(7 años de extravagantes aventuras)

jueves, 17 de junio de 2010

Los adolescentes cabrones del espacio exterior y sus botellones cósmicos



No creo que nadie me contradiga si afirmo que los años 50 es la década de oro del cine de ciencia ficción. Ahora bien, cosas cutres, baratas y hechas con prisas han existido toda la vida. Estoy seguro de que cuando Mary Shelley escribió "Frankenstein" aparecieron cincuentamil novelas malísimas sobre "gente creando monstruos".

Hoy tenemos un filme más conocido por su estrambótico título que por su contenido. Una cosa graciosa que en la época podía causar indignación por su desvergüenza audivosiual pero que, hoy día, provoca gran ternura entre todo aquel que tenga corazón.

Título original: Teenagers from outer space
Título en español: Rebeldes del espacio
Año de producción: 1959
Nacionalidad: USA
Duración: 86´
Color: Blanco y negro

Equipo Dirección – Tom Graeff
Guión – Tom Graeff
Música – William Loose, Fred Steiner (100% material de archivo)
Reparto – David Love, Dawn Bender, Bryan Grant, Harvey B.
Dunn, Tom Graeff, King Moody, Helen Sage, Frederick Welch,
Sonia Torgeson, James Conklin, Gene Sterling, Ralph Lowe, Bill
DeLand, Ursula Hansen, Don Chambers, Bob Regas, Ross Evans.


Unos alienígenas de aspecto humano (y juvenil) deciden criar terribles “Gargons” (langostas que adquieren proporciones mastodónticas), en el planeta Tierra. Sus intenciones, evidentemente, están relacionadas con el exterminio de la humanidad. Uno de los visitantes, Derek, se enamora de una hermosa adolescente humana, Betty, y empieza a sentir empatía por los terrícolas. Mientras tanto, sus compañeros han soltado a uno de los Gargon, mientras acaban con la vida de varios desgraciados utilizando sus poderosísimos rayos desintegradotes. Derek decidirá impedir la hecatombe y para ello acabará con el Gargon en un combate cuerpo a cuerpo... tras esto, se despide de Betty y muere heroicamente haciendo estallar la nave en la que se encontraba junto con sus hermanos del espacio. De este modo, nuestro mundo es salvado.

Dato anecdótico: las pistolas desintegradoras que utilizan los personajes, son en realidad juguetes de la época. Concretamente las “Hudley atomic desintegrator” (vamos, que es como si en Firefly utilizaran "Laser challenge"). dichas pistolitas son fáciles de adquirir en ebay por unos 200 €.


La película entera de "Teenagers from outer space" aparece como extra en el juego de 2005 “Destroy All Humans!”, una vez terminada la campaña principal. Sin duda, todo un aliciente para pasarse el juego, ¿no creeis, amigos? Por si no tenéis constancia de ello, “Destroy All Humans!” es una interesante aventura de acción claramente inspirado por “Mars Attacks!” en la que el jugador controla a un enfurecido extaterrestre de los años 50.

Haciendo honor a lo que se espera de ella, “Teenagers from outer space” es una completa falta de respeto a la inteligencia del espectador. ¡¡Lo ideal para una aburrida tarde de domingo!! La película se resume en más de una hora de despropósitos visuales habilmente encadenados con diálogos tontísimos en los que el protagonista descubre poco a poco lo maravillosa que es su hembra terrestre. La cual a mi, personalmente, no me dice nada. Y es que esta película fue ideada, producida, dirigida, escrita y protagonizada por Tom Graeff ya que su único objetivo era lucir a su flamante amante, la joven David Love. ¡Que grande era el viejo Hollywood!


Cuidadín, que el amigo Graeff acabaría fundando una iglesia y autoproclamándose Jesucristo II. Pero esa, es otra historia.

El monstruoso Gargon (cuya presencia no es explotada en absoluto), se trata, básicamente, de una poco disimulada sombra chinesca. Y los terribles rayos desintegradores tienen el (inquietante) poder de convertir a sus víctimas en esqueletos articulados de plastiquete. La narración no parece avanzar en ningún momento hasta que llegamos al cuarto de hora final, donde se resuelven las cosas con una celeridad indigna. Y, por cierto, la mayoría de los seres del espacio exterior estos distan muchos de ser adolescentes...

Del montaje ya ni hablamos. Que vale que no existía el Final cut, pero leches, menudos cortes.


Pongámonos en situación: ya habían salido numerosas películas sobre "teenagers" e invasiones alienígenas y todas tenían éxito razonable. Sobre todo considerando que se exhibían en los autocines esos en los que la gente se dedicaba a fornicar en lugar de ver la peli. Al parecer, el experimento este no fué un fracaso absoluto, como cabría esperar, quizás por que se gastaron veinte dólares y recaudaron treinta, o algo parecido.

¿Que significa esto? ¿Que es mejor gastar tu tiempo en otras cosas? ¡¡Alto ahí, vaquero galáctico!! Bájate aquí una copia del invento (está en "public domain" asi que los acólitos de Teddy Bautista no pueden haceros nada). Comprad palomitas y llamad a unos colegas. ¿Acaso existe algo mejor en lo que gastar el tiempo que en fantaciencia barata de mediados del siglo XX? Lo dudo.

Una basura, sí, pero una basura hecha con cariño. Y eso siempre es de apreciar.



Otro enlace más: Gargons revenge.

1 comentario:

Nihilista dijo...

Recristo... la vida del tal Tom Graeff es un despropósito.