(7 años de extravagantes aventuras)

lunes, 10 de diciembre de 2007

¡La guerra ha terminado!



¡¡Ya he vuelto, coleguitas!!

Pues eso, que ya he vuelto de la pérfida Albión. He sobrevivido a numerosos Hooligans, borrachos y Hooligans borrachos. No me he cruzado con ningún lord ni la Reina de Inglaterra.

He estado viendo el Musical de la Guerra de los Mundos, de Jeff Wayne, del cual soy fan acérrimo desde los 10 años de edad. Vibré como nunca.



Hay varios puntos que hacen de esta una experiencia inolvidable:

-Jeff Wayne y su banda tocando la música en directo.
-Un holograma ultrarealista de Richard Burton narrando sus frases.
-Un trípode de 10 metros de alto que disparaba láser al público.
-Un elenco de artistas inigualable.
-Una pantalla gigante donde se proyectabam animaciones CGI.
-Efectos de luces y pirotecnia.

En definitiva, ha sido impresionante. A ver si vienen a España, por todos los demonios.

Ahora os dejo algunos videos del tour del año pasado.

Una presentación de fotos de una de las representaciones:



EVE OF THE WAR:



FOREVER AUTUMN:

4 comentarios:

Ryben dijo...

Ooohhh...muy espectacular. Mola.

Supongo que es cuestión de gustos pero el tema "Eve of the war" (y toda la banda sonora de este musical) me parece muy poco...apropiada para el tema.

Es tan setentera, tan horterilla que le quita toda la épica al asunto. Deben ser cosas mias, siempre le he tenido manía al "eve of the war", nunca me gusto.

Hermanos Encinas dijo...

Que suerte!!! y que envidia!!!

Gracias a mi padre soy conocedor de esta maravillosa obra de arte musical y me encantaría poder vivirlo en directo. Tiene que ser una absoluta gozada.

Gracias de nuevo por una noticia sensacional.

Paco Fox dijo...

¡Justin Hayward! El onvre sigue siendo un anuncio de acondicionador de pelo con patas, pero en cuanto ha salido al escenario he decidido que tengo que comprarme este DVD.

Cisne Negro dijo...

Ryben, eso quizá lo dices porque no le tienes el cariño de años y años como muchos aquí... A mí me parece fantástica. Vale, algunos teclados son muy setenteros, pero no deja de tener su majestuosidad y su épica...