(7 años de extravagantes aventuras)

viernes, 15 de julio de 2011

Guionistas simios


El 5 de Agosto estrenan esta película, "El origen del planeta de los simios". Se trata de otro de esos tristes intentos de convertir una propiedad conocida en franquicia. Esto significa, coger una puñetera película y transformarla por arte de birlibirloque en doscientas puñeteras películas.

Como muchos ya sabreis, el éxito inesperado del filme original de 1968 (basado muy libremente en la novela de Pierre Boulle) inspiró nada menos que cuatro secuelas... de las cuales sólo se salva la primera (con uno de los finales más crudos de la historia del cine).

Tomando como inspiración una de esas secuelas, "La rebelión de los simios" de 1972, la gente de la Fox ha diseñado meticulosamente una superproducción sin alma para poder "reiniciar" la saga. Pues bien, yo no tengo la menor intención de tragarme semejante despropósito. Ni siquiera en la tele.

Tras ver el trailer, el argumento queda bien clarito. Los humanos tratan de crear una cura contra el Alzheimer y, al inyectarla en monetes, estos empiezan a adquirir inteligencia. Después se desata el caos. Más simple imposible. Una trama clásica de ciencia ficción que no tiene por qué entrar en conflicto con el filme protagonizado por Charlton Heston ¿Verdad? Pues no.

Olvidémonos de los problemas argumentales más obvios. Centrémonos en la filosofía que se está intentando defender.

En el primer "Planeta de los simios" se plantea un claro enfrentamiento entre la fé irracional (destructiva por naturaleza), frente al uso del intelecto y el método científico. El Dr. Zaius, a pesar de ostentar el irónico cargo de "ministro de ciencia", se comporta como un inquisidor medieval que trata de ocultar constantemente la verdad, para así preservar su forma de vida. Los héroes son Cornelius y Zira, dos jóvenes investigadores que se enfrentan a delitos de "Herejía" en su búsqueda de conocimiento.

En el mítico final en el cual Charlton Heston se arrodilla frente a la estatua de la libertad, lo que vemos es a un hombre desesperado que se rinde ante lo obvio. El símbolo supremo del fracaso humano frente a la barbarie. Y en su discurso maldice LAS GUERRAS. La guerra nuclear era una amenaza muy seria en los años 60. Y como ya han dicho muchos antes que yo, en una guerra nuclear nunca puede haber vencedores, sólo vencidos. Se asume que si el mundo ha quedado arrasado y los seres vivos supervivientes han seguido líneas evolutivas absurdas... es únicamente por la intervención de la violencia en estado puro. Me refiero al conflicto final, un combate cruel e innecesario a escala planetaria del cual no existe escapatoria posible.

Bien. Todo eso es sustituido ahora por "una cura contra el Alzheimer".

Toda forma de sabiduría se muestra como un aliado del bien en el filme original. Zaius no es sabio, sino astuto. Cornelius y Zira sí lo son, a pesar de su juventud. El avance científico, la investigación, la lucha por desentrañar los misterios de la vida... todo esto son herramientas necesarias para mejorar nuestra civilización en el ámbito técnico y ético. Mientras que la agresividad, la crueldad y, en definitiva, la ira, nos destruyen por dentro y por fuera. No me parece tan difícil de entender, vamos.

Lo que intento decir es que el guión de 1968 muestra una clara defensa del espíritu PROGRESISTA, una advertencia de lo que puede ocurrir si anteponemos lo irracional frente a lo racional. Si nos dejamos llevar por los impulsos animales, nos acabaremos convirtiendo en bestias.

Pues bien, ¿que se nos ofrece ahora? Un pastiche reaccionario basado en los peores productos serie-z de los años 50. La moraleja es más que obvia: nunca se debe jugar a ser Dios, la búsqueda del conocimiento sólo trae desgracia y la curiosidad mató al gato.

Curiosidad, esa es la palabra. Mientras que en un largometraje de hace cuarenta años se presenta LA CURIOSIDAD como el vehículo hacia la excelencia, en uno del año 2011 se demoniza esta cualidad como una forma de maligna brujería que puede llevarnos a la destrucción. Con dos cojones.

Y es que el imperio yanqui, en el ocaso de su poder, tiene muy claras sus prioridades. La guerra, en sí, no es mala. Lo que sí que es malísimo es pensar más de la cuenta.

27 comentarios:

Red One dijo...

¡Bravo! No se me ocurre una forma más lúcida de analizar la película original y lo contraproducente que resulta esta nueva entrega. Kike, cada día te encuentro más sesudo. Un aplauso.

HansHelm dijo...

Excelente artículo.

Kike dijo...

Os agradezco de verdad tales palabras. Llevaba algunos días pensando en este tema, pero no sabía bien como dejarlo por escrito sin ser demasiado pedante o confuso...

Paco Fox dijo...

Ferpecto. Prefiero esperar a ver la peli para constatar estas sospechas. Pero estoy de acuerdo con el anális a priori.

Siempre me ha jodido que las secuelas de 'El planeta de los simios' ignoraran el hecho de que los simios evolucionaran independientemente de los humanos una vez éstos se destruyeron. Al menos en la cuarta parte, el salto evolutivo es brusco, pero se presenta como un salto evolutivo. Aquí, como una manipulación genética. No sé, pero para mí le quita belleza y elegancia. Es como si creacionistas se hubieran metido en Hollywood para negar desde otra palestra la realidad de la evolución.

Kike dijo...

La versión de 1968 mostraba que podría ocurrir si los creacionistas ganaban. Ahora tenemos lo que nos merecemos, por que los creacionistas YA han ganado...

Periko dijo...

Osssea Piluca, que esto va a ser como Deep Blue Sea pero con monitos ¿no? Que original! Acampare en la puerta del cine para verla.

Fingal Whitecrow dijo...

ole y ole!

ni yo pispo lo hubiera descrito mejor

una peli de los creacionistas,pues XD

El Tipo de la Brocha dijo...

Es lo que se ve venir por los avances habidos hasta la fecha, pero prefiero reservarme mi opinión hasta haberla visto.

Anxova dijo...

Me ha gustado mucho. Los últimos "reinicios" me dan más miedo que los de mi ordenador, aún sigo cabreado por lo que le hicieron a Star Trek y mira por donde ni el Planeta de los Simios se ha salvado.

Lo más llamativo es precisamente esa forma sibilina de meter propaganda reaccionaria en los últimos años. Y está yendo a más, como bien dices ya han ganado.

Moniruki dijo...

La pela es la pela y mientras estos truños sigan haciendo dinero esto es lo que tendrémos.

Anónimo dijo...

Llevaba unos días pensando exactamente lo mismo que tú.

newzombie dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
newzombie dijo...

por dios señor mio no diga usted sandeces, si austed no le gusta las demas secuelas habra algunos como nosotros que si........de la serie del planeta de los simios tranquilamente se puede usted meter o asta echar a la hoguera la batalla en el planeta de los simios.
por que en mi humilde opinion toda la saga es fascinante y mi preferida es La rebelión de los simios la que usted claramente odia solo al leer lo primero que a escrito. no pinta mal el trailer del origen del planeta de los simios..........

Haciendo Amig@s dijo...

Yo no estoy de acuerdo que Zaius no sea sabio. Es un mono cabrón y cínico, pero la peli deja claro que sabe la verdad. Lo que sucede es que es un racista que odia a los humanos y sabe que su religión le permite una posición de poder y que sin ella los gorilas le darían de hostias. Pero el puto orangután sabe perfectamente que los humanos fueron antes y como acabaron. De ahí su rechazo a todo lo que tenga que ver con ellos, ciencia incluida.

La nueva peli va más por la denuncia de los maltratos a los animales. Cuidadín como tratas a los monitos, no vaya a ser que un día ellos te hagan lo mismo. Era algo que ya estaba en las originales y que no era lo más interesante de las pelis, la verdad.

Kike dijo...

newzombie y haciendo amigos: no habéis entendido absolutamente nada de lo que intentaba decir.

Haciendo Amig@s dijo...

Yo que sé, Kike. La primera de "El planeta de los simios" la veo una peli más compleja de lo que parece, muy pesimista, muy de su época. Plantea un conflicto y no te da una solución, cosa que las secuelas intentan y por eso son peores, aunque la última, con John Huston de orangután bueno y compasivo me hace gracia.
Zaius es un personaje más interesante de lo que das a entender. Es un cabronazo, pero trata de evitar mediante una religión represiva que les suceda a los monicos lo mismo que a los humanos. Cree que si no controla a los científicos chimpancés y a los gorilas militares acabarán como los humanos. Es injusto, claro, pero su objetivo no es malvado.
Supongo que por eso al amigo Charlton Heston, antes de chochear, cuando aún mantenía un equilibrio entre inquietudes liberales y conservadurismo moral armado, le gustó el proyecto.
Eso sí, es difícil que la nueva peli tenga esa complejidad maravillosa.

Haciendo Amig@s dijo...

En los Simpsons lo entendieron perfectamente.

http://www.youtube.com/watch?v=gyYY96wcj50

Kike dijo...

En el momento en el cual alguien incluye ESE sketch de los Simpson el hilo de la conversación ya se pierde del todo...

Haciendo Amig@s dijo...

Qué va. No ha sido una conversación en ningún momento.

Anónimo dijo...

Que gran artículo, tras leerlo ya no voy a poder ver la próxima película si no como un panfleto de propaganda anticiencia.

Juls dijo...

Bueno, el doctor Zaius se comporta de esa forma porque él SABE lo que pasó y de lo que es capaz el hombre y su potencial de destrucción. Esta protegiendo a su raza cuando le dice a Taylor: "Eres una amenaza".

Al final es cuando se descubre que efectivamente Dr. Zaius tiene razón al hacer lo que hace.

Para mí la película habla mucho sobre el conflicto entre Experiencia Y Sabiduría y el ímpetu y la curiosidad de la Juventud. Unido a la increíble capacidad de dañar que posee la raza humana.

La ciencia en manos de desaprensivos sin escrúpulos es muy peligrosa, ¡eso nos lo enseña el pulp!

Kike dijo...

Confundís "sabiduría" con "conocimiento". La "sabiduría" es una cualidad innata, el "conocimiento" es adquirido.

Zaius es muy inteligente, pero no es, en ningún caso, sabio. La sociedad que tanto ama está podrida. No es mejor que los humanos a los que tanto odia y que, tiempo atrás, destruyeron la Tierra.

La película no habla, en ningún caso de la "ciencia desatada" de los tebeos de Superman. Habla, precisamente, de la ignorancia y de la violencia. La ciencia es tratada con sumo respeto, no asi la experiencia militar.

Sobre las secuelas: hacer UNA sola secuela del "Planeta de los simios" ya me parece una memez en su mismo concepto.

Kike dijo...

Anónimo: muchas gracias.

J dijo...

Muy buen analisis si señor :)

Kike dijo...

Agradecido y emocionado sólamente puedo decir, gracias por venir.

Juls dijo...

Mmmmm, ¿y por qué la sociedad que Zaius ama esta podrida?

Zaius es un personaje interesantísimo de la película, porque al principio parece un inquisidor fanático cualquiera, pero al final, resulta que él lo sabe todo, porque él también ha sido joven y ha investigado, como hacen ahora Zira y el amiguete.

Para mí la gran frase de la película la pronuncia él:

"I have always known about man. From the evidence, I believe his wisdom must walk hand and hand with his idiocy. His emotions must rule his brain. He must be a warlike creature who gives battle to everything around him, even himself."

Luego cuando se vuelve a ver la película (y yo lo he hecho unas cuantas veces), se empiezan a ver varias cosas de Zaius inquietantes.

La película es TAN buena, que ningún remake podrá hacerle justicia nunca. Y menos lo que parió Tim Burton. Puaj.

Anónimo dijo...

Muy buen artículo, por cierto que cuando ví los primeros segundos del trailer me dije "Bueno, parece que van a narrar un inicio parecido al que sugiere el libro", pero después me di cuenta de que iba a ser algo muy distinto; y eso que la idea del libro era muy buena: los simios por causas desconocidas comenzaron a ser usados como sirvientes por los humanos, un tiempo (y probablemente un salto evolutivo)después los simios se revelan y conquistan a los humanos, gracias en gran parte a que la humanidad está tan sumida en la apatía ¿posmoderna? que ni se molesta en defenderse y le da lo mismo vivir libre que enjaulada; una historia cojonuda, vigente y más original que la trilladísima idea del experimento fallido.