(7 años de extravagantes aventuras)

sábado, 23 de febrero de 2008

LA CABINA



¿Que mejor lugar para una historia de terror claustrofóbico que una cabina de teléfono?

¡Que pena que hoy dia estos elementos no sean más que un recuerdo extravagante! Y es que los móviles lo matan todo...

Pero hablemos de cine. De cine del bueno.

"La Cabina" es un notorio mediometraje (dura algo mas de 50 minutos) español emitido por RTVE en 1972. El guión es de José Luis Garci, la dirección de Antonio Mercero y fue protagonizada por José Luis López Vázquez.

La trama gira alrededor de una cabina (obviamente), en principio aparentemente normal, en la cual se queda encerrado un hombre corriente (cuyo nombre jamás se menciona) del cual sólo sabemos que tiene un hijo. La gente trata de ayudarlo sin ningún éxito, aunque también hay quien se burla de él, claro está. Llegan los bomberos pero no logran nada. Así, aparecen los encargados de la cabina que la desatornillan del suelo y se la llevan. Comienza de esta forma un extraño viaje a bordo de la furgoneta en la cual el cautivo observa el exterior con envidia y lástima, sin la menor idea de a donde le llevan. De repente, ve a otro hombre como él, encerrado y montado en otra furgoneta. Empieza a horrorizarse. Finalmente es llevado a un inmenso almacén… ¡Lleno de cabinas con cadáveres encerrados dentro, incluyendo al otro individuo apresado que se ha suicidado usando el cable del teléfono! La historia termina entonces con los mismos obreros llevando una nueva cabina vacía a la plaza donde estaba la anterior y abriendo la puerta de la misma…

"La Cabina", se ha convertido con el paso del tiempo una obra de reconocimiento internacional. Resulta muy interesante ver como un relato al comienzo aparentemente cómico va poco a poco volviéndose mas opresivo hasta el aterrador final, que, aun sin dejar de tener evidentes muestras de humor negro, resulta del todo angustioso. Vamos, que está muy bien hecho.

Con claras reminiscencias al surrealismo de Buñuel, esta cinta resulta todo un tributo al cine de los sueños y las pesadillas, ese cine en el que no se sabe muy bien si reír o llorar, que es el mismo que dirige con excelentes resultados David Lynch o Jean- Pierre Jeunet. Aunque no nos engañemos, Inland Empire sigue siendo una tomadura de pelo.

En definitiva, "La Cabina" es una cinta, que si bien posee una duración escasa y un planteamiento poco más que anecdótico, no le falta ni le sobra metraje y resulta un buen ejemplo de cómo llevar el ritmo en una película.

De visionado obligatorio, maldita sea.



Normalmente terminaría aquí la reseña pero, amigos, la magia del youtube me permite instaros a que vivais la experiencia por vosotros mismos... ¡Espero que os guste!










5 comentarios:

Repelús dijo...

"...Aunque no nos engañemos, Inland Empire sigue siendo una tomadura de pelo."
Señor Kike, con todo el cariño del mundo... váyase a zurrir mierdas con un látigo. :P

Lynch rockea de lo lindo, y tres horas de un primer plano suyo explotándose espinillas seguiría siendo una puta obra maestra.

Repelús dijo...

Y... Sí: estamos ante la cumbre del "Fantaterror" (adoro esa palabra) español.
Una sublime obra maestra, de obligado visionado, e inquietante poso.
Toda una experiencia verse atrapado junto a J.L. López - V. en esa "inocente" cabina.

rafa aw dijo...

Hay un precedente en "Historias para no dormir" de Chicho del año 1966 y que es menos conocida: "El asfalto". El planteamiento es parecido: un hombre se queda pegado en el asfalto y se va hundiendo ante la indiferencia de la gente. La atmósfera empieza siendo cómica tipo dibujos animados y el contraste con el final es más brutal.
Por lo parecido de ambas historias mucha gente se cree que "La cabina" es de Chicho...

Guybrush dijo...

La primera vez que vi este mediometraje era muy pequeñín, y me acojoné de lo lindo; lo recuerdo como si fuese ayer, y concretamente la escena que se me quedó grabada con más fuerza es la de los cadáveres en el almacén del final (lógico, por otra parte)

Como dice Rafa Aw, "El asfalto" es el precedente de ésta, pero todavía no la he visto, y tengo curiosidad.

Haciendo Amig@s dijo...

Eran tiempos en que el fantástico se veía, más que nunca, como una forma de colar metáforas sobre temas importantes. En este caso la opresión sobre el individuo de una dictadura.

Parace mentira que un tío lo suficientemente listo como para escribir el guión de esta genialidad después hiciese patochadas nostálgicas y sentimentaloides sobre tiempos pasados... está visto que las malas compañías (en este caso políticas)estropean a cualquiera.