(7 años de extravagantes aventuras)

miércoles, 16 de abril de 2008

Homenaje a Chema


Lo cierto es que soy demasiado jóven para haber visto Barrio Sésamo en su tiempo. Pero como el 90% de los niños de este país, me tragué las reposiciones (TODAS) y yo también admiraba al bueno de Chema, el panadero, el cual, por cierto, estaba casado con espinete. Su verdadero nombre era Juan Ramón Sánchez Guinot y el tio estaba hecho todo un artista.

Guinot ha fallecido recientemente a la muy temprana edad de 51 años, de cáncer de pulmón.

Un emotivo tributo a sus inicios musicales aquí, en Viruete.

Conoció a su mujer, Chelo Vivares (quien encarnaría a Espinete, como ya he comentado), cuando ambos coincidieron en el grupo musical Red de San Luis en los años 70. Fue ella la que le animó a presentarse como reparto para Barrio Sésamo. Una vez dentro pronto se convirtió en uno de los personaje smás queridos por el público.

Participó en películas como Los Ojos Vendados de Carlosaurio, Matador (1986) dirigida por Pedro Almodóvar y Donde está el corazón (1990), con Uma Thurman y dirigida por John Boorman (el puto director de Excalibur, amigos).

En 2003 adquiere la sala Tribueñe donde ha estado actuando hasta hace bien poco, en 2006, en la obra El retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte, de Valle-Inclán .

Su hijo, de veintipocos, se llama como él, Juan. Actualmente piensa en seguir los pasos de su padre.

Termino con un saludo para este hombre entrañable y toda la gente su entorno, que tan buenos ratos nos ha hecho pasar.

¡Hasta siempre, "Chema"!

2 comentarios:

reaper-shadow dijo...

Paz a su alma... de alguna forma, todos los que sobrevivimos a los 80 sabíamos que los panes de Chema eran "especiales".

Por cierto, rebuscando por ahí me he encontrado con una pagina sobre Harryhausen que te va a encantar.

http://theseventhvoyage.com/creatures.htm

Un saludo!

Guybrush dijo...

DEP. Es duro ver que uno de tus personajes de peque es, 10 años más tarde, un señor calvo y con barba, pero más duele todavía cuando muere, porque se lleva contigo parte de tu infancia y de alguna forma te das cuenta de que a ti tampoco te queda tanto.

Muy bueno lo de Viru, me ha recordado dónde escuché por primera vez la canción Salta, de Tequila.