(7 años de extravagantes aventuras)

jueves, 30 de julio de 2009

Te demuestro que Marx se equivocaba en 20 minutos



¡Aaaaaay, el comunismo! Hermoso saco de medias verdades que promete libertad y sólo proporciona dolor. Al igual que un Ferrero Rocher, es una ideología envuelta en oro pero que, al morderla, no pasa de una vulgar chocolatina.

Como ser izquierdoso que soy, me he planteado muchas veces el por qué del fracaso del comunismo en el mundo. Bueno, no hace falta ser un genio para averiguarlo. Si fuéramos todos majísimos, entonces no habría problema. El socialismo definitivo, el objetivo final de la revolución, el destino de la dictadura del proletariado es sólo uno: no hay gobierno, no hay propiedad. Pero es que los seres humanos somos asquerosos y NECESITAMOS gobierno, NECESITAMOS propiedad.

Tardo más de una hora en llegar hasta el curro desde casita. En metro. Y sufro mucho. Que me aburro cual ostra, vamos. El infra-periódico "20 minutos" es una alternativa de ocio de lo más recomendable, ya que proporciona texto (eso sí, de bajísima calidad) al competitivo precio de 0 euros. Me vale igual el "Qué" o cualquier otro diario gratuito de estos.

Pero es que donde vivo yo, no reparten de esas cosas. Esa actividad la ejercen en lugares más concurridos. Conclusión: que estoy sentado como un imbécil durante más de 120 minutos al día (ida y vuelta) sin nada que hacer. Por que la Game Boy ya no me funciona y de libracos, tengo que renovar, que ya he terminado con las últimas provisiones.

Es acojonante la maldad de la gente del metro. El 20 minutos es SUYO. Y sólo SUYO. De nadie más. Da igual que sea un periódico gratis y que a la salida les den otro. Por sus santos cojones que no lo lees y punto. Tampoco es que sea un recurso escaso. Normalmente el 90% de los pasajeros lo tiene. Además, al repartidor le puedes pedir dos ejemplares que te los da. Yo siempre pido tres, por si las moscas. Debo decir además, que aunque no lo parezca, soy una bellísima persona y procuro regalar el documento en cuestión cuando ya lo he leido. Por que así deberían funcionar las cosas, leches.

Esta mañana he visto a una señora que ROMPÍA el invento y lo tiraba a la basura. ¡Ala, con dos cojones! "Total, yo ya me lo he terminado, no esperarás encima que te lo deje... ¡Si no es mio no es de nadie!" Normalmente, los bellacos no llegan a extremos tan dantescos y se limitan a llevarse el periódico a la oficina (como si de verdad fueran a repasarlo) o tirarlo al suelo. Que cuando recojo un 20 minutos del suelo, me siento un poco como un vagabundo.

Asi que ya sabéis, muchachos, no seais avariciosos. El mundo sería un lugar mejor y más bonito si todos compartiéramos los diarios gratuitos. No cuesta nada y haréis feliz a algún desgraciado como yo. Incluso podéis regalar El País cuando terminéis de leerlo pero claro, eso es ya un sacrificio mayor.

7 comentarios:

Doc Moriarty dijo...

Toda la razón del mundo, sí señor.

Torak dijo...

Si señor; ¿que mas dará dejarlo en los puestos al uso o en su defecto en el maletero encima de los asiento?

Periko76 dijo...

La gente esta asqueada en mas de un sentido aunque muchos de ellos ni siquiera lo sospechan. Este estado vegetativo en el que nos movemos provoca malas maneras, falta de educacion generalizada ( sin importar la edad ) y refriegas por cualquier motivo y a cualquier hora.
Tengo una teoria:
Monta un puesto con un letrero bien grande que diga: MIERDA GRATIS y en 5 minutos te la quitaran de las manos...

Anónimo dijo...

Pues si tio, hay gente muy rancia.

eulez dijo...

¿Terminar de leer El País? Nunca, nadie termina de leer un diario de esos totalmente! Luego ¿para que vas a dejárselo a otro? ¿Y si quiero leer la sección de deportes o la de sociedad, o la de moda? Además ¡he pagado un euro! Encima! Va a leer un puto jipi rojeras gratis el periódico que yo he comprado gracias al dinero que he ganado con el sudor de mi frente! Si seguro que no tiene ni hipoteca! Encima! Putos rojos de mierda! Que corto se quedó Franco!

Kike dijo...

Me alegra enormemente que TODOS estéis de acuerdo conmigo. Veo también que sois gente inteligente que entiende que este no es un post de política sino sobre los cabronazos que no dejan el periódico cuando ya lo han terminado.

JorgeDM dijo...

Un bloguero de izquierdas, por fin... Joder, creía que no había ninguno, gracias a Crom (aunque Crom odia a quienes le agradecen algo).