
-Entonces saliste corriendo.
-Sí, señor.
-De forma que, o eres cómplice de asesinato o sencillamente un cobarde. Te felicito.
-¿Pero no ha visto el cuerpo? ¡A ese hombre lo ha matado una especie de monstruo horrible!
-Vaya, tendré que llamar a los hombres de negro para que se ocupen del asunto...
-Disculpe. Igual he exagerado un poco. Pero creo que…
-¡Lo que tú creas me importa un comino! ¿Se puede saber para qué cojones te pagamos? Gracias a tu valentía hemos estado a punto de abrir esta mañana con un cadáver en descomposición presidiendo el hall. ¡Tengo a la gente de Starbucks cogiéndome de las pelotas! ¡Dios! Más te vale tener preparadas un par de frases mejores que esos patéticos balbuceos para cuando venga la policía.
-Señor, tiene que entender, a nosotros no nos preparan para este tipo de situaciones…
-¿Y para qué tipo de situaciones te preparan, si puede saberse?
-Ya sabe. Vándalos, rateros… ese tipo de cosas.
-¿¡Entonces para que te damos una pistola!?
-Yo… lo siento mucho…
-¿Qué lo sientes mucho? ¡Más lo siento yo, imbécil! Está claro que esta empresa cometió un grave error al contratarte. Te recomiendo que empieces a buscar otro empleo. Y ahora, si me disculpas, tengo asuntos graves que atender.
Y esto fue lo último que dijo el señor Ramiro antes de ser devorado por el oso polar.
5 tutifrutis:
Eres el Cortazar español.
No, en serio el mini relato mola.
jajajaja la foto del Pleni jajaja
Me gusta como escribes, Kike
Gracias, Mónica. Y al señor misterioso, también
El relato es catárquico porque sugiere una muerte violenta del jefe capullo genérico (Manual de Monstruos D&D Xxx).
Muy divertido el relato en efecto ;)
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