(7 años de extravagantes aventuras)

sábado, 1 de mayo de 2010

Fantástico, fantástico, fantástico, Sr. Fox

Boggis and Bunce and Bean
One fat, one short, one lean
These horrible crooks
So different in looks
Were nonetheless equally mean.


Cuando uno va muy a menudo al cine, cuando uno está acostumbrado a asistir a todos los estrenos, se tiene una curiosa sensación de jugador empedernido... es como ir a un restaurante con los ojos cerrados y rezar para que el plato, al menos, sea comestible. Desgraciadamente, la inmensa mayoría de las veces la gente del establecimiento te obliga a tragarte un montón de MIERDA insana y apestosa (esta, y no otra, es la verdadera razón de la piratería). Pero de vez en cuando, en ese absurdo restaurante dirigido por terroristas te sirven un auténtico manjar sólo digno de dioses. Y uno piensa "sí, merece la pena apostar de vez en cuando".

Estamos ante el séptimo trabajo como director de Wes Anderson que ha decidido en esta ocasión inspirarse en un cuento del inimitable Roald Dahl, llamado en España "el superzorro".


Nuestro zorro protagonista, el Sr. Fox, es una celebridad en el mundo animal que está sufriendo la crisis de la mediana edad. Antaño gran ladrón de pollos, hoy día sólo dedica su tiempo a escribir columnas en el periódico local. Pero ha decidido realizar un último gran golpe para recuperar la emoción de la juventud... y por ello robará nada menos que a los tres granjeros más repugnantes, malvados, feos y peligrosos de toda la región.

La historia ha sido ampliada y modificada enormemente para poder encajar en un largometraje de casi dos horas. Y el resultado no puede ser más satisfactorio. Se respeta no sólo el texto de Dahl sino su ingenio y retorcido sentido del humor, consiguiendo que las partes originales del relato y las nuevas sean prácticamente indistinguibles.


La película ha sido realizada mediante la maravillosa técnica del "Stop-motion". Las marionetas poseen un diseño magnífico y son tremendamente expresivas. Alguno se quejará de que la calidad de la animación no iguala al de las obras de Aardman o Henry Selick. Pero es precisamente en sus defectos donde descansan sus virtudes: el estilo visual del filme es absolutamente mágico e inmersivo. Mezclando brillantemente el propio "Stop-motion" con animación tradicional se consigue un aire a "ilustración de cuento" atemporal.

El mayor mérito de la cinta es poseer un gran detallismo tanto a nivel argumental como visual. Pero, sobre todo, resultar increíblemente cínica en cada uno de sus planos. Estamos ante una comedia de primera en la que cada minuto de metraje incluye varias ocasiones para soltar una buena carcajada o encadenarla con la anterior. Había momentos en los me costaba coger aire por que no podía parar de reír. En serio.


Un entretenimiento magnífico. Pero no un entretenimiento hueco. No hace falta cavar mucho (como haría Fox y su familia) para descubrir una interesantísima reflexión sobre la crisis de la mediana edad, el miedo a no encajar, o la necesidad de "sentirse superior" que tienen algunos. Incluso encontramos el mejor diálogo sobre la salvación que he escuchado en años... "Sí, se ha redimido. Pero al final, no es más que otra rata muerta cerca del contenedor de un restaurante chino".


La banda sonora es divertida y evocadora. Alexandre Desplat dirige una composición ejemplar aderezada con numerosas canciones, tanto de rock clásico como sintonías infantiles. Poco podemos decir de las voces... los actores encajan perfectamente en sus papeles. George Clooney es el zorro con el que todos querríamos salir de marcha. Bill Murray interpreta a su abogado, un tejón de lo más cabal (aunque con malas pulgas). Meryl Streep es la adorable esposa que ha dejado atrás una vida alocada, dedicando su tiempo libre al arte. Y el bueno de Willem Dafoe interpreta a un villano memorable.


Por supuesto no desvelaré el final, aunque sí mencionaré que los últimos minutos son parte importante de la genialidad de esta historia. Al final es imposible volver atrás. El "Statu quo" queda destruido. Pero aun con todo, se puede vencer, siempre que se sepa ser feliz. Una resolución brillante en la cual todos los personajes aprenden algo (y nosotros aprendemos con ellos) aunque lo que cuenta, verdaderamente, es lo único que puede contar en este extraño mundo: sobrevivir.

Y así declaro, con total sinceridad, que "Fantastic Mr. Fox" es el MEJOR largometraje que he visto en una sala de cine en mucho, mucho tiempo. Todo un superzorro para una superpeli.



Coged todos un gorro de ladrón... mucho mejor...

4 comentarios:

Hermanos Encinas dijo...

Totalmente de acuerdo!

Vlasfemo dijo...

Me ha gustado mucho tu post, es una película de una estética muy lograda, lejos de la artificiosidad de gran parte de la animación actual. Y el guión es muy agudo y divertido. Todo un éxito por parte Wes Anderson atraverse con un proyecto tan distinto e interesante.

Anónimo dijo...

Hombre, Kike, decir que la historia de un libre infantil trata sobre la crisis de la mediana edad me parece un poco raro. A lo mejor la peli trata de otra cosa, ¿no?¿Asumir responsabilidades y pensar más en los demás, en tu familia y en tu gente, que en tu propia diversión y en destacar, y aún así molar?¿Por ejemplo?

Kike dijo...

No. Trata de la crisis de la mediana edad.