(7 años de extravagantes aventuras)

sábado, 23 de octubre de 2010

El castillo encantado se caerá sobre tu puta cabeza



Hay un tipo japonés que se llama a sí mismo IGA. Este tipo se cargó una de las sagas más divertidas de la historia del videojuego, "Castlevania". Lleva cerca de quince años haciendo clones del Super metroid con protagonistas asquerosines de apariencia andrógina y monstruos de aspecto ridículo. Nada que ver con el estilo "Conan vs Hammer horror" de los cuatro títulos originales. Un juego desfiante en el cual explorar mundos misteriosos haciendo uso de tus habilidades se convirtió, de golpe y porrazo, en una patochada de dar vueltas por vestíbulos intentando subir de nivel y conseguir el taparrabos más chulo del barrio.

Afortunadamente, Mercury Steam ha tomado las riendas de la saga y, debido al gran éxito de su experimento, ya ha anunciado una secuela. Parece que, al fin, podremos volver a disfrutar de verdaderas aventuras góticas.

Entretanto, es bonito revisitar la franquicia. ¿Quien no prueba un par de niveles del Super Mario clásico cada vez que se anuncia un nuevo lanzamiento? Pues eso. Pero como installar el Castlevania original me resultaba poco creativo, he decidido indagar un poco en busca de alguna entrega de la franquicia realmente oscura. Y he dado con esto:



Un arcade de finales de 1988 que jamás ha sido adaptado a ninguna consola de sobremesa (excepto por un recopilatorio que salió para Playstation 2 en Japón). Seis niveles repletos de plataformeo brutal en 16 bits... ¡¡A POR ÉL!!

El escaso argumento tiene poco que ver con los otros títulos de la franquicia. Para empezar, transcurre en el siglo XX en lugar de la Edad Media (aunque ya sabemos que el contexto histórico jamás ha sido una prioridad para Konami, ni falta que hace). En esta ocasión, Simon no pertenece a un linaje de cazadores de vampiros sino que es, sencillamente, un joven aventurero que decide sentar la cabeza y casarse con su amor de juventud, Serena. En ese momento, el Conde Drácula (apenas una leyenda en la mente de los aldeanos) regresa a la vida después de cien años, dispuesto a subyugar el mundo bajo sus ejércitos de no-muertos. El maligno vampiro (que luce una apariencia hilarantemente similar a la de John Carradine en "House of Frankenstein") rapta a la pobre Serena cuando sale de la Iglesia para convertirla en una de sus novias. Pobre desgraciado... no sabe que acaba de desatar la ira de Simon Belmont.

A partir de aquí lo típico: ataque básico con un botón, saltos algo ortopédicos con el otro y corazoncitos que sirven como munición letal. Las armas secundarias no son las habituales (incluso puedes tirar bombas), desaparecen los candelabros (los objetos salen de enemigos abatidos) y el látigo ya no es tan importante, puesto que, al parecer, puedes sustituirlo por un espadote en las últimas fases.

Según sus críticos, el producto es "demasiado difícil". Carece de "cualquier equilibrio". Y posee un diseño de niveles "frustrante". Nada, mariconadas. Que cosas dice la gente para justificar su falta de habilidad...

Pues bien. El Haunted Castle este ES ABSOLUTAMENTE INJUGABLE. Sólo apto para masoquistas del ocio electrónico (como yo). La palabra "imposible" se queda corta para describir esta cosa. Soy totalmente incapaz de conseguir que Simon sobreviva más de 59 segundos seguidos en la pantalla.

Para empezar, sólo tienes una vida y tres continuaciones. Da exáctamente igual cuantas monedas introduzcas en el artefacto por que la cosa no va a mejorar. Nuestro héroe ataca muy lentamente y sus golpes inflingen poco daño a las hordas de monstruos contra las cuales ha de enfrentarse. Incluso los murciélagos son rivales a tener muy en cuenta.

A la mitad del primer nivel una pared estalla y empieza a arrojar ladrillos contra nuestro protagonista. Sobrevivir a este encuentro con una construcción en mal estado es una tarea digna de Hércules. Si lo consigues, tienes que atravesar un bosque en llamas. Y si todavía no te has dado por vencido, un puto arbol cobra vida y te arranca la cabeza.

Evidentemente, la dificultad puede ajustarse. Desde el emulador uno puede acceder a las opciones de la "máquina" de la cual disponían los dueños otrora en sus salones recreativos... pero el problema radica en que, aun indicando "DIFICULTAD: FÁCIL" y "DAÑOS POR IMPACTO: POCOS", el jueguito resulta poco menos que una tortura.



La música, como de costumbre, ACOJONANTE. Cada vez que empieza uno de los temazos entran ganas de levantarse a bailar. Bueno, yo los he oido en el youtube por que para oirlos en el juego debería... ser capaz de superar un nivel.

Los gráficos son bastante buenos si consideramos los años que tiene el invento este. Sobre todo los fondos están detalladísimos... lo cual es también una forma deliberada de confundir los elementos "peligrosos" con el "atrezzo". Vamos, que hay que desconfiar de todo. Pero tampoco puedes detenerte mucho rato, que el cronómetro avanza... ¡¡AG!!

Las animaciones no son muy buenas y el diseño de los personajes tampoco llama la atención. Pero vamos, que este tipo de cosas es lo que yo considero fallos menores. La peor parte es, probablemente, el control. Uno no siente que el personaje le esté haciendo demasiado caso, lo cual puede llevar a una crisis nerviosa al usuario convencido de sus habilidades. Saltar, atacar o agacharse a tiempo pueden ser la diferencia entre la victoria y el "game over". De forma que necesitarás un millón de intentos hasta alcanzar un mínimo de efectividad. Eso sí, cuanto mayor es el reto, todos sabemos que mejor sabe el triunfo.

Asi que nada, aquí os dejo mi "review" de un no-clásico sólo apto para completistas. Igual un día de estos me lo paso. Depende del nivel de aburrimiento que pueda llegar a adquirir en la vida.

3 comentarios:

Tosi dijo...

En Youtube se lo pasan en un plis, pero es cierto que el Simon se desplaza de forma un poco 'extraña', esos saltos sin mover las piernas y ese giro de cadera.

Anónimo dijo...

al ver la foto pense que era una peli porno del castlevania...

Anónimo dijo...

por cierto, yo recuerdo de crio haberme pasado por lo menos un par de pantallas con 5 duros, he jugado dos creditos y no he durado ni dos minutos...