(7 años de extravagantes aventuras)

miércoles, 9 de junio de 2010

PELÍCULAS QUE NUNCA FUERON (VIII)

¿Creías en serio que las películas que nunca fueron habían sido desterradas o incluso enterradas? ¿Que no volverías a disfrutar con la recuperación de inexistentes reliquias cinematográficas? ¡Nada más lejos de la realidad!
Hoy tenemos un montón de grandes nombres reunidos en una legendaria producción que, si hubiera tenido lugar, habría alegrado la infancia a más de uno. Se trata nada menos que de la mítica Hammer (con sus protagonistas habituales) adaptando a Solomon Kane, héroe predilecto de niños y niñas de todo el globo. Un lujazo amigos.
Disfrutadla aquí como se merece... ¡Por que no la encontraréis en otro sitio!



LAS SALVAJES AVENTURAS DE SOLOMON KANE (1972)

A principios de los años 70, la mítica productora británica Hammer pasaba por verdaderos apuros económicos. Su personal estilo de terror gótico (que tanto éxito tuvo a finales de los 50 y hasta bien entrados los 60) parecía no interesar al público en absoluto. Si bien Hammer había introducido la violencia explícita y el erotismo en el género de horror, se habían quedado atrás en cuanto a su utilización: ahora parecían estar de moda la crueldad visual más brutal y exagerada, asi como la explotación comercial del sexo de forma casi pronográfica. Los británicos decidieron subirse al carro tarde y, en lugar de tratar de crear "algo nuevo" (que fué lo que les proporcionó beneficios en sus mejores años), se decidieron por copiar a sus rivales.

Asi aparecen remakes supuestamente modernizados de sus viejas glorias ("Horror of Frankenstein"), actualizaciones extrañas de personajes de éxito ("Drácula 1972 AD") o nuevas adaptaciones de novelas famosas ("The vampire lovers"). La mayoría de estos intentos por restaurar una base financiera en la empresa se saldaron con sendos fracasos.

La productora estaba ansiosa de conseguir una nueva franquicia a la altura de James Bond con la que poder vivir por muchos años más. La promesa vino de un avispado escritor llamado L. Sprangue de Camp.


De Camp había comprado los derechos de toda la obra de Robert Ervin Howard hacía tiempo y se estaba forrando de lo lindo a costa del trabajo del difunto escritor texano. Este tipo llevaba mucho tiempo, sin éxito, intentando que los estudios se animaran a realizar una superproducción sobre Conan. Cuando se estrenó "Countess Dracula" (la adaptación cinematográfica de las leyendas en torno a la condesa Elizabeth Bathory), De Camp tuvo una epifanía: esa productora británica era perfecta para realizar un filme sobre Solomon Kane. De ahí al bárbaro, sólo había un paso.

Cuando L. Sprangue de Camp presentó la idea a Hammer estos quedaron entusiasmados, convencidos de estar ante algo grande. En parte no se equivocaban, pues la idea era buena y la película resultaría la mar de entretenida... pero nadie obtuvo el beneficio económico esperado.

El escritor estaba contentísimo de poder hacer dinero con un personaje que, hasta ese momento, había logrado explotar bien poco. Incluso escribió una novelización del filme que, desgraciadamente, jamás llegó a editarse (aunque tengo entendido que por ahí circula un pdf con el manuscrito original).

El director escogido fué nada menos que Terence Fihser, aquel que había brindado a la productora sus mayores éxitos tanto a nivel artístico como comercial. Sin embargo, su falta de entendimiento de las nuevas tendencias le llevó a descalabros que, por desgracia, le acabaron sacando del negocio. Recordemos que estamos ante un auténtico superviviente: el señor Fisher había sido atropellado dos veces en los años precedentes y aun con todo, se mantenía fuerte.

Aunque la película que nos ocupa es una auténtica maravilla a nivel técnico e interpretativo (además de contar con envidiable ritmo), podemos considerar que fué el "último clavo en su ataud", pues después de fracasar en taquilla con este título, no volvería a dirigir nada hasta su muerte en 1980 (se pensó en él para "Frankenstein and the monster from hell", pero el encargo acabó en manos de John Gilling).


Terence Fisher, como buen artesano que era, no se tomó el encargo con desdén ni como una pesada obligación: se sumergió en el mundo de Kane, la historia del siglo XVII, los relatos originales, la vida de Howard y toda la tradición de Espada y Brujería de los años 20.

La editorial Marvel pidió a Roy Thomas que escribiera unos cuantos números sobre las aventuras previas del personaje (a modo de "precuelas") para lanzarlos al mercado poco después del estreno del filme. Sin embargo, Thomas no estaba nada de acuerdo con el guión y a la hora de realizar sus adaptaciones, prefirió regresar a la fuente original. Al ver el estrepitoso fracaso en taquilla del filme, Marvel no supo que hacer con los tebeos que ya había editado y tardó un año entero en decidirse a incluir uno de ellos en el primer númeor de la revista "Monsters unleashed". Como todos sabemos, el puritano no gozó del éxito de Conan pero sí tuvo suficiente aceptación para protagonizar varias aventuras más.


Lo primero que se decidió fueron los actores que protagonizarían la aventura. Como era habitual, todas las tareas de pre-producción se completaron en un tiempo record mientras el guionista número 1 de la productora, Jimmy Sangster, terminaba de escribir sus ochenta y cinco páginas de rigor.

Para el papel principal femenino se optó por la guapísima Caroline Munro, una joven actriz que ya había tenido pequeños papeles en "Where´s Jack?" y "El abominable Dr. Phibes", entre otros. La simpatía de Munro encadiló a los ejecutivos rápidamente, de forma que se decidió expandir su papel y, a pesar del fracaso que cosecharía este título, Hammer no dudó en ofrecer a la muchacha numerosos papeles en futuras producciones.


Para el rol de héroe se pensó inmediatamente en el gran Peter Cushing y para el de antagonista en Christopher Lee. Nadie pretendía ser original aquí, sólo efectivo. Lo curioso es que Lee, en esta ocasión, hubiera preferido encarnar al protagonista de la historia y a Cushing le atraía más el villano... pero no había tiempo para tomar decisiones tan arriesgadas y la película empezaría a rodarse apenas unas semanas después. Quizás, de haberse producido el "giro" de personalidades, el resultado habría sido muy diferente.

Ambos genios estaban ya algo mayores, pero su carisma imborrable e inigualable presencia convencieron a de Camp (que actuaba como productor ejecutivo) que se trataban de una elección pefecta.



El reparto, pues, estaba completo. Y era verdaderamente espectacular. El rodaje se inició en Septiembre de 1971 para estrenarse apenas seis meses después. El presupuesto total era de unos 800.000 $ y se pretendía, por primera vez en mucho tiempo, un estreno simultáneo en Inglaterra y USA.

El argumento es el siguiente:

Principios del siglo XVII. Solomon Kane (Peter Cushing) es un ex-soldado puritano que vive en un pueblecito pesquero de Devonshire junto a su atractiva hija Christine (Caroline Munro). Kane es viudo y ahora que su zagala se encuentra en edad de procrear, se comporta de una forma especialmente severa. Esto, unido a la amenaza de la peste en las poblaciones vecinas, conforman los conflictos principales durante los primeros veinte minutos de metraje. La historia se resuelve muy lentamente, con tranquilidad, focalizando en el desarrollo de los personajes y reservando la acción para más tarde.


Kane es llamado a un juicio por brujería. Al parecer, un grupo de fanáticos cree haber encontrado la causa de la terrible enfermedad que asola la región en una anciana a la que pretenden hacer arder. Kane da instrucciones muy claras a Christine de quedarse encerrada en casa, lo que provoca que ambos se despidan a gritos.

El puritano asiste al juicio y descubre en la anciana a una mujer de gran sabiduría que le previene de males que estar por llegar y "el advenimiento del diablo". Poco más tarde, la bruja es enviada a la hoguera por todos los acusadores, excepto el propio Kane, que no está de acuerdo con la decisión. Pero, en la pira, la mujer arde demasiado rápido...

Cuando se dispone a partir, nuestro protagonista descubre entre sus enseres una extraña espada con runas talladas. Según el chico de las cuadras, "fué dejada allí como regalo por una mujer encapuchada".

Entretanto, en la aldea, aparece un barco pirata en el horizonte. La gente del pueblo lo identifica como la nave del pérfido Jonah Hadraker (Christopher Lee), el más peligroso pirata de cuantos el mundo ha conocido.

Todos los aldeanos afilan sus hachas, tensan sus arcos, cargan sus pistolones y desempolvan sus espadas. Tiene lugar la batalla entre los humildes pescadores y las fuerzas de piratas. Los bellacos no tardan en derrotar a sus esforzados rivales. Hadraker, acompañado de tres rufianes, busca casa por casa hasta dar con Christine, cuya belleza le deja atónito. La muchacha se defiende como una leona, pero es rápidamente apresada.

En ese momento, en la lejanía, un puritano a caballo detiene su marcha: Kane observa con asombro como una partida de bandidos destruye el pueblo que tanto ama y como su hija es arrastrada a la fuerza. El corcel baja raudo la colina y el héroe alcanza su objetivo.

Solomon Kane desenvaina y desciende de su montura. En apenas unos segundos, mata a los tres piratas y combate en un duelo de estoques con el pérfido Jonah Hadraker. Este es el único momento en el cual héroe y villano se enfrentarán cara a cara. La escaramuza se gana por una victoria aplastante de Hadraker (que, evidentemente, hace trampas utilizando las típica red de pesca que nadie sabe que hace ahí) y arrojando a nuestro protagonista a las llamas, lo cual le dejará las manos desfiguradas por siempre (de ahí que lleve guantes en todas las situaciones).


Tras la violencia, la calma. El barco se aleja y los sobrevivientes de la aldea deciden que hacer. Kane pide ayuda para ir en pos de su hija, pero nadie del pueblo pretende mover un dedo... ni siquiera el muchacho joven que decía estar enamorado de ella (demostrando ser un cobarde de la peor clase). El puritano no necesita nada ni a nadie y esa misma noche roba una pequeña barca y se adentra con ella en el océano.

La persecución no dura mucho tiempo. Básicamente, consiste en algunas secuencias de Kane en su corcho flotante sufriendo los efectos del calor mientras Hadraker, rodeado de lujos, intentando seducir (sin éxito, claro) a una Christine encadenada.


Hasta este punto el elemento fantástico ha sido totalmente anecdótico, pero de golpe el tono de la película cambia de forma radical. El barco de Hadraker llega a África, donde el pirata tiene intención de entregar a la chica en la Montaña del Cráneo Sangrante que, evidentemente, tiene forma de Cráneo Sangrante. Kane llega poco después (no sabemos como siguió la pista a sus rivales) y, nada más llegar a la costa, se enfrenta a una especie de zombie-vampiro totalmente asqueroso que trata de devorarle.

Jonah Hadraker entrega a la pobre Christine a Marduk el hechicero... pero cuando pide su recompensa, es acuchillado por uno de los sirvientes del brujo y arrojado por el acantilado. Sus amigos piratas, en lugar de vengar al líder, se limitan a salir corriendo.


Lo curioso es que en ningún momento se ha explicado por que los hechiceros necesitan a la chica o, concretamente, a ESTA chica, ni que recompensa esperaba recibir Jonah por entregársela. De hecho, la sensación que nos dió cuando se efectuó el rapto es que tuvo lugar por que a Jonah le gustaba... que todo forme parte de un plan satánico queda un poco raro. Jimmy Sangster nos revela que él sólo escribió hasta la llegada a África y el resto pertenece al tercer acto de otro guión muy diferente escrito por alguien que nadie recuerda. Estamos pues ante otro caso de dos historias fusionadas con poco acierto y en el último momento por un ejecutivo listillo.

Kane, tras varias horas andando por la jungla, se da cuenta de que está dando vueltas en círculos y, derrotado, decide dromir un rato. En ese momento, el puritano abre los ojos con sorpresa al descubrir a su enemigo mortal saliendo del río, herido de muerte, pero con una determinación imparable.

El último momento entre Kane y Hadraker es un clásico enfrentamiento dialéctico entre Peter Cushing y Christopher Lee... el pirata aun en el borde de la muerte, mantiene intacto su espíritu cínico y, sin dejar de insultar a su incansable rival, decide revelar la situación de la guarida de Marduk, como venganza. Tras esto, Hadraker cae muerto en los brazos de su mortal enemigo que antes de apartar el cadáver dice un diminuto, casi imperceptible, "gracias".

Tiene lugar el pérfido ritual en el cual Marduk hiere a Christine dibujando surcos en su pecho con una daga. Aunque las heridas son superficiales, la muchacha se desmaya por el dolor. Utilizando la sangre de la doncella inocente, el brujo llena parte de un caliz de plata.


Entretanto, Kane recorre los pasillos de la montaña del Cráneo cuando es atacado por un centenar de muertos vivientes, parecidos al que encontró en la playa. Tras despacharlos no sin cierta dificultad (uno de ellos le arranca literalmente un trozo de pierna), el puritano encuentra la sala de los rituales.

Nuestro héroe libera rápidamente a su hija y deguella a todos los sectarios presentes... Marduk, sin embargo, parece transformarse en una entidad superior. Christine y su padre miran con horror al brujo, que ya ha dejado de existir como tal.

Y es que Solomon Kane debe enfrentarse... ¡¡Al mismísimo DIABLO!! Asi es como aparece el Macho cabrío anunciando sus repugnantes planes para aniquilar a la humanidad. Kane, sin temor ni dudas, se arroja contra el mismísimo Satanás, blandiendo su espada rúnica. Se oye un grito inhumano y ambos personajes desaparecen en una nube de humo. Cuando la pobre Christine se acerca a ver que ha ocurrido, descubre que, de su amado padre, sólo queda el sombrero.


Este es uno de los puntos más curiosos (y extraños) de la película: si de verdad Hammer quería crear una franquicia no tiene sentido que su protagonista muera al final de la película aunque sea de forma heroica. Al parecer, el final original de la cinta era muy distinto, pero Terence Fisher ya se olía el fracaso a kilómetros: desgraciadamente, su estilo estaba desfasado para las audiencias contemporáneas. Olvidándose definitivamente de la posibilidad de secuelas, Fisher decidió cerrar su película de la forma más dramática y cinematográfica posible. Con resultados excelentes... aunque los fans siempre se quejarán de que ese "no es el verdadero Solomon Kane".

Es muy cierto que la historia tiene poco o nada que ver con los relatos originales de Howard. Sin embargo, la atmósfera oscura del filme y sus animadas secuencias de acción sí que nos retrotaen a los universos del texano. Y el personaje, hemos de admitir, es tremendamente cercano al de las historias incluso hasta el punto de obtener de ahí su diálogo ("Morirán hombres por esto", "¿Acaso me creeis un bellaco tan grande como vos?").


Nadie puede negar el nivel que tienen los trucajes y la dirección artística. Por ejemplo, no se rodó ni una sola secuencia en el agua y, sin embargo, las escenas marítimas resultan la mar de convincentes. Sólo unos pocos años después llegarían las producciones de Spielberg y Lucas que cambiarían para siempre el cine de entretenimiento, conviertiendo en obsoleto el viejo estilo de rodar y montar. Pero, aun con todo, estamos ante un grandísimo ejemplo de la mejor aventura fantástica que no debería caer en el olvido.

Si queréis ver la película, os recomiendo que compréis la edición en dvd región 1, que contiene un porrón de extras, incluyendo comentarios de expertos en la obra de Howard y varios documentales antiguos sobre los mundos de la Hammer.

El cine de "Espada y brujería" no nace con John Millius sino con nuestros viejos ídolos Peter Cushing y Christopher Lee. ¡Recordadlo!


No me diréis que no me lo he currado, ¿eh, compañeros? ¡Si hasta he incluido fechas y todo! Aunque os parezca absurdo, yo sufro bastante relatando cosas que jamás podré disfrutar. Pero bueno, me compensa el hecho de saber que muchos de vosotros, amados lectores, habríais devorado estas películas con auténtico deleite. Por que es la memoria colectiva lo que nos hace humanos (o algo así) y esta claro que hay cosas que nunca han ocurrido y, aun así, molan. Como el aterrizaje en la luna.

ENTREGAS ANTERIORES:

Mistery of the Bat-Man

Dungeons & Dragons: la gran aventura

La leyenda de Sigfrido

El Hobbit


Ghouls & Goblins


En busca del imperio cobra

La guerra de los mundos

16 comentarios:

Doc Moriarty dijo...

Madre mía, qué currazo. Mejor que la wikipedia!

adrián esbilla dijo...

Estupendo trabajo de historia contrafactual cinéfila.
Además casi seguro que en algún momento Solomon Kane rodó por la casa del terror. Ahí esta la divertidísima Captain Kronos: Vampire Hunter para probarlo y con la divina Munro también.

Kike dijo...

Lo divertido de estos ejercicios de "historia alternativa" es incluir la mayor cantidad de verdade posibles asi como un montón de referencias cruzadas...

Kike dijo...

Por cierto, y para quien pueda interesarle: las fotos de Cushing ataviado como puritano pertenecen a la película de terror erótico de 1971 "Twins of evil", en la cual el célebre actor inglés interpreta a un fanático que dedica su tiempo libre a quemar mujeres inocentes hasta que se entera de que existen vampiros de verdad con los que combatir.

Azirafel dijo...

A primera vista yo nunca diría que "Frankenstein And The Monster From Hell" acabaría en manos de John Gilling, que dirigió su última película para la Hammer en 1967 (6 años antes del monstruo del infierno) y que para 1973 ya debería estar dando vueltas por la geografía española, dónde en 1975 dirigiría a la mismísima Carmen Sevilla en "La cruz del diablo", adaptando a Becquer.

Del resto ya miraré, por lo de los actores, pero yo diría que si alguien de la Hammer pudo acabar encargándose de "Frankenstein And The Monster From Hell" habría que apostar por Jimmy Sangster, que intentaría su segundo acercamiento a Frankenstein tras "The Horror of Frankenstein".

adrián esbilla dijo...

Si, yo también apostaría por Sangster o incluso por John Hough antes que por Gilling.
DE Twins of evil tengo una cosilla escrita,por cierto. Un película divertidísima y con mucha mala idea detras,efectivamente: http://esbilla.wordpress.com/2010/03/01/i%E2%80%99m-sick-and-tired-of-all-the-nice-girls-dracula-y-las-mellizas-vampiros-de-carne-y-sangre-erotismo-depravacion-y-puritanos-la-hammer-de-los-70-era-una-locura/

Además juraría que las imágenes de Lee pertenece a The pirates of blood river, ¿no?

Kike dijo...

Sí, las imágenes de Lee pertenecen a "The pirates of blood river"...

La imagen de Munro frente a un caliz de plata es, evidentemente, de Drácula 72 y la de los brujos, como no podía ser de otra forma, pertenece a Plague of the zombies.

Lo interesante de estas fotos no es tanto lo fácil que resulta falsificar una información sino como está película era MÁS que posible y MÁS que probable en aquel tiempo. Lo que más me duele de muchos de los títulos inexistentes que comento es lo cerquita que estuvieron algunos de existir.

John Gilling me parece, con diferencia, la mejor opción. Que viva en España es un dato menor: sus películas para Hammer eran relativamente recientes y habían cosechado gran éxito. "Frankenstein and the monster from hell" es un año anterior a "La cruz del diablo", coincidiendo con una época de secano del director (recordemos que en aquella época las cosas se hacían más rápido y no había necesidad de preparar las cosas de un año para otro).

Si bien las películas de Sangster como escritor son brillantes, las que dirigió dejan bastante que desear. Dudo que confiaran en el para una película que, supuestamente, debía recuperar la confianza de los inversores (cosa que, ciertamente, tampoco ocurrió en el mundo real).

Sonja dijo...

Pues sí, los actores hubieran pegado justo al revés.

Cadvalon dijo...

aún con mi ánimo purista estoy seguro de que esta película habría merecido sin duda la pena. Caulquiera de los dos, Lee o Cushing, habría sido un buen Kane de la pantalla. Ahora inventar la maquina del tiempo y convencer al señor Carreras de comprar los derechos de ese escritorzuelo texano...

José Viruete dijo...

Buenísimo. Yo me la imagino como un Capitán Cronos o algo así. Con la Munro y todo :)

Azirafel dijo...

Hombre, el problema con Gilling es que desde "The Mummy's Shroud" ya se sale de la compañía. Sobre todo por sus problemas con Anthony Hinds, a la sazón guionista de "Frankenstein And The Monster From Hell" (bajo el pseudónimo de John Elder) y hombre fuerte en la compañía.

Por lo tanto, que a un tipo que llevaba ya 4 años viviendo en España, que hacía 7 años que no dirigía para la Hammer y que estaba enemistado con el guionista le ofreciesen una película del ciclo de Frankenstein... pues me parece un poco difícil.

Sangster como director no logró casi nada del otro mundo, pero al menos se llevaba bien con el mundo y dos años antes había dirigido y producido "Fear if the Night". Pintar "Frankenstein And The Monster From Hell" como su último intento en la dirección cinematográfica antes de sumirse en el mundo televisivo me parece que hasta tiene su cosa.

John Hough también es una buena opción, aunque menos mitómana. ;) Incluso se podría apostar por un curioso giro del destino y que Brian Clemens hubiese sido el director del Frankenstein, dado que su Capitán Kronos ya no tiene mucho sentido si tenemos a Solomon por en medio. :)

adrián esbilla dijo...

Si yo me inclinaría hacia que un proyecto tardio y casi desesperado como hubiera sido un Moster form Hell sin Fisher, hubiera podido recaer en manos de algún director más joven, más setentero, con el objetivo de acercar sus mitos a la estética moderna que la Hammer intentaba en aquel tiempo. Como Hough me encanta me decidiría por el, pero incluso podría ser Peter Sasdy (que no estaba nada mal) o el infame Alan Gibson.

Sonja dijo...

Sí sí, todo eso está muy bien pero a ver ¿a nadie le ha chocado que Solomon Kane tuviera una hija??? por dios Kane nunca haría nada tan vulgar como echar un kiki y mucho menos tener una hija.
Insinuar que la chica de "Luna de calaveras" es su hija es una perversión.

Confiemos en que esta noche el autor del blog no tenga que escuchar el susurro maldito de las "alas en la noche".

Kike dijo...

Me estáis empezando a tocar los cojones cosa buena. No me puedo creer que después de doscientos folios de historia cinematográfica alternativa sólo se os ocurre quejaros por la GILIPOLLEZ de Gilling y que Kane tiene una hija (cuando ese tipo de herejías eran más que comunes en las adaptaciones de los 70)...

Azirafel dijo...

Hombre, yo creo que no es quejarse por una GILIPOLLEZ, sino que si uno entra en el juego de la historia alternativa es para divertirse, y eso incluye comentar los detalles de dicha historia alternativa que crea mejorables o modificables. Además es la excusa perfecta para hablar de los directores de los 70 de la Hammer, una estirpe tremendamente demonizada (y con razón a veces) frente a sus predecesores.

Y no, Gibson no, por favor.

Kike dijo...

Por supuesto que no: deberías comentar aquí para hablar de MÍ trabajo como creador de obras audiovisuales inexistentes. O, como mcuho, de lo bien que le queda el traje a Cushing.

Excusa para divertirse y charlar... anda que...