(7 años de extravagantes aventuras)

martes, 11 de octubre de 2011

¡Oh, capitán, mi capitán!


Empecemos aclarando que sí, que la peli es malucha. Pero creo firmemente que, tanto dentro de lo bueno como de lo malo, existen muchas categorías y gradaciones. Y considero bastante injusto el vapuleo generalizado que está recibiendo este título. Que si es lo peor del año, que si ojalá los implicados no vuelvan a trabajar, que si no merece más de un 2 sobre 10, que si resulta "torpe" e incluso "repugnante"... yo no estoy de acuerdo con tales afirmaciones. Si tengo que escoger, prefiero esto a cierto truño con Jason Momoa. Más que nada, por que si de Trueno salía algo mínimamente bueno era ya por pura chiripa, pero con Conan las tenían todas a su favor y, aun así, la cagaron.

Es cierto que el producto que se ha estrenado en cines no tiene la calidad que el personaje merecía. Pero, ni siquiera se acerca al nivel de inmundicia que presagiaban el trailer y los carteles. Nuevamente, esto me lleva a preguntarme... ¿¿QUIÉN COJONES PROMOCIONA LAS COSAS EN ESTE PAÍS?? ¿Se puede llamar a lo que han hecho "promoción"? Yo, sencillamente, no me lo explico.

El primer fin de semana apenas ha logrado recaudar 300.000 euros. Y no parece que la cosa vaya a mejorar mucho los próximos días. ¡Que triste destino para un proyecto con tanto potencial como este!

Encima, ha estallado la polémica. El propio protagonista ha dicho en su twitter que el productor, lo que debe hacer, es "pagar lo que debe" y "abandonar el cine para siempre". Es decir, el último clavo en el ataud de la película.

Lo cierto es que los responsables de la producción aseguran que esta ha costado 10 millones de euros. Viendo el resultado, nadie diría que ha costado más de 6. Quizás, simplemente, esta gente haya tenido problemas de financiación pero ha luchado para sacar el título adelante. Sin embargo, mucho me temo que la cosa no ha sido así y hay chanchullos detrás, como siempre ocurre en esta industria podrida.

Pero no hablemos de cosas tristes. Veamos la adaptación de nuestro amado "Capitán Trueno" con ojos más amables:


El fin del mundo, tal y como lo conocemos, se acerca... el malvado Sir Jonathan Black (proveniente del norte de Inglaterra, aunque con un bonito acento de Albacete) busca el Santísimo Grial. En cuanto consiga el mítico cáliz de la última cena, desatará a los ejércitos del Infierno. Para ello, llevará a cabo un ritual diabólico desde su castillo de Aragón, con la ayuda del igualmente diabólico Al Kathara y la hermosa pero ladina bruja Ariadna, durante un eclipse que oscurecerá el mundo entero. Por cierto, Al Kathara está interpretado por el grandioso Ramón Langa, totalmente desaprovechado.

El Santo Grial lo lleva consigo El Capitán Trueno, esforzado caballero cruzado que combate por Tierra Santa. Obtuvo el artefacto de manos de un hombre moribundo al cual halló encadenado en una prisión árabe. Este desgraciado pidió a nuestro héroe, antes de morir, que entregara la copa a "los caballeros custodios" en España. Poco después, el Rey Ricardo encomienda a Trueno a regresar a su tierra natal, España, para investigar todo el mal del que sufren los campesinos. ¿Casualidad... o destino?

A partir de ahí hay cientos de duelos, batallas, espadazos, cuchilladas, saltos, flechas voladoras, combates con las manos desnudas y, en general, lo que se dice "aventuras". La tensión se vuelve insoportable hasta que, ¡sorpresa! los buenos triunfan y los malos fallecen.

Por cierto, hay camaleones escondidos en las famosas junglas de Aragón. Y espera que no haya koalas, también.

En el camino, nuestro amigo Trueno conoce a la princesa guerrera Sigrid de Thule. A pesar de los roces iniciales entre ambos personajes estos acabarán, evidentemente, enamorados. La muchacha, por cierto, es una Ucraniana que está TREMENDA. Va por ahí enseñando escote y muslaco sin ningún pudor y es imposible no emocionarse cada vez que enfocan sus ojos ambar, casi dorados. Ahora bien, cuando la da por abrir la boca, la caga. Como suele ocurrir en estos casos, el cámara se ha enamorado de ella y no deja de seguirla. Hasta el punto de que siempre que la chica entra en plano, el resto de elementos y personajes de la escena parecen perder cualquier protagonismo (incluyendo héroes, villanos e importante exposición argumental).

Goliath es físicamente perfecto. Pero también es, con toda probabilidad, el PEOR actor que existe sobre la faz de la Tierra. Como mínimo, tenía que haber sido doblado por un profesional de verdad. Además, lleva una cachiporra de madera que parece puro poliespán. Y esto ya no es problema de dinero, por que anda que no es fácil encontrar leños en el campo. Por su parte, el chaval que hace Crispín me parece demasiado mayor y su pelucón rubio es de un artificial que asusta. Ambos personajes tienen mucho metraje pero, desgraciadamente, nunca parecen intervenir en la trama. ¡Es una lástima cuando las cosas se hacen mal por pura desgana!

Al final, sale un monstruo grandote, como tiene que ser, pero el pobre no tiene mucho protagonismo. Se come al villano de la función y, cuando los hechizos quedan rotos, regresa al averno del cual nunca hubo de escapar. Se conoce que el presupuesto para CGI era más bien raquítico.


En mi opinión, esta película tiene más en común con "El señor de las bestias" que con ningún comic de Victor Mora. Incluso en numerosas ocasiones podemos ver una clara influencia de la pintura de Frank Frazzeta. Esto, según tenga uno el día, puede parecer o bien brillante o bien ridículo.

Sin embargo, tampoco podemos hablar de falta de fidelidad: aparecen los personajes más relevantes de los primeros quince números de las aventuras del Capitán y muchas de las escenas están adaptadas directamente de lo que aparecía en las viñetas. Incluso frases que suenan tan extrañas en pantalla como "por el gran batracio verde" o "¡cáspita!" se respetan.

La banda sonora es espectacular, muy conseguida. Y hete aquí otro de los fallos del maldito peliculoide. Sencillamente, la música no encaja con las imágenes. El compositor SE LO HA CREIDO, mientras que el director, no. Lo que originalmente podría considerarse un valor añadido, acaba generando un contraste bastante cómico. De hecho, como la banda sonora es buena y el diálogo es malo, hay veces que el editor ha tomado la sabia decisión de subir el volumen de la música... lo que produce la extraña sensación de que nuestros héroes están intentando comunicarse a gritos en la barra de una discoteca de Malasaña.

Quiero aclarar que estamos ante un cuento de "Espada y brujería" muy típico, en cual un héroe marcado por el destino debe enfrentarse a villanos atroces que pretenden desatar a las fuerzas de las tinieblas. El propio Trueno descubrirá que él es, por derecho de nacimiento, el último de los llamados "caballeros custodios" y por tanto, nunca tuvo que partir en su busca. Su misión eterna es, por tanto, proteger el Caliz de Cristo (que bien podría sustituirse por el Martillo de Thor, el Corazón de Ahriman o la Mano de Midas) pues contiene un inmenso poder para hacer el bien... o el mal. Más clásico imposible. Podríamos decir que estamos ante un entretenimiento limpio para toda la familia. O al menos podríamos decirlo si, de verdad, Antonio Hernández tuviera el menor interés en dirigir tal película y no un episodio de "Tierra de lobos", que es lo que parece.


La mayor parte de escenas de acción no están mal rodadas. Lo cierto es que he visto escenas de acción PEORES en multitud de taquillazos norteamericanos de los últimos años. Ahora bien, son repetitivas, poco originales y carentes de violencia. Las escaramuzas estan ahí por obligación, pero no transmiten la emoción que deberían. Tampoco quiero consdierar esto un fallo importante. Las espaditas funcionan correctamente durante la primera mitad del metraje. Es sólo a partir de la segunda mitad cuando las cosas se despendolan, hasta que llegamos a un clímax en el cual nada parece tener sentido.

Mucha gente se queja del argumento, pero este no tiene más agujeros que cualquier entrega de los Piratas del Caribe. El principal problema del guión es que no hay suficientes giros imprevistos y, sin embargo, sí hay demasiados personajes. Esto es muy típico en las "primeras versiones", pero me parece triste que, en este condenado país, nadie revise las cosas antes de pasar a la fase de producción. ¿Por qué leches hay dos "crispines"? ¿Por qué el Capitán sale tan poco? ¿Para qué hacen falta tres villanos? En fin...

No podemos esperar nada nuevo en una peripecia repleta de clichés pero, al menos, el guión está construido de forma correcta. Los toques cómicos funcionan a un nivel infantil y algo descerebrado, pero funcionan. Héroes y malvados tienen motivaciones claras. Y, claro está, encontramos todo lo que el público puede esperar de un filme de estas características. Excepto efectos especiales. Y escenarios. Vamos, que parece más un cortometraje grabado durante un juego de rol en vivo que una película con aspiraciones comerciales.

Los personajes, por su parte, conservan la personalidad de la que hacían gala en el comic. Parecía difícil que los aficionados se viesen decepcionados. Sin embargo, la mayor parte de ellos, directamente, ODIAN este título. Por que ven un producto prefabricado, barato y sin imaginación. Yo lo entiendo, aunque no lo comparta del todo.

En definitiva: creo que deberíais ir al cine, sobre todo si os gusta la fantasía heroica o tenéis curiosidad por ver como se ha adaptado uno de los más míticos tebeos nacionales. No tenéis por que tomároslo como un entretenimiento, sino como un experimento socio-cultural. Además, si no vais a ver ahora "El capitán Trueno y en Santo grial", no la volveréis a ver JAMÁS. Y es que, mucho me temo, esto no lo van a pasar ni por Canal +.

12 comentarios:

Moniruki dijo...

La chica que hace de Sigrid me tiene enamorá, pero el Sergio Peris Mencheta...uff

WOLFVILLE dijo...

Llevo viendo en este blog un exceso de benevolencia de un tiempo a esta parte XD ¿Donde quedaron aquellas críticas incendiarias para bodrios como la de "10.000 BC"? Que tiempos aquellos.

En fin, que discrepo. Que esta cosa me parece abominable y que el Capi se merecía mucho más que una obra de teatro de fin de curso rodada con dos toques de Fotoshop. ¡¡Sale uno con dolor de oidos y de ojos del cine, por diosss!!

A la altura de Conan, aunque es verdad que la del Cimmerio yo la pondría por debajo.

Un saludo.

Kike dijo...

Mónica: como elección inicial, está claro que es un desastre. Pero luego ves la película y el tipo le pone ganas. él no es, ni de lejos, lo peor de la película.

Wolfville: Siento haberte decepcionado. Pero es que, como 10.000 no se ha estrenado NADA. De todos modos, tampoco niego que este producto tiene algunos fallos inperdonables.

El Tipo de la Brocha dijo...

Coindicimos en algunos puntos y en otros tenemos opiniones diametralmente opuestas. Por eso, me encanta leer otros blogs.

El Tipo de la Brocha dijo...

¿"Coindicimos"?

Carlos de la Cruz dijo...

El caso es que a mi me ha gustado. El final, efectivamente, es caótico, y el malo muere de una forma un tanto... ¿fácil?

Pero tiene su encanto, no sé, no creo que sea la película más mala de la historia. El tema es que podría haber sido mucho mejor con un poco más de esfuerzo.

Si se va a ver esperando ver algo al nivel de un episodio largo de Hércules o Xena no decepciona ;).

Anónimo dijo...

¿Cuándo aprenderemos que en este país es imposible hacer cine de aventuras en condiciones? Faltan medios, falta experiencia, falta talento y faltan cojones. Véase Ágora, El Capitán Alatriste, (Viggo Moretensen y su acento manchego-porteño, ¡Diosssss!), Hispania y ahora el Thunder Captain. Nada, que de dónde no hay no se puede sacar, como decía mi profe de mates.

:)

Anónimo dijo...

Otra licencia a la mierda y otro clavo para el ataud del género de la fantasia heroica.

Anónimo dijo...

De acuerdo con la crítica; eso sí, un apunte: Gary Piquer "Sir John Black" no es de Albacete si no de Glasgow, de madre escocesa y padre catalán; y no es que hable bien inglés... es que es bilingüe; solo hay que verlo en Romasanta o la Caja kovac. Otra cosa es que solo diga "well, well, well" que da más risa que otra cosa, lo mismo que su actuación, cosa de la dirección de actores , supongo ya que en las otras pelis en que lo he visto está más que correcto.

Anónimo dijo...

No entiendo el comentario del otro anónimo en lo que que es imposible hacer películas de aventuras en España, sobre todo cuando el mismo da la cavle de por qué no se hacen buenas obras de este género: experiencia: si se hace un intento cada 5 años (con suerte) lo normal es que salga mal. HAce falta experiencia rodaje, ensayo y error. De hecho ¿cuantas buenas películas de aventuras nos han venido de Hollywood últimamente?.

Y Ágora nunca se me ocurriría calificarla de película de aventuras. Y en esta última y en Alatriste no eran medios los que faltaban.

Kike dijo...

Efectivamente, el problema de Alatriste era de enfoque y falta de "visión", no de dinero.

Por otro lado, es una pena que Gary Piquer sea bilingüe: por que en la película parece, me reitero, natural de Albacete.

Anónimo dijo...

Kike: estoy de acuerdo que es una pena que no aprovecharan el hecho de que Gary Piquer sea medio británico.
Y para los que dicen que en España no se saben hacer películas de acción que se vean "Bruc, el desafío"