(7 años de extravagantes aventuras)

miércoles, 16 de febrero de 2011

Los ingleses son gilipollas


La película de 1939 GUNGA DIN es pionera en el género "humor y aventuras". Uno de esos géneros que, a dia de hoy, Hollywood ha hecho trizas a base de su uso excesivo y malintencionado. Sí, está basada libremente en el poema de Rudyard Kipling. Muy libremente.

Los protagonistas ABSOLUTOS de la cinta son Cary Grant, Victor McLaglen y Douglas Fairbanks jr, que interpretan a tres pendencieros soldados ingleses amantes de las chicas, el juego y el vino. Este trio pasa su servicio en la India involucrándose en peleas de taberna, engañando a sus oficiales, escaqueándose de cualquier tarea minimamente costosa, contando chistes malos... y buscando un tesoro inexistente. Por que esa es la única motivación de nuestros protagonistas, hacerse ricos. Tampoco lo veo como algo reprochable.

A todo esto, los malvados adoradores de Khali han reunido un ejército y están dispuestos a despachar de una vez y por siempre a las fuerzas inglesas. Pero a excepción de una escaramuza en un pequeño pueblo, durante la mayor parte del filme NO PASA NADA relevante para la trama principal. El filme logra entretener debido a las elevadas dosis de comedia intencionada. Hay, de hecho, mucho más "humor" que "aventura" propiamente dicha.

Entre escena de juerga y escena de juerga (asi como algun tiroteo ocasional), nuestros tres simpáticos héroes se cruzan con un indio feísimo y más tonto que las piedras llamado Gunga Din. El sueño del pobre Gunga Din es ser un soldado inglés. Pero es que, a parte de tener un tono de piel cercano a la caca (el actor que lo interpreta era más blanco que el queso philadelphia), el hombrecillo también es patizambo. Asi que lo lleva crudo. Por supuesto, como buenos británicos que son, nuestros protagonistas se parten el culo en la cara del personaje titular. Este responde ante el insultante paternalismo blanco con la sonrisa de idiota que se espera de un nativo servicial.

¿Por donde íbamos? Oh, si, los adoradores de Khali. No existe ambiguedad moral ni divergencias políticas contra semejante enemigo. Hablamos de una horda de fanáticos que acostumbra a realizar sacrificios humanos. Vamos, la FUERZA DEL MAL.

Pues bien, cuando quedan apenas veinte minutos para el "the end", los paganos psicóticos raptan a los señores Grant, McLaglen y Fairbanks. Y arrojan su inmensa hueste contra una desprevenida columna de oficiales británicos (entre los cuales, por cierto, se encuentra el propio Rudyard Kipling). Todo parece perdido. Cuando, repentinamente, el pobre Gunga Din hace tocar una corneta, avisando del peligro al ejército inglés. Por supuesto, los arqueros de Khali dan buena cuenta del hombrecillo. Pero la victoria ya pertence a la Reina.


La cuestón es que los protagonistas se liberan. Pero no tienen ya nada que hacer. No les quedan villanos a los que acuchillar ni tácticas que planear. La acción de Gunga Din es la única RELEVANTE para la resolución del conflicto. El pobrecillo no sólo vence solito la colosal batalla sino que, además, lo hace a costa de su propia vida.

Curiosamente, el tono de la propia película cambia radicalmente a partir de este punto. Lo cual es lógico: como no va a cambiar. Ha muerto un hombre inocente y ha tenido lugar un violento enfrenatamiento por el dominio de la India. Pero vamos, esas caras largas sólo logran recordarnos, una vez más, que los tres soldaditos a los que hemos seguido a lo largo de todo el metraje no son más que unos cerdos irresponsables. El cambio de tono se transmite al espectador como un cambio de percepción. Algo que, dado el desarrollo de la película, no creo que sea deliberado.

La intención de esta historia es recordarnos el clásico "no importa que seas pequeño si tu corazón es grande". Como con Samsagaz Gamyi. Eso está muy bien. Pero es que, en ese caso, es posible que te hayas equivocado de protagonista. ¿Por que no conocemos más a Gunga Din? ¿Cual es su pasado, sus amigos, su mundo? ¿Que sentido tiene que el peso del argumento caiga sobre los hombros de tres desvergonzados aventureros para olvidarnos de ellos durante el climax? No es que no quede bien. Es que queda mal.

En todas las pelis de este estilo que he visto (y he visto muchas), nuestro risueño protagonista es quien derrota al villano. O, como mínimo, salva a la mujer que ama. O a su mejor amigo. Destruye la base. Consigue los planos. Hace ALGO.

Y es que en otros géneros no veo tan necesario que el supuesto héroe solucione el conflicto él solito. Está bien dar a los secundarios objetivos relevantes más allá del "apoyo moral". Incluso mola que el archimalvado de turno muera por culpa de su propia ambición... ¡o incluso triunfe! Pero me he dado cuenta que si hablamos de "humor y aventuras" resulta fundamental, crítico e incluso Escarolitrópico que el hombre al que seguimos y nos hace sonreir, demuestre ya no valor, sino efectividad.

Es la diferencia entre:

"Ese tipo puede ser divertido y pícaro, pero también puede realizar actos de extremo heroismo cuando la situación lo requiere"

y

"Ese tipo es gilipollas"

12 comentarios:

SuperSantiEgo dijo...

Bueno, en la India hace unos años hicieron un ciclo de cine colonial, que para ellos es algo así como el cine antisemita nazi para los judíos, y ésta película en concreto era el ejemplo joyita.

Kike dijo...

Pues no creas que comparto esa percepción.

Por que, tal y como intento desarrollar, los que quedan como idiotas son los supuestos héroes ingleses.

NastyBlacky dijo...

Si quereis saber lo que es una auténtica película racista, vean Vds. "El nacimiento de una nación". Lo tiene todo: "negros" interpretados por blancos liderados por un malvado mulato y por supuesto, los héroes de la película son el Ku Klux Klan preparados para salvar América.

Kike dijo...

Sí, sí, todos odiamos al amigo Griffith. Pero el artículo este trata de OTRA cosa.

NastyBlacky dijo...

Mis más sinceras disculpas por salirme del tema de la entrada.

Pues sí, creo que es interesante en una pelicula que haya cierta relevancia en los secundarios, aún en los cómicos, que no sean planos, darles matices. Se me ocurre el caso del arquero con mostacho de "Conan, el bárbaro" que básicamente es...arquero y ladrón pero así enriquecer la trama, más bien poco.

Diré también, ya esto es más personal, que yo siempre he simpatizado más con secundarios que con protagonistas en las pelis de aventuras, porque casi siempre he cogido tirria al protagonista por ser, a mi juicio, demasiado perfecto. Tengo una especie de simpatía hacía los personajes imperfectos. Creo que ése es uno de los motivos por el que me gusta tan poco "El señor de los Anillos", Aragorn, buah, es de una raza de humanos pero mejor ¿dúnedaim?, tiene una novia elfa buenorra, sangre real, etc. A mi me gustaba Boromir; en fin, me llevé un pequeño chasco...

En fin, suena refrescante que en una película de aventuras sean los protagonistas los que quedan como idiotas.

Cecil B. Demente dijo...

Leyendo tu reseña me ha venido a la cabeza Malditos bastardos, una peli que deja a los personages principales fuera del clímax final,aunque allí me pareció una jugarreta interesante e intencionada.

DPodadera dijo...

Pues a mi lo que me mosquean son esas pelis que tienen pinta de ir de cómicas y socarronas para acabar siendo serias e incluso épicas.

Tal y como la describes tiene toda la pinta, aunque reconozco que no la he visto. Me la apunto y cuando la visione hablaré con conocimiento de causa.

Anónimo dijo...

Por fin se quien es ese Bunga Din con el que soñaba ser Patan. (Si no sabeis de lo que estoy hablando entonces sois demasiado jovenes)

Kike dijo...

No eres Robin Hood. Ni eres Gunga Din. No eres valiente cruzado. Ni un rey consagrado. Sólo eres PATÁN, el perro malcriado...

SuperSantiEgo dijo...

A mí el cine de temática colonial inglesa me chifla como películas de aventuras, pero ya te digo que en la India lo ven de otra manera. Claro que también se han vengado: en el actual cine histórico indio los ingleses aparecen poco menos que como nazis o el demonio colorao. Veer es un despiporre en ese sentido.

Kike dijo...

No sabría muy bien por qué... pero a lo largo de la historia, el cine del bando "de los malos" siempre me ha parecido más divertido y constructivo que el "de los otros". En este caso, considero a los ingleses "los malos", of course.

Aunque el tema sigue siendo otro: ¿Es que NADIE se dió cuenta en mil novecientos treinta y muchos de que los protagonistos de la película eran imbéciles?

Blogger dijo...

SwagBucks is the best work from home site.