(7 años de extravagantes aventuras)

domingo, 2 de octubre de 2011

El dinosaurio de la montaña hueca que comía reses



Willis O´Brien alcanzó reconocimiento mundial por su trabajo en “El mundo perdido”, de 1925, pero será siempre recordado por cierto gran simio que todos conocemos, un personaje mítico con el final más glorioso de la historia del cine. Lo cierto es que la vida de “Obbie” (como le llamaban cariñosamente sus amigos) fue bastante trágica. Su primera esposa se volvió loca y mató a sus dos hijos antes de pegarse un tiro. La mujer sobrevivió sólo para morir días después de tuberculosis. O'Brien tenía buenas ideas pero no sabía como venderlas y el hecho es que trabajó más bien poco a lo largo de muchos años, muriendo en 1962 sin ningún reconocimiento.

En los lejanos años 40, Obbie escribió una compleja historia en la cual pretendía mezclar sus dos pasiones, los mitos el salvaje oeste y los reptiles jurásicos. En aquel relato, un muchacho y su torito acaban perdidos en una jungla prehistórica oculta en medio de Arizona. Allí vivirán innumerables desventuras, perseguidos por toda suerte de bestias antediluvianas y peligrosos nativos. “Valley of myst” (así se llamaba el experimento) parecía demasiado ambiciosa y nunca llegó a entrar en producción. Sin embargo sí fue la semilla de “Beast of the hollow mountain”. El argumento en esta ocasión es mucho más sencillo. Sólo hay un dinosaurio y todos los protagonistas son humanos (en lugar de bovinos). Para facilitar la venta internacional, el título se rodó tanto en inglés como en español. Aunque esa versión no la he encontrado, asi que no puedo hacer ninguna observación aguda sobre el idioma...

La aventura comienza en un tranquilo pueblo de la frontera con Mexico. Un ranchero aparece muerto y todas las sospechas se vuelcan en su rival... pero este es inocente. El auténtico culpable es nada menos que un terrible ALLOSAURUS que habita en las profundidades de una montaña hueca. El sheriff del pueblo no cree en esas historias de "monstruos" pero su opinión cambia tras un primer enfrentamiento del cual sale vivo de milagro. El bicho empieza a pasearse por ahí robando ganado y destrozándolo todo a su paso. Jimmy Ryan, un apuesto muchacho del pueblo, arriesgará la vida para defender a su adorable novia del cruel depredador (tras una persecución, todo hay que decirlo, algo ortopédica). Por suerte, nada hay tan poderoso como el amor... el vaquero logrará acorralar a la criatura en un pantano, extinguiéndola de una vez y por siempre.

Aunque nuestro adorado "pionero de los efectos especiales" tuvo la idea original y participó activamente en el proyecto, sorprendentemente, NO animó a la criatura protagonista. Lo cual se nota. Y mucho. Vamos, que el dinosaurio tiene un aspecto lamentable. Sin embargo, sí que se presentan ciertas novedades en el apartado visual pues esta es la primera película en color que utiliza técnicas de stop-motion.

A parte de los (muy) mejorables efectos especiales y el excesivamente lineal desarrollo de la trama, no hay mucho más de lo que quejarse. Nos encontramos ante el típico producto de autocine de la época, entretenido, pero perfectamente olvidable. Después de medio siglo, sigue sin haber nada mejor para echar la tarde que una peliculilla de monstruos.

Aunque hoy día pueda parecer que estamos ante una "tópica serie b" fabricada para sacar pelas, lo cierto es que "Beast of the hollow mountain" partió como un proyecto tremendamente personal. Para O'Brien significaba aunar los dos géneros cinematográficos que mas amaba y abrir nuevas puertas al cine fantástico. La idea de mezclar “Western” con dinosaurios no sería retomada hasta 1969 con “El valle de Gwangi”, del gran Ray Harryhausen. Pero esa es otra historia.

2 comentarios:

Dr. Quatermass dijo...

¡Pintaza!.... en busca y captura

Cutrongo stop-motion pero desde cuando ello es relevante...

Kike dijo...

¡No saldrá decepcionado!