(7 años de extravagantes aventuras)

domingo, 19 de septiembre de 2010

¡¡La guerra de las galaxias con alfombras voladoras!!


He visto todas las pelis de fantasía que existen. O casi. Esto es peligroso por que, en busca de algo nuevo, acabo tragándome abominaciones como la peli de dibujos de "Tristán e Isolda" o esas bizarradas de bárbaros italianos de los 80. Esto me recuerda a un documental que me tragué hace poco sobre "las parafilias": una generación plenamente acostumbrada a la pornografía acaba por aficionarse, en su búsqueda de otras experiencias, a videos de gente montándoselo con puercoespines, de retorcimientos pezoniles o engullimiento de excrementos de paquidermo.

Pero gracias a Paco Fox descubro que todavía existen un montón de películas más "normales" que requerirían mi atención. Una de ellas es la producción británica ALFOMBRAS MÁGICAS (1979) que cuenta con nada menos que el grandísimo Christopher Lee como villano. ¡¡CHRISTOPHER LEE, AMIGOS!! También sale su gran amigo y eterno antagonista en la ficción, Peter Cushing, en un diminuto papel como Wazir Al Wuzara, uno de esos Imanes árabes que no atraen el metal.


Con el sencillo título de "Arabian adventure", esta película de Kevin Connor (director de "La tierra olvidada por el tiempo" y su secuela) narra una muy clásica historia de guerra, amor, humor, espada y brujería:

El califa Alquazar es un malvado usurpador con poderes hechicéricos que busca desesperadamente una rosa mágica que, según le ha dicho el general Zod de Superman II, le convertirá en una entidad invencibleeeee.

Para apoderarse de tan ansiado artefacto, el brujo contará con la ayuda de un principesco guerrero que, convenientemente, se ha enamorado de su hija. Usando la "prueba de amor" como excusa, el carismático villano convence al aristócrata de que parta al confín del mundo y le traiga la rosa de los cohones. Pero, entretanto, un muchachito pobre se hace amigo de una poderosa djinn que le manda al mismo viaje, quien sabe si para proteger al espadachín de los mil y un peligros que le esperan...


La película es una oportunista aproximación a la fantasía oriental sin duda impulsada por el éxito masivo de Star Wars. El guión es "original" en teoria pero muy poco "original" en la práctica. Tirando por lo fácil, la trama contiene muchos elementos prestados de las tres versiones previas de "El ladron de Bagdad", el cuento de Aladino y unas gotas del Simbad de Harryhausen.

Por desgracia, salen poquitos monstruos y los más molones son "farsas mecánicas" construidas para alejar a los protagonistas. Aunque, bueno, ya son más de los que salían en "Prince of Persia". Además, SÍ que aparecen numerosos conjuros para el deleite de los aficionados a las merlinadas.


Los efectos especiales no son especialmente brillantes pero, la mayor aprte del tiempo, cumplen su cometido. Asimismo, algunos de los eventos que tienen lugar resultan emocionantes y hay un bonito sentido de "fábula" rodeando el conjunto. Por desgracia, la totalidad de esta peripecia se ve lastrada por un terrorífico fallo de guión:

LOS PERSONAJES CARECEN DE MOTIVACIONES.

Todos. De cualquier motivación. En serio. El malo es malo por que sí y su próximo objetivo es... ¿hacer el mal? Luego hay una rebelión armada dentro de la ciudad cuyas ansias por la libertad no tienen más explicación que "la historia lo requiere". Pero lo peor, con diferencia, son los héroes. Esos sí que no tienen ABSOLUTAMENTE ninguna razón para mover las puñeteras piernas. Ni siquiera actuan por que "son los héroes" sino, más bien, por pura inercia. Sin ir más lejos, no sabemos como leches se enamoran príncipe y princesa y el chavalín que les acompaña arriesga constantemente su vida por los caprichos de gente a la que apenas conoce.


Este grave fallo hace que el filme no sea disfrutable al 100% y durante gran parte del segundo tercio se haga un poco cuesta arriba... pero menudo finalazo, amigos. ESTO es un desenlace como manda el Corán. ¡¡¡HAY UNA GUERRA AÉREA DE ALFOMBRAS MÁGICAS!!!

Al más puro estilo "Pierre Nodoyuna y Patán", el inmenso ejército del maligno usurpador y nuestros valerosos justicieros se enfrentan sobre las nubes de la ciudad con espadas, lanzas e incluso arrojando piezas de fruta. Tal despliegue ÉPICO de medios anula cualquier aburrimiento.

El combate aéreo está resuelto de forma algo dudosa, de acuerdo, pero son esta clase de maravillosas chorradas las que justifican el visionado de la cinta. Eso sí, si esto lo hubiera rodado Peter Jackson, la batalla transcurriría durante una tormenta eléctrica, habría cincuenta millones de alfombras mágicas más y los protagonistas estarían atados de pies y manos. Ganarían igualmente, claro.


¡Arabia es grande! ¡Tierra de peligros y belleza! Es una pena que los hijos de puta de los talibanes hayan matado este género, por que es una de las vertientes del cine-fantástico-de-aventuras más molonas, con su exotismo y romance.

¡SALAM ALEIKUM y ALEIKUM SALAM a todos!

1 comentario:

Elperejil dijo...

¿Y te has visto "El manuscrito hallado en Zaragoza"? Obra maestra del fantástico polaco (por cierto, cuando estuve en Polonia conocí al que sería el director de la adaptación de Geralt de Rivia que, es una pena, dicen que no ha quedado muy allá) y que acaba de salir en una nueva edición en DVD... eso sí, pelada a más no poder.