(7 años de extravagantes aventuras)

domingo, 14 de febrero de 2010

Historia en imágenes



No puedo dejar de recordar aquel genial episodio de los Simpson en el cual Homer descubre que, si desafías a un duelo a la gente, puedes hacer lo que quieras sin más explicación. Luego un caballero sureño le obliga a huir de la ciudad.

Bueno, el caso es que la familia amarilla va a pasar la tarde al cine y la película que ven se llama "The poke of the zorro". La mejor crítica que he visto en mi vida a como Hollywood trata las ambientaciones "de época".

El Zorro, por si no lo recordáis, lucha contra ninjas, atraviesa a los tres msoqueteros y al hombre de la máscara de hierro y al final, recibe la corona de Inglaterra de manos del Rey Arturo, mientras una cancioncita de rap suena en los títulos de crédito. Bart a todo esto responde "es historia en imágenes..."


Pues bien, yo he tenido una experiencia similar con un videojuego de Play2/Gamecube/Xbox. El título en cuestión es "SPARTAN: TOTAL WARRIOR", cuya tarducción, obviamente, no considero necesaria.

A ver, el juego, como juego, es buenísimo. A pesar de carecer de modalidad multijugador (¡MECACHIS!) tiene horas y horas de entretenimiento. Las batallas son muy dinámicas, hay cientos de tropas en pantalla simultáneamente y el sistema de combate no sólo requiere aporrear botones sino buenas muestras de estrategia. Los escenarios son inmensos, la dificultad bien ajustada, los enfrentamientos con los jefes finales resultan intensos y, además, encontramos gran variedad tanto en el aspecto visual como en los los desafíos propuestos.

Pero que historia taaaaaaan ridícula...



Vale, es un videojuego de acción y fantasía. Con colorinchis ocres y movimientos a lo "300". Nadie espera fidelidad histórica ni siquiera fidelidad mítica. No es cuestión de pedir peras al olmo, o flores al espartano. Pero estamos ante un caso especial. La historia es absurda, absurda, ¿eh? En serio.

A ver, al parecer el malvado Imperio Romano bajo las órdenes del emperador Tiberio está a punto de conquistar toda Grecia y tú, el espartano sin nombre, eres el único que puede detener la amenaza. Por si mezclar romanos con espartanos no fuera ya un despropósito bastante grande, los diseñadores se han empeñado en incluir TODOS los bichos de la mitología clásica, de forma que nos cargamos a la hidra, el minotauro, los gigantes... o Talos y los esqueletos de "Jasón y los argonautas" que no podían perderse la fiesta.

Atención a los secundarios: los mejores amigos del Espartano son nada menos que los hermanos Castor y Pólux, asi como la guapa Electra, princesa de las amazonas. Nuestro rey es, como no podía ser de otra forma, el valiente Leónidas.


Por supuesto, ambos bandos conocen la pólvora y es habitual el uso de toda clase de bombas, cajas de nitroglicerina, granadas, flechas explosivas o cañones. Asi como armas más del estilo "James Bond": los romanos capturan a Medusa y la usan para construir un rayo láser gigante que convierte a la gente en piedra. Ni que decir tiene que entre las tropas de élite enemigas hay poderosos asesinos ninjas.

Aquí no acaba todo, compañeros. Nuestro héroe, al no poder derrotar solito al inmenso ejército italiano, decide viajar a las ruinas de Troya en busca de la lanza de Aquiles. En el camino debe salvar a unos campesinos de hordas de daneses (?) comandados por el cruel Beowulf (??). Y cuando llegas a las ruinas de Ilión se presenta ante nos un maligno pretoriano-gótico-nigromante que convoca a un ejército de zombies romanos que parecen sacados directamente de esa genial escena de "Las doce pruebas de Astérix".



El juego, como tiene una longitud verdaderamente épica, aun guarda muchas sorpresas desquiciantes. Resulta que, tras la conquista romana de toda la hélade, el argumento se convierte en un remake de V y debemos comandar a la resistencia Ateniense contra el invasor, matando espías, pintarrajeando carteles y contando, como no, con la ayuda del filósofo e inventor Arquímedes.

Todo aderezado con música machacona, diálogos macarras y toneladas de casquería.

¿Que mola? Pues sí, pero el coste me parece un poco excesivo. Incluso los mundos de Super Mario me aprecen más verosímiles. Todo aquí se encuentra al servicio de la "molonidad", el resto es secundario. Es un poco como lo que pasa con la nueva peli de Sherlock Holmes. Aunque el referente más claro sería quizás la cosa esa absurda de Espartaco.

Que no digo que esté mal. Que está bien. Pero permitan ustedes que, en lugar de fliparme, me ría un poco.

4 comentarios:

SuperSantiEgo dijo...

Jo, cómo mola.

Lo de los espartanos fue flor de un día y habían entrado en decadencia cuando Roma era cuatro chabolos. En época de Tiberio estaban más que metidos en vereda.

Yo en estos casos siempre digo lo mismo: coño, ponlo en un mundo fantástico y acabas antes.

Kike dijo...

Calla, que al final conquistas Roma.

Aunque, en realidad, a la mitad dle juego uno se da cuenta de que se trata de una campaña de "D&D" en toda regla. No entiendo la manía de usar nombres de personajes y sitios reales.

SuperSantiEgo dijo...

Bueno, si lo miras como una especie de "historia alternativa", puede colar. En el Universo Marvel Noé no ve volando una paloma, sino a un superhéroe.

Alister el Vampiro dijo...

Gran crítica como siempre jeje. Un videojuego que pese a parecer entretenido ya me compraré cuando este baratillo, pero estos atentados históricos se ven en multitud de juegos como el "Titan quest" con el Leónidas molón (qué daño hizo "300") o en mundos de fantasía como el "Sacred" con un montaraz que recuerda a Aragorn incluso en el nombre.

Como molaba esa película de "Astérix" por cierto... Y parece ser que Peter Jackson copió de ahí al ejército de muertos de El Retorno del Rey.