(7 años de extravagantes aventuras)

sábado, 7 de noviembre de 2009

Los juegos violentos unen a las familias



Cuando un grupo de coleguillas están cabreados o depres y van a pasar la tarde juntos, existen múltiples opciones de ocio. Una es emborracharse mientras se comentan las desgracias de la existencia humana. Otra, sacar un juego de mesa y simular concentración. También puede ser que alguien ponga una peli, pero las posibilidades de desconectar son muy elevadas. Una cuarta posibilidad sería iniciar un enfrentamiento mortal. Nada de lo anterior servirá para nada. La quinta opción es la única lógica: empezar una partida a un videojuego ultraviolento.

Todos lo habéis experimentado y lo sabéis. Disparar a zombies en modo "gore", perseguirse con una metralleta por curiosos mundos de ciencia ficción, saludar usando sierras eléctricas o encontrarse en medio de un campo de batalla de 1942... este tipo de cosas hacen que la gente se quiera más. Por que luego pones "boom blox" y no te diviertes igual, para que negarlo. Y no puedes reir a carcajada limpia cuando ganas ni echarte las manos a la cabeza cuando te han emboscado.

Sólo hay que conectar la consola y escoger el modo "partida rápida". ¡Más fácil imposible!

Hacer estallar a tus amigos por los aires con un lanzamisiles es la mejor terapia que existe para cualquier problema.

Se juegan un millón de partidas, unas veces gana uno y otras veces gana otro. No hay piques, ni rencor, ni tristeza, ni revancha, sólo dignísima muerte y destrucción. Risotadas por todas partes, chistes tontos, reflexiones entre disparo y disparo... Creedme: es mucho más gracioso esto que hacer un concurso de imitaciones de chiquito.



Como orgulloso poseedor de una Wii, no estoy acostumbrado al tipo de sensaciones que despierta volar cabeza a gente a la que aprecias. Pero es que sólo en tu casita, este tipo de entretenimiento no tiene mucho sentido para mí. Hay que tener al rival sentado a tu lado, para poder comentar las mejores jugadas, ver su rostro cada vez que le asesinas de modo espantoso y, en definitiva, sentir ese maravilloso calor humano. Pero admitámoslo: hasta perder es divertido, por que te da una motivación para el siguiente escenario y permite la elaboración de bromas sobre caidas, quemaduras y mutilación.

Lo mejor de todo es que, entre la tormenta de tiros, surgen interesantísimas verdades humanas, y la gente se sincera más que si fuera a sentarse a una mesa con ánimo de "sincerarse". Se llegan a conclusiones profundas y se encuentran nuevos caminos a seguir en este duro páramo que llamamos vida.

Por supuesto hay gente que juega a estas cosas "para ganar" o que echa HORAS a un producto antes de enseñarselo a sus conocidos. Toneladas de pérfidos bacalas consideran que disparar en primera persona es el divertimento digital que existe. A mi los "shooters" me parecen, en general, bastante repetitivos y aburridos.

Pero una verdad innegable que para un par de horas en una tarde tristona no hallarás mayor disfrute. Pero, es sí, tienes que estar rodeado de la gente que aprecias.

La quintaesencia de la amistad.

2 comentarios:

Varego dijo...

pura verdad, es preferible morir a manos de un amigo en risotadas y impregnadas impregnadas de insultos que a manos del pc de turno....

LoboOscuro dijo...

Es verdad lo que decis, que lastima que ninguno de mis conocidos le interese jugar. :(