(7 años de extravagantes aventuras)

miércoles, 6 de agosto de 2008

The original videogame system



El otro día tuve una visión de la virgen. Delante de casa, en una tienda de los chinos, había un artefacto que rezaba "60 games in 1: the classic videogame system". Era nada menos que un mando verde de Nintendo 64 con un botón inmenso en lugar de joystick. Cuando me acerqué, descubría que no tenía "consola". Sólo había que conectar el mando a la tele. Funcionaba a pilas con lo que no había que conectarlo a la red eléctrica. Y valía sólo 12 Euros. Era el invento perfecto.

Este tipo de monstruitos mecánicos fueron muy populares en los 90. Hablo, obviamente, de...

¡¡LAS CONSOLAS VIDEOJUEGUILES DE PEGA!!

Hablamos de consolas cutres de apariencia chachi, metidas en una gran caja muy vistosa. Eran el regalo máximo de las rifas de los pueblos y podían comprarse en El Corte Inglés, Pryca e incluso Menaje del Hogar.

Debido a la congénita ignorancia de los padres en lo que al ocio de sus hijos respecta, las consolas de pega eran el cebo perfecto de progenitores ingenuos que querían comprar el afecto de sus retoños. Efectivamente, miles de valientes cayeron bajo la maldad de estos artilugios.



En la mayoría de los casos, dentro de cada descomunal caja podíamos encontrar: la consola propiamente dicha, un escueto manual de uso, un mando, una pistola, un mando que no servía para nada y un cartucho, que al fin y al cabo, era el único cartucho disponible de dicho sistema. Por supuesto, algunos elementos no son obligatorios, como la propia consola o el cartucho (el mando que no sirve para nada, curiosamente, está casi siempre). Lo del cartucho es interesante. Por que no era un cartucho era EL cartucho. Por supuesto algún despistado preguntó en su día a sus amigos (o los amigos de sus hijos): "¿Sabes donde puedo comprar más?" a lo que, aterrado, el interlocutor debía responder "No creo que puedas."

Estas consolas prometían acción 3D a raudales pero en realidad contenían JUEGOS DE NES. Sí, se trataba de un festival de 8 bits camuflado. Algunos de los juegos, para que negarlo, eran bastante buenos. Casi siempre estaba el Super Mario Bros original, el Battle City y el Tetris. Luego estaba también el Duck Hunt y algún otro que, a pesar de ser mítico, era una CASTAÑA.






Aparte de estos, más o menos jugables, había otros realmente deplorables de cuyo nombre no me cuerdo ni deseo acordarme, por que provocaban tumores en el cortex.

Lo mejor es que se aseguraba que incluía 60, 80, 200 o incluso 1000 juegos. Había una parte de verdad en ello... en la pantalla de selección se podían escoger 60, 80, 200 o 1000 nombres diferentes. Pero los juegos en realidad eran apenas 10. Y es que los muy hijosdeputa CAMBIABAN EL NOMBRE DE ALGUNOS JUEGOS PARA ABULTAR, existiendo treinta versiones de lo mismo. Como "super mario" "mega super mario" "toxic mario"...

La mayoría incluían la frase "The classic videogame system" o "The original videogame system" en el paquete, para que nadie pudiera dudar de su legitimidad. Y siempre, siempre, siempre parecían estar de oferta.

La sutileza de estos artilugios era muy variable. Desde nombres originales y llamativos hasta engendros de la calaña "Playstoson" o "Rintendo 664". Desde diseños elegantes e ingeniosos hasta imitaciones calcadas de las originales... eso sí, con uno o dos detalles que delataban su origen. De esta última categoría, uno de los ejemplos más conocidos y graciosos es esa versión de la playstation que se abria lentamente para "introducir el cd" y en lugar de lector de cd había una inmensa ranura para colocar (a la fuerza, por supuesto) el dichoso cartucho.



La manía por estas bichas llego hasta el punto de que se regalaban en eventos especiales (¡Los doscientos primeros, una consola de videojuegos GRATIS!) tales como el circo, aperturas de hoteles o fiestas de fin de año.

Esto provocaba hecatombes aun mayores que sus engañosas cajas, puesto que muchos padres adquirían por el morro uno de estos engendros y, ni cortos ni perezosos, afirmaban que "ya no hace falta que te compre la play esa".

Lo peor de todo es que los chavales TENÍAN que afirmar que les gustaba el invento, engañándose a sí mismos y a sus colegas. De hecho era frecuente la frase "pues a mi me parece mejor que la de verdad". Una falsedad que llevará sus almas al noveno círculo del infierno, pero necesaria para no desmoronarse del todo. Ya que te pertenece (y no tienes otra cosa), debes afirmar que es algo genial y fantástico o de lo contrario quedarás como un capullo.

Pero ahora las cosas son distintas. Hemos crecido. Somos mejores como seres humanos ¿No os parece? Podemos gastar el dinero en uno de estos cosos y ya no seremos "tontos" sino más bien "excéntricos". De hecho, serás el alma de la fiesta y tus amigos te adorarán.

Y ahora, si me disculpais, me voy a comprar una consola. Y no va a ser precisamente la Xbox...

5 comentarios:

Ryben dijo...

Jajaja...muy bueno. Oye, cuentanos que tal la consola ¿eh?

Kike dijo...

Pues la consola es bastante guay, la verdad, un dinero muy bien invertido. Y el chino que me la vendió ha resultado ser un cachondo mental y un frikazo de tomo y lomo ¡Con decirte que hasta nos echamos unas partidas...!

Rumaxu dijo...

Yo siempre he tenido curiosidad por comprar una de esas, pero por miedo a que los juegos sean malos nunca lo he hecho.

Algún día me armaré de valor. xD

Ahskar dijo...

Anónimo: Los que se pelean se deseeean! xDDD

Yo nunca caí en esos timos, por suerte. Yo tenía mi master system y mi megadrive y era feliz... hasta que llegó mi PC y entonces... age of empires + heroes of might and magic + unreal... y para que quiero más? xD

Kike dijo...

Si es que lo de poder comprarlo en cualquier sitio es lo que más sorprendía. Por que ibas Menaje del Hogar y tenían varias para escoger y todo. Es increíble.