(7 años de extravagantes aventuras)

viernes, 22 de julio de 2011

El templario de hierro


El pasado viernes fuí a ver la película IRONCLAD... que aquí han traducido como TEMPLARIO por que ya ni se molestan en mirar el diccionario. Se limitan a mirar el cartel y a tomar por culo.

El largometraje se anuncia como "basado en hechos reales" lo cual me hace mucha gracia, por que me recuerda un poco a la película del facebook. que trataba acontecimientos acaecidos hace menos de tres años y ya se inventaba todo lo que podía. Protagonizan James Purefoy (que debe ser ya un experto en armas blancas) y el siempre majete Paul Giamatti. La sinopsis oficial del filme es la siguiente:

Inglaterra, principios del siglo XIII. El 15 de junio de 1215 y, tras una dura negociación, el Rey Juan de Inglaterra, se ve obligado a firmar ciertas peticiones de los señores feudales que pretenden poner límites al uso despótico del poder por parte del Rey. El documento resultante es la Carta Magna. Un hecho insólito para un rey medieval, que veía cómo aquellos a quienes gobernaba y que debían serle fieles, le arrancaban sus prerrogativas reales. Sin embargo, cuando hubo reunido un fuerte ejército, el rey Juan se negó a cumplir el acuerdo y se dispuso a eliminar a todos los que habían firmado la Carta Magna, poniendo a Inglaterra al borde de una guerra civil: la Primera Guerra de los Barones (1215-1217). Juan decidió castigar a aquellos que lo humillaron, entre ellos un grupo de caballeros templarios atrincherados en el castillo de Rochester, que lucharán para resistir el asedio de las tropas reales.

Estamos ante un producto de acción medieval de excelente factura, dirigido por el versatil Jonathan English. El cual, por cierto, demostró una falta de criterio y buen gusto terribles con su anterior peripecia, "La leyenda del minotauro". Pero dice que es muy fan del "Señor de la guerra" de forma que le perdonaré. La cosa en esta ocasión no ha costado más de 20 millones de dólares, pero parece mucho más cara. Serie b con cariño e ingenio, como debe ser.


La anécdota que hace arrancar la acción es, efectivamente, un hecho histórico constatado. El rey Juan de Inglaterra se vió obligado a firmar la Carta Magna pero el hijo de puta no tardó en arrepentirse. El año del señor 1215, el monarca asedió el castillo de Rochester, punto altamente estratégico del sur de Gran Bretaña. Allí, un puñado de rebeldes (se dice que menos de 100) resistieron heroicamente contra las hordas de mercenarios que traía el tirano. Ante la dificultad de asaltar los muros, la plaza se ganó por desgaste. A partir de aquí, casi todo en el filme es pura invención y el final, aunque correcto en ciertos detalles, no lo es tanto en las consecuencias directas de esta guerra. Id a ver la película y luego meteos en la wikipedia a explorar. Igual os llevais más de una sorpresa.

Las similitudes con el clásico de Kurosawa "Los siete samurais" son obvias. No sólo por que nuestros héroes sean también cuatro más tres, sino por el propio desarrollo de los acontecimientos. La diferencia es que en la versión japonesa cada uno de los guerreros eran seres humanos con una personalidad marcada, debilidades y un arco de transformación claro. Por desgracia, en "Ironclad" las cosas transcurren de forma mucho más simple, y más allá de un par de frases simpáticas, nuestros héroes no pasan de ser arquetipos condenados a perecer en la batalla.

James Purefoy, que ya se ha ganado a pulso el título de GEEK LORD, está estupendo como "guerrero atormentado estándar". Su caballero templario es como un lobo atrapado: si te mira a los ojos, ya sabes que vas a morir. Mueve el mandoble con gracia y precisión en el campo del honor pero llora amargamente cuando no nadie puede verle.

Paul Giamatti, por su parte, interpreta al pérfido tirano que da inicio a la aventura. Su actuación va desde lo ligeramente exagerado hasta lo absolutamente delirante. Hay un par de escenas en las que parece que sus ojos se van a salir de las órbitas. Pero lo cierto es que este enfoque del personaje ayuda a la historia... no estamos ante un villano manipulador de gran carisma sino ante un rey loco con ansias de venganza.

También sale el jefe de los mercenarios, un danés rubio de dos metros y medio que es puro HEAVY METAL. El actor es nada menos que Vladimir Kulich, que ostentaba el papel del héroe Beowulf en esa adaptación apócrifa que es "El guerrero nº 13". Al final, protagoniza un duelo épico contra el valiente caballero templario.

La película está rodada estupendamente, con una fotografía de estilo realista y un buen aprovechamiento de castillos y escenarios naturales. Sobre todo impactan sus numerosas escenas de acción, en las cuales ¡ALBRICIAS! se entiende lo que pasa.

La violencia ayuda a comprender los horrores del combate, sin llegar a resultar especialmente desagradable ni sádica. Hay un par de escenas de tortura y mutilación, vale, pero nada que se salga "de lo habitual". Y las muertes resultan sangrientas por que... joder, si atraviesas a alguien con un hacha, SALE SANGRE.


Yo, sinceramente, he disfrutado mucho. Aunque esperaba un poquito más. Creo que esta podía haber sido una película excelente. Pero le faltan sorpresas, giros, reacciones desmesuradas, secretos revelados, resoluciones inesperadas... La trama transcurre de forma demasiado lineal, sin dar lugar a sobresaltos. Lo cierto es que en ningún momento ocurre NADA fuera de lo que uno se espera que ocurra. Llega un punto en el cual el martirio de los rebeldes dejan de impresionar y su resistencia épica se convierte en algo rutinario.

Por otro lado, los diálogos no se han cuidado lo suficiente, en mi opinión. Se ha buscado, fundamentalmente, la simplicidad, quizás por miedo a que el gran público no entienda el complejo cuadro político de la Inglaterra medieval. Esto provoca que haya demasiada información y poco drama. Más allá de un par de injurias y algún comentario ingenioso, no encontramos líneas que se surjan de forma "natural" de los propios personajes.

En la película, también hay romance. De forma que podéis invitar a esa chica a la que le pagáis las fantas por que no se aburrirá del todo. Algunos han calificado esta subtrama de "irrelevante". A mí me parece, de hecho, absolutamente necesaria. El problema es que el susodicho romance no está desarrollado con toda la sutileza que debería, quizás precisamente por esa carencia en los diálogos que mencionaba hace un momento.

En definitiva, si queréis pasar un veranito fresquito y disfrutar con un poco de acción de la buena, dejaos de gilipolleces y haced una visita al templario. Tiene para todos vosotros una buena ración de higadillos en su propia sangre servida con acero templado. Y, de postre, arena. Toma jeroma.

7 comentarios:

HansHelm dijo...

Tengo ganas de verla y por lo que dices en la crítica es más o menos lo que esperaba, cosa que me alegra. Espero que aguante hasta la semana que viene...

Anónimo dijo...

los traductores de los titulos originales aqui en España, nos toman a todos como una panda de tontos descerebrados, por eso lo de titular el film Templario, si dejasen el titulo original o su traduccion, que seria vestido de hierro o algo asi, no? pues como que la gente no iria a los cines

fijaos por ejemplo en una basura como The fast and the furious que al menos tiene un titulo guay, aqui para la chusma de los multicines la titulan a todo gas

francisco

Loscercarlos dijo...

La acción muy realista y muy buena, pero me ha decepcionado casi todo lo demás: personajes prototípicos (el gracioso, el pendenciero, el noblote...), la supuesta transformación del protagonista (que ni siquiera me parece el protagonista real)... pero es cierto que el nórdico es puro heavy metal.

Anónimo dijo...

mas bien power metal, no?

Francisco

Loscercarlos dijo...

Le faltan unos dragones para ser power, jajaja.

Kike dijo...

A la peli le falta un hervor para ser chachi de verdad...

Anónimo dijo...

A ver si alguien me invita una fanta y voy a verla ;-)