(7 años de extravagantes aventuras)

miércoles, 18 de noviembre de 2009

San Jorge y el Dragón (I)



Este es último vídeo publicado por el "Dr. Repronto" y su laboratorio.

A mi siempre me ha interesado, y mucho, el tema de las figuras heroicas. Y siempre he sentido fascinación por los mitos de la antigüedad. Por supuesto, he estudiado el trabajo de Joseph Campbell. Incluso hice un cortometraje de animación sobre su "viaje del héroe" que podéis ver aquí.

Lo cierto es que Joseph Campbell con su monomito (como él llama a la idea de que, en realidad, todas las leyendas son la misma) trata, fundamentalmente, de justificar los valores cristianos sobre toda la historia de la humanidad. Está convencido de que nuestro amor por cierto tipo de historias se debe a un instinto puesto ahí por alguna entidad suprema.


Su obra capitular, "The masks of god" es un insoportable planfleto de más de cuatro mil páginas dedicado únicamente a demostrar la existencia de la deidad Judeocristiana. Eso sí, también se trata de una tetralogía estupenda para conocer y entender las diversas religiones de todo el mundo.

Tras investigar un poco, he llegado a la conclusión de que "El viaje del héroe" se trata de un esquema válido sobre todo para la ficción moderna pero difícilmente aplicable a las mitologías de la antigüedad. Campbell crea una plantilla que es, sin duda, increíblemente efectiva para producir historias con un desarollo satisfactorio, pero que no es fácil de hallar en cantares y poemas del pasado.


"La Odisea" es, sin lugar a dudas, la obra más importante de la literatura occidental. Todos la conocemos, así que no la resumiré aquí. Pero decidme, ¿como encaja el esquema de Joseph Campbell con esta historia? Y, sin embargo, es usada en varias ocasiones como ejemplo de la efectividad del monomito. Por supuesto, puede "forzarse" la susodicha plantilla hasta encontrar similitudes y coincidencias. Pero sería una forma artifical, "a posteriori" de demostrar una teoría previamente creada.

En la Odisea no existe una "partida y retorno" ni "rechazo a la llamada". La partida es únicamente una excusa argumental. La historia comienza con Penélope hilando en su casa y un bardo narrando el fin de la guerra de Troya. Nuestro protagonista, Odiseo, no sufre una transformación espiritual de ningún tipo. Su motivación es siempre la misma y si se deja seducir o asesina a inocentes es por su carácter pendenciero, no por que se sienta confuso. Tampoco existe la necesidad de ser entrenado en ninguna disciplina ajena.


En sus trabajos, el psicólogo Carl Jung también trata el tema de las leyendas y los arquetipos. Pero no crea un modelo "estándar" de relato, sino una serie de personajes-tipo que se repiten una y otra vez en las tradiciones de todos los pueblos. Uno puede estar o no de acuerdo con sus conclusiones, pero muchas de sus afirmaciones son irremediablemente ciertas.

Según entiendo yo, existen dos tipos de héroes muy distintos:

-Los elegidos: aquel que nos gustaría descubrir que somos. Representan el viaje personal de todo individuo hacia la madurez y pueden utilizarse para perpetuar las creencias de la élite. Son aquellos que se pueden adecuar a la estructura del monomito. A este tipo pertenecen Teseo, Perseo, Perún y Sir Galahad o ya dentro de la fantasía moderna, Luke Skywalker y Neo.



-Los vengadores: aquel que querríamos ser (en lugar de nosotros mismos). Se caracterizan fundamentalmente por su confianza y poder superior (físico, social, intelectual o mágico). Sus aventuras suelen ser episódicas y no pueden adecuarse al monomito. A este tipo pertenecen Beowulf, Momotaro y Amadís de Gaula, o ya dentro de la fantasía moderna, Conan de cimmeria, Solomon Kane y Harry el sucio.



Es un hecho que la épica siempre ha sido increíblemente popular. Esto es debido a que auna el drama humano y el triunfo personal con conflictos grandiosos de importancia casi cósmica. Sin embargo, a lo largo del siglo XX la ironía propia del hombre contemporáneo ha convertido el género en algo minoritario, objeto de imitaciones, burlas y reinterpretacioens mútilples.

Todo nuestro llanto ante relatos que sabemos ficticios (y no solo aquellos que incluyen batallas) se basan en la perdida emoción de la supervivencia. Ya no salimos a buscar sustento en la jungla ni luchamos a diario por nuestras vidas. Esa clase de "necesidad de cazar", que hoy ha desaparecido por completo, se translada a otras aficiones. Los seres humanos nos alimentamos de retos y si no podemos encontrarlos en la vida real, los buscamos en la fantasía.


¿Por que las ideologías fascistas conectan tan fácilmente con el género épico? Por que el fascismo es, por definición, retrógrado. Y todo lo retrógado es, por definición, arcaico. Más cercano a nuestros impulsos primarios, al "simio", a esos sentimientos ocultos sin utilidad en el mundo actual.

Cuando la cultura nos recuerda más el pasado, es cuando recuperamos esa emoción por las gestas ajenas. Cuando la cultura tiende a buscar caminos para el futuro, es cuando nos reimos de la tragedías imposibles. Por tanto, parece evidente señalar que la derecha es dueña única de "la epopeya". Pero esto no es necesariamente cierto.


El hombre inteligente sabe escoger por sí mismo, sin verse empujado por lo que diga el entorno. El hombre inteligente tiene ojo crítico y decide apreciar o despreciar a drede ciertos mecanismos sin que esto desemboque en su alienación. Por que en ocasiones, la mera diversión está muy por encima de la política.

CONTINUARÁ...

13 comentarios:

padawan dijo...

Una puntualización, y es que, estando de acuerdo con algunas cosas que comentas acerca de La odisea, no creo que sea importante que comience narrando el episodio de Penélope. La ordenación de los hechos en el camino del héroe se refiere a la ordenación en la historia, pero esta ordenación se puede ver alterada al crear el discurso.

Anónimo dijo...

¿Y la historia de la Odisea no sería una continuación de lo vivido por Odiseo en la Iliada y por tanto comenzaría diez años antes?

Kike dijo...

No estoy de acuerdo con lo de la Odisea:

La partida de Ulises y sus aventuras en Troya son hechos totalmente accidentales que sólo proporcionan el escenario para el viaje de vuelta a casa. Incluso admitiendo la descomposición temporal y la diferencia entre "historia" y "relato" no encuentro una relación directa entre la partida del héroe y lo que Campbell considera "salida del mundo ordinario".

Anónimo dijo...

Yo siempre he pensado, y sin asomo de ironía, que la Odisea es el primer western de la historia. Ese Ulises volviendo de un viaje largísimo para liarse a hostias en un peazo de masacre para recuperar su rancho. Es un esquema de peli del Oeste. Es como el Jinete Pálido.

Mathieu dijo...

Interesante el texto, aunque dos observaciones.

Aunque es muy largo resumirlo acá tal vez te interese leer a René Girard y su teoria sobre la literatura, los mitos, etc. Te habrira nuevos caminos.

La segunda es que hoy en día en muchos circulos academicos se discute de más en más la idea que el facismo es retrogrado, o por lo menos exclusivamente retrogrado. Por ejemplo el fetichismo que tenian por una arquitectura modernista, la adoración en que tenian la ciencia y sobre todo la tecnica, los proyectos gigantescos de reconstrucción del espacio europeo, se caracterizaban más por una fe en el futuro y el progreso, que en una mirada al pasado.

Saludos

Haciendo Amig@s dijo...

El héroe no tiene ideología. Pero es utilizado por las ideologías como símbolo y propaganda. El héroe mitológico o el héroe pop es un personaje de su tiempo, pero que transciende de las ideologías, que continuamente se apropian de las figuras de los héroes para demostrar o ejemplificar tal o cual postura.

Los nazis eran muy buenos en eso. Además, los conservadurismos están obsesionados con una vuelta a las raices morales del ser humano, aunque no tengan muy claro que raíces sean o las elijan según su conveniencia; y por ello recurren mucho a los arquetipos heroícos, como ejemplo de que que éramos frente a la supuesta mierda que somos ahora. Mira lo que hace Pérez Reverte continuamente.

Pero la verdad es que la base del héroe nada tiene que ver con esas coyunturas ideológicas. La idea del personaje que realiza una gesta heroíca y se sacrifica por un ideal (justicia, amor, libertad,etc.)o por el bien común, eso es universal y siempre ha existido y existirá. Lo demás son contaminaciones y juicios de valor de las distintas épocas y modas.

Dr. Quatermass dijo...

Me quito el sombrero ante el post y el amigo Repronto al que creo que voy a seguir de cerca. Muy interesante.

Saludos!

Cadvalon dijo...

Estoy de acuerdo en que de Campbell se ha usado y abusado en gran medida. A mi me fastidia más su obsesión con ningunear desde unos terrenos más bien dudosos cualquier idea política "progresista"

De todas maneras creo que si consideras la historia de odiseo como un todo si hay una llamada a la aventura ("Oye que nos han raptado a la Helena") y un rechazo a la llamada ("Quita, quita, que yo estoy loco") otra cosa es que ambos episodios no aparezcan en la obra literaria concreta que es la Odisea, pero si lo hacen en el mito.

Relacionado con esto, aunque no directamente te recomiendo El Sueño de Hierro de Norman Spinrad. Se trata de una novela rarísima pero que me encanta, se supone que es una novela escrita por un Adolf Hitler de una realidad paralela que se convirtió en escritor de fantasía en América y que nos hace plantearnos los subtextos fascistas de muchas "fantasías inocentes". En el epilogo añade un artículo titulado "el emperador de todas las cosas" en que hace un divertido (y agudo) análisis en torno al héroe de las mil caras su uso y su abuso (haciendo por ejemplo una crítica a mi entender muy correcta de Dune o la saga de Ender) Si puedes encontrarlo te lo recomiendo encarecidamente.

Milgrom dijo...

Yo tampoco estoy de acuerdo con los fascismos como retrógados y arcaizantes. Otra cosa es que en aras del control de la sociedad se utilice la manipulación del pensamiento, la eliminación de libertades etc, pero todo en aras de ir en la búsqueda del progreso definitivo. Mediante los métodos equivocados.

El control y el uso de arquetipos y héroes por las ideologías totalitarias obedece más a la facilidad con los que la masa los recibe e incorpora y al uso propagandístico que pueden hacer de ellos.

Por otro lado estoy de acuerdo con la Odisea y su forzado encaje en Campbell, pero eso es porque la Odisea, de igual modo que la Iliada, no son historias arquetípicas. Los arquetipos que más podemos encontrar reflejados en Campbell se encuentran en La Metamorfosis de Ovidio y en las explicaciones de la escatología y mitología griegas, ya que es ahí donde vemos el funcionamiento del viaje del héroe y se dan los arcos de transformación de los personajes. La Odisea si que coge el esquema narrativo del viajero, pero simplemente como estructura narrativa, no como idea transformadora.

Vlasfemo dijo...

Muy interesante esta pareja de entradas y el video del Dr. Repronto, sin duda. Lo que me gustaría plantear es que si no recuerdo mal Campbell hace todo un DESARROLLO de los mitos y símbolos anteriores al esquema del monomito y trata de explicar la manera en que la cultura griega transforma en un momento dado los mitos matriarcales en patriarcales de manera que los héroes (con sus luchas y victorias) vienen a desplazar toda una serie de dioses y ritos.

No me queda claro de que manera puede entenderse (ni en Jung ni en Campbell) que haya algún tipo de "resto" (memes o lo que sea) en la mente humana que provoque indefectiblemente empatía hacia este esquema; mi hipotesis es que se trata de una tradición cultural milenaria que se ha expandido adquiriendo matices. Sea lo que sea, hay que andar muy alerta con ella porque motiva todo tipo de fanatismos en unos pocos y un conformismo pasmoso en la mayoría.

Con respecto de la interpretación de la Odisea de Homero (¿UN autor?)... creo que es difícil que entendamos casi nada; quiero decir que estoy de acuerdo con Campbell en que la Ilíada y la Odisea tienen un carácter distinto, tanto por su forma como por su intención. La Ilíada mitologiza un enfrentamiento cultural a la manera patriarcal (el furor guerrero, el apoyo de las divinidades en la contienda, la soberbia que lleva a la destrucción, el deber para con la patria) y la Odisea mitologiza un viaje vital que incluye un aspecto matriarcal (la vuelta a la mujer, la vuelta al estado animal, el ingreso en el Hades, la pérdida de la identidad etc.).

uno de tantos dijo...

Interesante blog. Interesante reflexión sobre la épica. Solo una puntualización: Jung era médico psiquiatra, no psicólogo, por mucho que haya aportado a la psicología.
Un saludo.

HansHelm dijo...

Primer comentario que hago en este blog, a pesar de que llevo leyéndolo ya algún tiempo. Blog que ha conseguido que me interese por cosas tales como juegos de mesa o Harryhausen que siempre me habían dado como que igual.
Eso sí, una puntualización: a pesar de que Galahad sí sea un elegido, no creo que encaje para nada en ninguno de esos dos modelos que citas. Galahad es perfecto desde su nacimiento, y es una figuración del mismo Jesucristo, no atraviesa ningún tipo de evolución.
A quien sí que creo que le va muy bien esa evolución es al anterior héroe del Grial: Perceval, que siempre me ha molado más.

Anónimo dijo...

Un análisis muy interesante; la idea de un mito universal (como la idea de cualquier cosa universal que sea más compleja que la materia subatómica) es rídicula y pretenciosa, es verdad que lo que dices sobre los tipos de héroes, pero visto desde esa perspectiva, Ulises/Odiseo sería más bien un antiheroe, por eso es que es muy fácil identificarse con el, no busca la gloria ni el bien común ni la venganza o el dinero, busca estar en paz, regresar a su hogar y encontrarse otra vez con sus seres queridos; ese es su motivo para viajar, para luchar y para oponerse a la voluntad de los dioses, es lo que lo lleva a no rendirse, es lo que lo lleva a sobrevivir; en ese sentido está más cerca de Rocky Balboa que de Luke Skywalker o Harry el Sucio