(7 años de extravagantes aventuras)

domingo, 13 de marzo de 2011

Pues sí, la gente es idiota


Berlín, 1922. Un periodista, horrorizado por el discurso de Adolf Hitler en Munich (que, básicamente, venia a decir que colgaría a todos los judios de la Tierra), pregunta al líder nacionalsocialista por qué ese odio visceral hacia un pueblo que ha demostrado grandes cosas a lo largo de la historia.

El entrevistado se tranquiliza y responde esto:

"It is manifestly clear and has been proven in practice and by the facts of all revolutions that a struggle for ideals, for improvements of any kind whatsoever, absolutely must be supplemented with a struggle against some social class or caste.

"My object is to create first-rate revolutionary upheavals, regardless of what methods and means I have to use in the process. Earlier revolutions were directed either against the peasants, or the nobility and the clergy, or against dynasties and their network of vassals, but in no case has revolution succeeded without the presence of a lightning rod that could conduct and channel the odium of the general masses.

"With this very thing in mind I scanned the revolutionary events of history and put the question to myself against which racial element in Germany can I unleash my propaganda of hate with the greatest prospects of success? I had to find the right kind of victim, and especially one against whom the struggle would make sense, materially speaking. I can assure you that I examined every possible and thinkable solution to this problem, and, weighing every imaginable factor, I came to the conclusion that a campaign against the Jews would be as popular as it would be successful."


Traducción al español:

"Está claro y probado en la práctica y por los hechos de todas las revoluciones que luchan por ideales, por mejoras de cualquier tipo, que debe estar complementado por una lucha contra alguna clase social o casta."

"Mi objetivo es crear turbulencia revolucionaria de primera clase, sin importar los métodos y medios que deba usar en el proceso. Revoluciones anteriores estuvieron dirigidas sobre los campesinos, la nobleza, el clero o grandes dinastías y sus ejércitos de vasallos, pero en ningún caso la revolución triunfó sin la presencia de la vara luminosa que puede conducir y canalizar el odio de las masas."

"Con esto en mente, exploré los acontecimientos revolucionarios a lo largo de la historia y me pregunté... contra qué elemento racial en Alemania podía desencadenar mi propaganda de odio con la mayor probabilidad de éxito? Tenía que encontrar a la víctíma adecuada, una contra la cual la lucha tendría sentido en el sentido material. Le puedo asegurar que examiné toda solución imaginable a este problema y, sopesando todos los posibles factores, llegué a la conclusión de que una campaña contra los judíos sería tan popular como exitosa."


Lo que, básicamente, viene a ser: la gente es idiota y necesita una cabeza de turco. Os recuerdo que el tipo este ganó las elecciones DESPUÉS de la mencionada entrevista... Al muy nazi se le puede acusar de muchas cosas pero, desde luego, no de mentiroso.



FUENTE: http://www.nizkor.org/hweb/people/h/hitler-adolf/hitler-1922.html

11 comentarios:

SuperSantiEgo dijo...

¿Hitler sabía inglés?

Hombre, si no hay más fuente que una indirecta, hay que aclararlo.

Corrige lo de clérigo por clero y lo de evento.

HansHelm dijo...

No viene a descubrir nada, porque ya es cosa sabida que los totalitarismos necesitan siempre una cabeza de turco. Pero me ha impresionado verlo así razonado con esa frialdad, uno siempre espera que eso sea más bien un proceso inconsciente.. o algo.

Kike dijo...

Vamos a ver, dejo el enlace de la fuente y corrijo las mojigaterias santiegas.

A mi lo que me acojona no es que el proceso sea consciente: es que es público.

SuperSantiEgo dijo...

Nunca fue otra cosa. El discurso racial era predominante en Europa desde todo el s XIX. Los británicos en su época imperial decían cosas que ponían los pelos como escarpias. Churchill sin ir más lejos se quedó tan ancho cuando explicó cómo y por qué se había exterminado a los tasmanos para dejar espacio al hombre blanco. Lo de los belgas y el Congo también lo acojona a uno.

Después de la 2GM se ha hecho un poco de lavado de cara y parece que sólo los alemanes eran los que tenían ese tipo de pensamiento y lo llevaban a cabo, pero es que no falla ni uno: los japoneses, los rusos y el paneslavismo, las esterilizaciones forzosas en países que consideramos civilizadísimos... Una joya, el ser humano.

Maeglin dijo...

Hay algo que no cuadra. Si era sólo una cortina de humo violento con el que hacer la revolución y un pretexto ¿Por que cuando llegó el momento de ser pragmatico y realista seguía desviando medios bélicos y de logística vitales hacia la Solución Final tanto del frente Este como del Oeste?

Kike dijo...

Hitler nunca fué pragmático, era un "visionario". Creía en su legado histórico y en la providencia.

De todos modos, la "Solución final" no costó recursos ni tuvo que ver con sus fracasos bélicos. Era, como su propio indica una Solución Final: antes de que las potencias descubrieran el horror que tenían ahí montado, se cargaban a todo cristo y punto.

Como todos sabemos el plan no funcionó demasiado bien.

Kike dijo...

Lo importante de esta entrevista es que el pueblo alemán no se vió interesado por los ideales económico/sociales propuestos por el nacionalsocialismo y que, con ello, trajeron el holocausto. Es que lo que resultaba atractivo a los votantes era, precisamente, el holocausto.

SuperSantiEgo dijo...

Me parece que falta un poco de contexto. Hitler no era un antijudío por conveniencia, sino por convicción como buena parte de la población europea. En otros países también estaban medio apartados o eran minorías que no accedían a ciertos puestos o profesiones.

El odio antijudío tiene tantos años como el cristianismo y es parte de la historia de Europa. Algunos filósofos de campanillas cuyo nombre suena mucho llegaron a decir alegremente que si se los cargaban a todos o los echaban de Europa a donde fuese, que eso que se salía ganando. La idea de "acabar con todos los judíos" es algo que gravita en el pensamiento europeo durante cientos de años. Así que Hitler no hizo sino canalizar algo que ya existía y echarle todas las culpas de los desastres económicos después de la 1GM, y poniéndolos como instigadores de ella para beneficiar a la gran banca judía del territorio nacional y extranjero. Algo que ya aparecía en el panfleto de los Protocolos de los Sabios de Sión, creados por los servicios secretos del zar, que cuando quería tener entretenidos a los cosacos los mandaba a hacer un progromo.

El pueblo alemán quería que echasen a los judíos, que se fuesen a Estados Unidos o a Palestina a pelearse con los británicos, pero nunca supo nada del exterminio y los nazis se cuidaron mucho de que su población no supiese lo que se hacía más allá de sus fronteras.

Maeglin dijo...

Hombre los trenes, camiones y combustible que hacían funcionar los campos de la muerte en toda Europa no le hubieran venido mal a Guderian para si no dejar de perder, sí desde luego ralentizar a los sovieticos en pro de una paz parcial con los aliados occidentales. O a Rommel para hacer volar más aviones el día D. Por no hablar de las guarniciones de esas prisiones movilizadas para defender Berlín.
Por eso pienso que desde luego cuando mentía fue en esa entrevista. En materia judia lo suyo era personal y muy profundo. Estoy con SantiEgo.

SuperSantiEgo dijo...

Es que además una cosa no quita la otra: su odio podía ser perfectamente compatible con un uso intrumental del mismo para soliviantar a las masas, y saber que el resentimiento que ya existía contra la población judía podía ser encaminado para favorecer sus proyectos.

Kike dijo...

Pero, vamos a ver, ¿alguien ha dicho aquí que Hitler NO odiase a los judíos?