(7 años de extravagantes aventuras)

domingo, 14 de septiembre de 2008

El tren de las 3:10 a Yuma SIEMPRE llega tarde...



Hay un conflicto que lleva atormentando a la humanidad durante siglos:

¿QUE MOLA MÁS, NINJAS O PIRATAS?

A lo largo de las eras nadie ha sido capaz de responderlo. Si acaso cuando una de los dos opciones lleva ventaja la otra le alcanza al poco tiempo. Pero en ocasiones nos olvidamos de otra batalla memorable que lleva gestándose desde hace décadas. Me refiero pro supuesto a esa gran duda que es:

¿QUE MOLA MÁS, VAQUEROS O ASTRONAUTAS?

Yo siempre he sido de astronautas. Prefiero a Buzz antes que a Woody, me gustan más las novelitas baratas de ciencia ficción que las novelitas baratas del oeste y prefiero mil veces los cascos a los sombreros. Tengo que desvelar algo terrible... LA ÚNICA PELI DE VAQUEROS QUE ME GUSTA ES "REGRESO AL FUTURO III".



Pero Hollywood no se rinde y los productores están decididos a que nos gusten más los vaqueros. Recordemos que los astronautas siempre han estado más del lado de los sucios europeos o los malvados comunistas, excepto esos gloriosos héroes que Kubrick filmó en un estudio clavando una bandera en rocas de cartón piedra. De forma que nos llega otro remake, este de "3:10 to Yuma" (en español, "El tren de las 3:10"), la leyenda de un granjero que logra llevar a un peligroso criminal a bordo de un tren que se dirige a la prisión cuando nadie tiene huevos de hacerlo.

No he visto la original, de forma que no puedo opinar sobre las mejoras o las involuciones (adoro esta palabra). Pero quizás mejor, por que así estoy libre de prejuicios.



LA PELI ME HA ENCANTADO. Tiene un gran ritmo, buenas actuaciones, una fotografía impecable, personajes carismáticos y un desarrollo coherente. No es especialmente compleja, ni en el argumento ni en los temas que trata. Pero en su sencillez está parte de su atractivo, ya que la historia te atrapa desde los primeros minutos y es mucho más interesante seguirla que pararse a reflexionar en medio del tiroteo de rigor. Si lo analizamos friamente, los acontecimientos pueden ser predecibles. Pero la cuestión es que nosotros, los espectadores, estamos OBLIGADOS a sentir el calor, el polvo y la sangre. Y estamos OBLIGADOS por una ambientación impecable y una gran dirección. Una vez estás dentro de ese universo, todo lo que ocurre te resulta sorprendente.



Estamos ante un Western jodidamente típico y tópico. Con bandoleros, revólveres, caballos, mujeres, indios, "saloones", buenos que no son tan buenos y malos que no son tan malos. Pero todo pasado por el filtro de la suciedad y el realismo del cine moderno (cuando a alguien le meten un tiro, la sangre sale a borbotones).

Y eso que mi ni Russel Crowe ni Christian Bale me convencían demasiado. Pero ya ves, todo es darle una oportunidad a las cosas. En general estamos ante un filme muy recomendable tanto para fans del género como para gente que quiere pasar un buen rato en el cine.

El trailer en cuestión que aunque está bastante bien me parece que desvela demasiado (vamos que te cuenta toda la puta película):



Un fragmento de la banda sonora que mola bastante:



Atentos a los créditos de la versión original de 1957 cuya magnífica banda sonora me ha dejado impresionado:



Y para finalizar un pequeño trailer de la susodicha cinta:



BONUS TRACK:

Otra gran peli de vaqueros... pero mucho mejor por que salen DINOSAURIOS. Obviamente, me refiero al VALLE DE GWANGI, que además, fué rodada en Cuenca y Almería.

2 comentarios:

Yomismo dijo...

Pues yo siemrpe fui más de Vaqueros que de astronautas. Supongo que me gusta más lo clásico.
De la primera pregunta no sabría decantarme.
Por cierto, la película tiene buena pinta, habrá que proponerse ir a verla.
Un saludo.

videodromo dijo...

Yo me reconozco más de astronautas que de vaqueros, tenía amigos que se corían con la diligencia y río bravo y a mi me ponía cachondo naves misteriosas. Así es la vida. Y no creo qeu me de por gastarme los dólares por ver un western, aunqeu como tu bien dices, es buen ciney punto, a lo mejor es hora de aparcar los prejuicios una vez más.