(7 años de extravagantes aventuras)

domingo, 9 de agosto de 2009

Randolph Carter contra el malvado Faraón Negro



"La búsqueda onírica de la desconocida Kadath" es una de las pocas novelas cortas de H.P. Lovecraft, así como uno de los escasos acercamientos de este autor (generalmente asociado al terror), al género de la AVENTURA.

Tres veces sueña Randolph Carter, intrépido escritor, con la ciudad maravillosa, y tres veces es despertado mientras se halla en la elevada terraza que hay sobre ella. Como los Dioses desoyen sus plegarias, Carter decide adentrarse en la Tierra de los Sueños, viajar hasta la desconocida Kadath, donde habitan las deidades oníricas, y exigirles en persona el poder regresar a esa ciudad maravillosa.

El ciclo de aventuras de Randolph Carter consta de tres relatos y esta novela corta.
En el primero de los relatos, "La Declaración De Randolph Carter" (1919), Carter halla en un cementerio, un portal que conduce a "otro lugar" habitado por seres espantosos. El cuento está basado en un sueño que tuvo el propio Lovecraft, y que narró a sus amigos en una carta fechada en diciembre de 1919.

El segundo relato, "La Llave De Plata" (1926) nos cuenta cómo Randolph Carter se adentra por primera vez en el mundo de los sueños para conseguir recuperar la ilusión de su juventud, pero hallando únicamente espectros y demonios.

El tercero, "A Través De Las Puertas De La Llave De Plata" es una variante del relato "En La Noche De Los Tiempos" que surgió tras corregir una narración de E. Hoffmann Price.

Finalmente, Lovecraft se decide a escribir las poco más de 100 páginas que componen la épica búsqueda de Kadath.



Esta última historia está basada, fundamentalmente, en los escritos de Lord Dunsanny aunque, en mi opinión, consigue lo que aquel nunca consiguió: hacernos entrar en su complejo mundo. A la vez, estamos ante una especie de "síntesis" de los anteriores acercamientos al personaje de Carter (alter ego del propio autor), en donde se incluyen muchas situaciones y temas ya tratados, pero, en esta ocasión, de forma más interesante.

Encontraremos numerosas criaturas y nombres provenientes de "Los mitos de Cthulhu", pero no siempre como amenaza. Por ejemplo, los "Gules" pueden revelarse como sorprendentes aliados, los "Ángeles descarnados de la noche" como eficientes monturas... e incluso veremos una buena cantidad de gatos parlantes la mar de serviciales.

Sin embargo, los villanos son realmente diabólicos, poderosos, inhumanos, terroríficos... e incluso carismáticos. Sacerdotes sin rostro, sombras carentes de forma y bestias semihumanas perseguirán a nuestro héroe. Todos comandados desde las sombras por el Caos Reptante Nyarlathotep, la maligna entidad de las mil apariencias. Nyarlathotep es el astuto embajador de Azazoth, el sultán demoniaco, una criatura carente de mente que sólo desea devorar el cosmos. En uno de los mejores momentos del libro, el Caos Reptante se presenta como un Faraón Negro de rasgos agradables, para embaucar con sus palabras al bueno de Randolph Carter.



Pocas veces en la literatura fantástica me he visto tan rodeado de magia sin que esto afectara a la verosimilitud. Por que cualquier cosa es posible, al igual que en los sueños. Pero los objetivos de nuestro protagonista son tan claros que jamás se pierde el foco principal de la historia. Hay exploración de bosques sin nombre, visitas a ruinas ancestrales y viajes a través de peligrosos desiertos. Por no hablar de los gloriosos enfrentamientos que tienen lugar en la parte central del libro, dónde asitiremos a verdaderas batallas campales entre razas anteriores al propio ser humano.

Y jamás nos aburriremos. En cada página acecha un nuevo peligro, encontramos a un viejo amigo, un artefacto de poder o un monstruo aberrante. Todo parece coherente en un universo que bien podría haber sido creado por un perturbado o un drogadicto pero que, en realidad, es el que mismo universo que habita en nuestro subconsciente más recóndito.

Olvidaros del amor o de la épica. No estamos hablando de un cantar de gesta ni un entretenimiento PULP. Esta obra trata sobre la búsqueda de las esperanzas perdidas de la forma más básica imaginable. No es una alegoría sino todo lo contrario: esta es la clase de viaje interior que inspira nuestras motivaciones en el mundo real.



En principio os recomendaría la lectura de "La búsqueda onírica de la desconocida Kadath" por que a mi me ha encantado. Aunque no se trata de una novela para todo el mundo. El argumento es en ocasiones difícil de seguir, sólo hay un personaje humano con relevancia y tampoco existe ninguna moraleja final. Se trata de una aventura concebida para disfrutar del trayecto, no del destino, en la que se nos presenta una cosmogonía fantástica abrumadora y muy rica en detalles.

Os gustará si os gustan los mundos de pesadilla Lovecraft, si os atrae una versión psicodélica de "En busca del arca perdida", si buscáis algo distinto en el género de la fantasía o si, sencillamente, os apetece leer algo verdaderamente original.

Al final, la historia tiene numerosos puntos en común con los relatos de terror del autor, con la diferencia de que Carter, al contrario que otros protagonistas menos afortunados, logra triunfar. Y probablemente esa sea la verdadera aventura: no el viaje desenfadado, ni la demsotración del propio poder. Sino encontrarse cara a cara con el más inimaginable HORROR... y salir victorioso.

3 comentarios:

Daniel dijo...

UOuh, soy el primer tutifruti del día, jejje!

Llego a tu página a través de una recomendación en el blog de Karlos y me he leído algunas entradas sin parar de reir...

Buenísima la de "El juego de Ender" y la del periódico 220minutos"; además, totalmente cierta. Yo no sé que coño tiene la gente de Madrid pero parece que el periódico lo hayan escrito ellos, jejje.

Te cuelgo de mi blogroll.

Un saludo!

Daniel dijo...

Por cierto, en la lista de "Cosas que hacer antes de morir" yo añadiría "fabricar mis propios lanzaredes", jejjeje...

Kike dijo...

¡Muchas gracias por tus amables palabras, Daniel! ¡Espero verte más a menudo por aquí!