(7 años de extravagantes aventuras)

lunes, 5 de septiembre de 2011

¡LA SOMBRA RÍE!



Cuando la luna se alza y la oscuridad adueña de la ciudad, los gangsters salen de su escondrijo como las ratas que en verdad son y ponen en marcha sus nefastos planes. Es entonces cuando un solo hombre, maestro en el arte del disfraz y la investigación, pone todo su ingenio en la lucha contra los caudillos de los bajos fondos. Sus numerosas victorias quedan siempre subrayadas por una risa burlona...


El último libro que me he leido es una novela "pulp" del año 1931. Me refiero a "La sombra ríe", por Maxwell Grant. Que es una persona, por cierto, que no existe: era el pseudónimo que todos los escritores de la editorial Street and Smith usaban al relatar las aventuras de este personaje.

No me voy a meter en cuestiones de estilo literario, sencillamente por que ME LA PELA. Pero la verdad es que me ha parecido un relato muy ameno y divertido. Bastante mejor de lo que esperaba. Yo estaba convencido de que, aburrido, iba a abandonar el experimento a la mitad. Que uno es fan de estas cosas pero, tonto del todo, pues no. Ya lo he intentado antes con otras novelitas baratas de misterio y no he sido capaz de llegar al final. Pero es que "La sombra" mola por que va al grano cual máquina cosechadora, y no se anda por las ramas (como un mono titi).

El capítulo 3, llamado "El depósito de cadáveres", es uno de los mejores capítulos 3 de la historia universal de la literatura. La primera vez en mi puñetera vida que, ojiplático, he abierto la boca, me he detenido y he tenido que retroceder para confirmar si me había perdido algo. ¿Queréis sorpresas? Pues toma dos tazas. La hostia.

Para los profanos diré que nuestro heroico protagonista es, básicamente, como Batman. Pero con una ventaja respecto a este... no hay Bruce Wayne. O si lo hay, ignoramos quien leches puede ser. Conocemos multitud de nombres pertenecientes a la red de aliados del misterioso luchador contra el crimen, pero nunca la "identidad alternativa" de este siniestro justiciero. No sabemos su origen, ni su pasado, ni sus amores, ni sus aficiones deportivas o su color favorito. Otra diferencia notable con Batman es que no hay supervillanos aquí, sólo gangsters comunes. Pero, afortunadamente, los gangsters de la vieja escuela molan bastante y, además, en esta ocasión concreta, demuestran ser EFECTIVOS. Son gente malvada (y cruel), pero con cerebro, que saben llevar a cabo sus planes a espaldas de la ley y que son capaces de poner "contra las cuerdas" a nuestro héroe en más de una ocasión (sólo diré que el tipo muere DOS VECES en la novela).

Una emocionante peripecia de acción recomendada por vuestro blog favorito, "poder friki". Dejad a un lado el tomazo ese de Dostoievski y entrad en las callejuelas de la aventura detectivesca de los años 30. ¿Quién sabe que maldad acecha en el corazón de los hombres? El crimen no paga... ¡¡La sombra lo sabe!!

3 comentarios:

SuperSantiEgo dijo...

Uno de los escritores que más firmó como Maxwell Grant está considerado como el que probablemente sea uno de los más, si no el que más, escritores más prolíficos de la historia. El tipo se zumbaba una de esas novelitas en un día y se quedaba tan ancho. Se cuenta que llegaron a sangrarle las yemas de los dedos y que la editorial le ponía una mecanógrafa para que se las dictase.

Creo que inglés se pueden bajar a cientos sin problemas. Lo malo es que, como las novelitas del oeste y similares, casi siempre leída una, leídas casi todas, porque siguen machaconamente un mismo esquema. Yo me compré dos de La Sombra hace mucho tiempo de una de esas ignotas editoriales que seguro que ni pagaban derechos ni nada, y la verdad es que se parecían bastante la una a la otra. Eso sí: me hizo gracia lo de una habitación que se movía el techo para aplastar en plan trampa. Seguro que en el momento era la hostia de original.

Kike dijo...

Yo de mayor también quiero ser Maxwell Grant.

Cadvalon dijo...

Pues yo he leído unas cuantas y siguen gustándome, la que menos de las que leído posiblemente The Golden Vulture (en la que el que se escondía bajo el pseudónimo no era otro que Lester Dent) pero todas tienen por lo menos un momento que compensa la lectura. Si puedes hazte con Crime Insured, de lo mejorcito que he leído, aunque sólo sea por el gran enfrentamiento "definitivo" entre los malos y The Shadow.