del más original tanto en planteamiento como en resolución. Los villanos aquí no son hechiceros todopoderosos sino unos vagabundos sin destino. Los héroes aquí no son nobles guerreros sino momias putrefactas. Un buen cuento con filosofía existencialista sobre el horror y la ironía más cruel.
-El señor de los cangrejos: una sencilla aventura condimentada con brujería e imágenes siniestras. Nada especial.
-La muerte de Ilalotha: otra historia de terror, esta vez con connotaciones profundamente sexuales. Bien escrita, aunque poco estimulante.
-El tejedor de la cripta: este relato es muy curioso. Más que "asco", "espanto", "sorpresa" o "misterioso" parece transmitir, sencillamente, "miedo", en su estado más puro. Triste, pero interesante.
-La brujería de Ulua: un cuento extraño para este libro, con personajes de gran dignidad que se niegan a ceder ante los impulsos humanos. La escasez de elementos fantásticos y una fuerte moraleja final hacen que este título parezca pertenecer a otra antología... ¡o incluso a otro autor!
-El Dios carroñero: sin ninguna duda, este es mi relato favorito del libro. Intrigante, grotesco, y emocionante. Un hombre deberá salvar a su amada antes de que sea entregada, viva, al espantoso Dios carroñero. Mientras tanto, se enfrentará a las intrigas de la horrible ciudad de Zul-Bha-Sair. En apenas unas páginas, el autor ha logrado engancharme como no han conseguido muchas novelas. ¡Bravo!
-El oscuro Eidolon: una magnífica historia de venganza, en la que se mencionan muchos de los dioses, lugares y dinastías que pueblan el extraño universo de Zothique. El protagonista, Namirrha, merece un puesto de honor en los anales de la literatura fantástica.
-Morthylla: curioso ejemplo de "romanticismo oscuro" que recuerda ligeramente a los cuentos de Becquer. No es de mis favoritos, pero tiene una parte central bastante atractiva.
-El abad negro de Puthuum: más aventura y misterio, esta vez protagonizada por dos valientes soldados y una bella esclava. Este relato no resulta especialmente original, ni ingenioso, pero posee ciertas ideas interesantes durante su desarrollo.
-El engendro de la tumba: en mi opinión, el más flojo de todos. Un relato de terror clásico sobre un par de desgraciados atrapados en una gruta oscura... ¡demasiado clásico todo, me temo!
-El último jeroglífico: el deprimente viaje de un anciano que va superando diversas pruebas mientras avanza, inexorable, hacia su propia muerte. Debo decir que la historia no me ha gustado absolutamente nada pero el estilo con el que está escrita me parece sencillamente exquisito.
-La isla de los torturadores: un cuento increíblemente triste sobre la muerte, el dolor, la injusticia y, sobre todo, el azar. A mi me ha gustado bastante aunque entiendo que en su segunda mitad se hace un poco reiterativo.
-El jardín de Adompha: ahora que estamos cerca de las últimas páginas, Smith nos obsequia con una pesadilla "gore" protagonizada por personajes perturbados, repulsivos, violentos y enfermizos. No es para todo el mundo, pero los que lo disfruten, lo disfrutarán mucho.
-El viaje del rey Euvoran: tras terroríficas torturas, desesperanzadoras revelaciones, tiranos consumidos por la ambición y bestias provenientes del abismo... terminamos con un poco de humor. Este último capítulo narra las cómicas peripecias de un rey en busca de su corona perdida. Algunos de los giros que toma la epopeya sorprenderán a más de uno. Un final para la antología tan inesperado como brillante.

De los llamados "tres mosqueteros" de la revista Weird Tales, Smith es el menos reconocido.

H.P. Lovecraft creó los mitos de Cthulhu y con ello se ganó el amor de miles de afincionados. ¿Que sería de nosotros sin las simpáticas monstruosidades cósmicas? Robert E. Howard es el referente absoluto para cualquier escritor posterior de "espada y brujería". Solomon Kane, Kull, Red Sonya, Brak Mak Morn, Dark Agnes, Conan... una colección de héroes y heroinas verdaderamente memorable. No quiero desvalorizar el trabajo de estos dos genios, ni mucho menos. Pero considero que su impopular compañero era igual de imaginativo y muy superior estilísticamente. No merece, por tanto, quedar el tercero en el podio.

Se habla mucho últimamente de la "fantasía oscura" pero lo cierto es que ya sólo se escriben sagas clónicas basadas en dungeons & dragons con dosis extra de sangre y crueldad gratuita. O culebrones insoportables en los que los personajes caen como moscas ante las amenazas más absurdas. Asi no es como debería construirse una narración. Clark Ashton Smith, por su parte, sabía muy bien como transmitir pasmo, curiosidad, temor, filosofía, angustia, sorpresa e incluso humor negro con argumentos tan siniestros como fascinantes.

Evidentemente, recomiendo esta lectura.

11 comentarios:

El Tipo de la Brocha dijo...

¡Pintaza! Recientemente me he puesto a buscar bolsilibros (la novela "pulp" española) y una serie de relatos cortos de fantasía como esta no la puedo dejar pasar.

Gracias por la recomendación.

Heriseus dijo...

Bueno, gracias por la recomendación. Como ya he leído bastantes cosas que pones en este blog, voy a devolvertelo con mis opiniones de lecturas.


Pues una trilogía de fantasía que te recomiendo es Príncipe de Nada. Si pasas el tostón de las primeras 60 páginas llegas a algo jodidamente diferente y te engancha bastante. No sé cómo explicar el argumento, hay que leerlo.

Tienes razón en lo de los culebrones. Supongo que te refieres a la pobre Dragonlance. Dos sagas buenas que más o menos eran orignales porque se enfocaban más hacia los personajes que hacia la descripción y el mundo en sí. Pero pronto llegó el momento que los dos autores no se les ocurría nada mejor que matar a los personajes que mejor te caían y sustituírlos por otros mucho más sosos. Hasta los cojones.

R.A Salvatore es insufrible. Completé aquella colección de fantasía de altaya de hace un par de años y me di cuenta que me metieron una pentalogía de Salvatore. Menudo autor de mierda.
Lo único que salvo de Salvatore es la primera trilogía del elfo oscuro. Que es buena y bastante original. No sé cómo, pero es así.

De sagas guays de fantasía "clásica" no sé si conoces la Rueda del Tiempo,me he leído los cuatro primeros libros y está bastante bien. Con el efecto telenovela de dejarte en vilo al final de cada volumen. Creo que el último par de libros los finalizó otro escritor, pero era escritor profesional, no el hijo de Tolkien.

Y también quiero recomendarte cualquier comic de Star Wars. Arreglan todos los fallos que Lucas cometió en todas sus películas y lo trasnforman en algo alucinante. Los guionistas son la gente más fan de Star Wars que hay en este mundo, y eso se nota en las pedazo de historias.

Para finalizar, también están las novelas de Warhammer 40000. La saga de la Herejía de Horus es absurdamente buena, acabo de leerme el primer volumen sin saber apenas nada del universo y puedo decirte que está a la altura de muchas sagas de renombre.

Bueno, que disfrutes mis recomendaciones.

Anónimo dijo...

Soy un completo ignorante en este género, ni había oído hablar de este autor, me lo apunto, que me han dicho que hay un sitio en internet que lo venden por cero euros. Leyendo a Howard tengo una extraña sensación de regresión a la infancia así que habrá que probar este también.

Respecto a relatos cortos y antiguos los recopilatorios de Asimov sobre relatos de ciencia ficción van desde finales del XIX a los años 50 creo recordar, los libros se llaman "the golden age of science fiction", los cuentos son realmente interesantes, hasta viene un cuentecito en marte con aliens que cambian de forma que luego dio origen a la novela en que se basa la cosa.

Daniel Rodríguez Peña dijo...

Hum... me lo apunto, la promesa de fantasía oscura de verdad me atrae sobremanera.

¿Alguién ha dicho Dragonlance? Puff, sólo me leí el primero y no me dio buena impresión, se notaba mucho que había un escritor mormón detrás.

Carlos Javier Eguren Hernández dijo...

Me apunto los relatos, Kike, muy buena reseña

En cuanto a la Dragonlance, los primeros tres libros me gustaron (aunque era un crío cuando los leí). Me parece más telenovela algo como "Juego de tronos", pese a que muchos quieran liquidarme tras este comentario.

A seguir así, mis buenos señores.

El Tipo de la Brocha dijo...

Hoy he preguntado por él en una librería. Pero solo me acordaba del título de la entrada y no del libro. Y tampoco estaba seguro del nombre del continente; dije que sonaba parecido a zoquete, pero que por alguna parte llevaba una hache intercalada.

Volveré a intentarlo otro día.

Kike dijo...

Espero que todos compreis el libro y lo regaleis a vuestros seres queridos por sus cumpleaños. Si tiene éxito esta edición, es posible que Valdemar se anime a sacar toda la obra del señor Smith en formato "decente".

Odilius Vlak dijo...

Hola Kike. Como fanático de Klarkash-Ton, agradezco esta reseña. Es cierto lo que planteas de que el concepto de un último continente o el de "Tierra Agonizante" -género por cierto creado por Smith, y posteriormente evolucionado por autores como Jack Vance-, pudo haber sido explotado de una manera más informativa, por así decirlo, en la colección de los 16 relatos que forman el volumen. Pero no olvides que, por un lado, sólo constituyen una serie de relatos limitados sobre una región determinada que por varios motivos Smith decidió no continuar explorando su espacio-tiempo. Por el otro, no olvides que la prosa de Smith es de una naturaleza poética, y que por lo tanto no se presta a la descripción y soporte de tramas cargadas de acción o a una extensa exploración del mundo que revela.

Me alegra descubrir personas sensibles a la verdadera Fantasía Oscura, esa que, como en el caso de la de Smith, es una manifestación de fuerzas verdaderamente oscuras y las leyes que las gobiernan.
Te invito a que le eches un vistazo a mi BLOG, que por cierto es una especie de FANZINE dedicado en parte a la sagrada figura de Smith. Inicié durante el 2011 la traducción de una serie de historias de ciencia ficción pulp de Smith, hasta ahora inéditas en español y que fueron publicadas en su mayoría en la revista Wonder Stories.

Oscuros saludos... y viva la literatura imaginativa!

Kike dijo...

Me alegra que haya disfrutado esta pequeña reseña, caballero. Visitaré su blog, no lo dude.

Condesadedia dijo...

Yo tengo la edición de Edaf fantasía del año de Maricastaña (la compré en una feria del libro viejuno). ¿Ésta es mejor? Aparte de la estética del libro y la calidad de la encuadernación, que eso es evidente...

¿Dónde hay que firmar para que publiquen las obras completas del Señor de Averoigne?

Kike dijo...

Yo no conozco otra edición. Esta es estupenda. Yo todavía estoy esperando que publiquen alguna de las otras novelas de Smith...