(7 años de extravagantes aventuras)

sábado, 17 de marzo de 2007

Las aventuras del Baron de Munchausen


El Baron de Munchausen fue un conocido embustero que existió realmente en el siglo 18. Comandante, aventurero y vividor, el bueno del Baron no escatimaba en detalles estrafalarios para decorar la narración de sus vivencias.

En 1786 Gottfried August Bürger escribe la obra que haría que dicho personaje alcanzase fama mundial: Las aventuras del barón de Munchausen. Este hombre es capaz de viajar a la luna con su barco, volar montado en una bala de cañón o despertar la ira de Hefesto tras una noche loca con Afrodita. Si bien en principio todas estas historias tenian un marcado carácter cómico y realzaban la falsedad de lo contado, hoy por hoy el Barón es el símbolo absoluto de la victoria de la imaginación frente a la razón. Este es un personaje que simboliza nuestros sueños y locuras, que alcanza lo inalcanzable y ni pestañea.

Carcajadas aseguradas ante los mayores disparates nunca imaginados, pero también sentiremos el bello asombro que siempre despierta la fantasía.
El estilo de la obra es ágil y divertido y uno no puede sino asombrarse ante el grandioso absurdo de las aventuras del buen barón, cada una más extravagante que la anterior.

La edición más famosa es la perteneciente a 1862, ilustrada por el incansable Gustav Doré, cuya visión del personaje simplemente ha pasado a la historia.

Existen multitud de adaptaciones cinematográficas, las más conocidas la de 1943 (triste propaganda nazi), la de 1961 (una bella parábola sobre lo grandioso de la ciencia moderna) y la de 1988 (una locura de Terry Gilliam con momentos geniales y otros no muy conseguidos).

En definitiva: Una obra altamente recomendable, muy entretenida y original que nunca nos cansaremos de revisar.

1 comentario:

Angel dijo...

Con Cyrano de Bergerac formaria una singular pareja...