(7 años de extravagantes aventuras)

sábado, 31 de julio de 2010

Batman: bajo la caperucita roja


Hace poco que Warner tiene la política de lanzar al mercado de DVD un mínimo de tres largometrajes de animación anuales basados en el universo DC. Aunque la estrategia parece haber cosechado éxito moderado de crítica y público, la mayor parte de los susodichos largometrajes son, como mucho, mediocres.

Estas películas las odian los fans de los tebeos por que la adaptación se toma muchas libertades... pero, por otro lado, si no eres un fan de los tebeos es IMPOSIBLE enterarse de nada entre tantos personajes y referencias a acontecimientos anteriores.

Al durar 75 minutejos, estos títulos deben condensar inmensos arcos argumentales (con todos sus giros) en poco más de una hora de metraje, lo cual da como resultado un confuso pupurrí sin sutileza ni matices de ningún tipo.

Además, al tratarse de una serie de películas sin relación entre sí, los protagonistas no avanzan ni retroceden sino todo lo contrario: acaba resultando, de hecho, un poco deprimente que las tramas queden abiertas constantemente y tengamos que creer en un nuevo "Batman" en cada entrega. Es lo que tiene contar una historia que no es "canónica" pero se basa en comics con años de rodaje.


La trama de "Under the hood" se basa en el reciente arco argumental del mismo nombre y el clásico "Una muerte en la familia" de los 80. El caso es que tiene una premisa interesante, pero desde la primera escena vemos claramente que los guionistas no tienen la menor intención de aprovecharla. Aunque mentiría si no dijera que en la versión animada TODO resulta más divertido y coherente que en los aburridísimos tebeos originales (lo cual tampoco es un gran mérito).

Jason Todd, el segundo robin, es asesinado vilmente por el Joker. Años después, aparece en Gotham un nuevo villano Capucha Roja que toma su nombre de la primera identidad del Joker... pero este se encuentra encerrado en el ala de máxima seguridad de Arkham. Batman se encuentra con que Capucha Roja es un auténtico peligro, capaz de manejar a toda la mafia de la ciudad y, lo que es peor... ¡¡Sabe que su nombre real es Bruce Wayne!!

Y a partir de aquí hostias, hostias, hostias hostias y unas cuantas hostias más. Casi todas bastante gratuitas, por no decirlo. Como los numerosos cameos de esas míticas celebridades del bat-universo... gratuitas es decir poco.

La banda sonora imita patéticamente el trabajo de Hans Zimmer para la saga de Nolan. Carece ya no de originalidad, sino de la grandeza que Shirley Walker transmitía con "Mask of the phantasm" que, aunque tomaba prestado el tema de Danny Elfman, le daba un giro operístico la mar de interesante.


La elección de planos ayuda enormemente a la espectacularidad y comprensión de las (numerosas) escenas de accion. Y aunque el diseño de muchos personajes me parece espantoso el estilo general de Gotham no está nada mal y nos retrotrae a la genial serie de dibujos de los 90. La animación, como no podía ser de otra forma en un producto Warner, es excelente.

El Joker aparece, sí, pero carece totalmente de personalidad. Es un psicópata sin carisma ni objetivos, carente del encanto de Mark Hamill, la siniestra filosofía de Heath Ledger o el sentido del espectáculo de Jack Nicholson.

La trama se desarrolla de forma fluida pero bastante "plana". Parece no existir emoción en ninguno de los momentos clave. El trabajo actoral no me convence nada y creo que los implicados podían haber puesto más pasión en algunas de las voces. Gran parte de las persecuciones parecen estar ahí por obligación y la mayor parte del tiempo el propio Batman no pinta nada en el curso de los acontecimientos.


El problema principal es que, para mí, Batman no es, ni nunca ha sido, un "superhéroe". Por eso me gustan las pelis de Christopher Nolan aunque ahora todo el mundo diga que estan sobrevaloradas: es cine policiaco con pequeños toques de ciencia ficción. Sin más. No hay nada "superheroico" en ninguna de las dos entregas del hombre-murciélgado y eso encaja a la perfección con el universo de Gotham y sus habitantes.

El personaje funciona mientras es un detective, un justiciero urbano y mientras sus villanos son asesinos o señores del crimen con disfraces extraños. En el momento en el cual deciden incluir poderes explosivos, rayos láser, resurrecciones, realidades alternativas, ninjas cibernéticos y ejércitos de aliados enmascarados... pues sale un mojón como una catedral gótica. Sencillamente por que la historia de un tio traumatizado que sale de noche a pegar a delincuentes tiene poco o nada que ver con toda esa pirotecnia.

A sabiendas de que no tiene sentido tratar de competir con la visión cinematográfica de Nolan, las últimas pelis de dibujos de Batman (Batman vs Drácula, Gotham knight, Superman/Batman public enemies, Justice League: New Frontier) deciden MARVELIZAR la acción hasta límites verdaderamente ridículos. A Bob Kane lo que es de Bob Kane y a Thor lo que es de Thor. A mi el "caballero oscuro" me interesa cuando es un "caballero oscuro", no cuando es un "ranger del espacio".

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