(7 años de extravagantes aventuras)

martes, 7 de abril de 2009

Los piratas que hicieron algo... mal

Ahora que estamos en Semana Santa, es hora de hablar de una película con claros valores cristianos.



En 2007 se estrenó "Pirates who don´t do anything", una película infantil de dibujos animados con vegetales. Que, por supuesto, he visto.

Como bien sabréis, a mi no me importa tragarme pelis rancias para crios con tal de pasar el rato.

A mi lo de los vegetales parlanchines me mola, igual que me molaban los cacahuetes o las gomas de borrar. Además, los piratas siempre son divertidos y en esta ocasión se prometía la inclusión de un Nessie-robot gigante y otros seres divertidos.

Y es que todo parecían ser ventajas. Si es que hasta la página oficial es chula.


Por si esto fuera poco, el tema principal de Relient K. era bastante cañero y pegadizo.

Fué entonces cuando descubrí que los Veggie Tales (que así se llaman los personajillos) eran una serie de los 90 para enseñar a los chavales RELIGIÓN. Y que ya había una película anterior llamada "JONÁS", sobre las aventuras del tipo ese al que devoró una ballena (obviamente, no van ha hacer una película sobre Sodoma). ¡Todo esto era una artimaña para transformar a los niños a una religión no-pagana! ¡Mis peores pesadillas hechas realidad!

Eso significaba que la canción era... ¡¡ROCK CRISTIANO!! ¡¡AAAAAGH!!

Enterarme de todo esto significó un shock brutal para mi persona. Me sentí como en aquella escena de Ace Ventura en la que averigua que la mujer que ha besado unas escenas antes es, en realidad, un hombretón y empieza a ducharse con agua ardiendo.


Pero hay que seguir hacía delante, maldita sea, y dar a todo una oportunidad. Como mínimo una. Asi que analicemos friamente los hechos.

Este peliculoide fué un fracaso total, ya que no puedo atraer nuevo público a la sala y decepcionó gravemente a los fans, al no ser lo suficientemente adoctrinante. Aquí ha salido directamente en dvd, aunque me temo que nadie la ha visto.

La sinopsis es sencillísima:

Un grupo de tres fracasados que trabajan en un restaurante de ambientación "pirata" descubren un artilugio que les permite viajar en el tiempo hasta el siglo XVII, donde tendrán que salvar a unos principitos de un pirata malvado con partes mecánicas.

Bueno, lo de los fracasados está bien. Lo de los viajes en el tiempo, mejor.

En ningún momento mencionan explicitamente al Señor ni la Santísima Trinidad sino que los mensajes religiosos están incluidos con subterfugios. Dios aparece, de esta forma, representado en la figura de "El Rey", una especie de pepino vestido de Napoleón. Lo cual mola por que tiene un puntito herético y todo.

El diseño de los personajes y su colorido universo me parece muy adecuado, asi como la musiquita.


Además, es muy entretenida y tal. Continuamente asistimos a emocionantes escenas de acción o descubrimos nuevos personajes. Diantre, saco más "pros" que "contras".

Lo jodido es que a mi me gustó. Bueno, salvando que es increíblemente infantil y omitiendo los momentazos "cristianos". Pero es que yo soy así, admirador a muerte de las historias de aventuras, el "high concept", las espadas, los "tres actos", los chistes malos, los monstruitos y los objetos absurdos que hablan. Al menos doy razones de por que me gustan las mierdas, no como Carlos Aguilar, cuyo admirado libro se limita a dar una lista de títulos de películas como si eso fuera la Internet Movie Data Base. La pregunta es... ¿me habré vuelto idiota del todo? Probablemente.

Asi que al final tenemos una peli de animación bastante aceptable. Es divertida y técnicamente correcta. Sin embargo, no la recomendaría a los niños, a ver si se les va a quedar algo.



PD: Os juro que también veo cine de verdad. Lo que pasa es que contarlo no es tan divertido.

1 comentario:

Estefanía dijo...

Diantres!!

Un pepino emulando a Napoleón y yo sin ver ni conocer su existencia!!

PD: Chiiisssssssssspeeeante ! xD