(7 años de extravagantes aventuras)

martes, 9 de enero de 2007

LA MOSCA (zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz)

¡¡¡ESA ES LA MOSCA!!! ¡¡¡LA MOSCA CON LA CABEZA BLANCA!!!
Hola amigos de lo bizarro. Hoy un clásico de lo más célebre. La Mosca.
Nuestro adorado Vincent Price prestó su cara al personaje de François Delambre en ambas películas, con excelentes resultados. Aunque su labor fue más bien publicitaria ya que salía en el trailer advirtiendo del "Horror" de lo que iban a presenciar.
Como todos sabéis David Cronemberg dirigió en los 80 una reinvención del mito, contando con Jeff Goldblum en el papel principal. Os acordareis por que era especialmente repugnante (Goldblum salía desnudo, no digo más). Gran película esa, aunque no tanto su secuela "El hijo de la mosca", un zurullo de tomo y lomo.
Os dejo con mis análisis de las originales de 1958 y 1959 ¡¡Frotaros las patitas lo primero!!


LA MOSCA (Kurt Newmann 1958)

"La mosca" está basado en el relato de George Langelaan, publicado en 1957 en la revista Playboy. Menudo lugar más absurdo para publicar un relato como este, la verdad...
François Delambre recibe una terrible llamada. Su hermano André ha sido asesinado y la esposa de este, Helene, parece ser la culpable. Cuando François va a hablar con ella del tema, escucha una historia increíble: al parecer su hermano trabajaba en el tele transporte cuántico (desintegrador-integrador lo llaman aquí). Cuando prueba el ingenio consigo mismo, una diminuta mosca se introduce con él en la cabina, lo que provoca que su adn se combine de forma monstruosa. André pidió a su esposa que encontrara a la mosca, con cabeza y pata blancas, para poder recuperar su aspecto, pero no tiene éxito de modo que la suplica que acabe con su vida. François no puede creerla pero lo hará cuando descubra un insecto atrapado en una tela de araña… ¡Un insecto con la cabeza de su hermano! "Socorro.... socorroooo"
Newmann firma aquí uno de sus mejores trabajos y una de las mejores películas de 1958. También resultó uno de los mayores éxitos de taquilla de la Fox y el mayor en la carrera del propio Newmann. Un éxito totalmente merecido. Pues “La mosca” es una conocida obra maestra. Siguiendo un tono más de cine policiaco y de suspense que de ruidosa acción bélica, se nos introduce en unas vidas a punto de verse destrozadas por la más bizarra de las tragedias. Paranoia y desesperación en un filme que profundiza en la psicología de sus protagonistas, especialmente en la de la propia mosca (el científico André Delambre, interpretado de forma magnífica por Hedison). Los efectos de maquillaje resultan, simplemente, impresionantes (no confundir con la gigantesca cabeza insectoide de su secuela). Una excelente puesta en escena y un tema original completan este famoso relato.

Detalle Geek del cartelito: "100 libras esterlinas a quien sea capaz de demostrar que no es posible". El mismo lema esta colgado en la puerta del Vaticano.


EL REGRESO DE LA MOSCA (Edward Berns 1959)

Secuela producida para aprovechar el éxito de la primera parte. El guión fue escrito con la intencionalidad de poder volver a utilizar todos los sets de la anterior película. No es una premisa muy prometedora desde luego pero por suerte el filme nos reserva algunas sorpresas.
Philippe, el hijo de André Pelambre, decide continuar con sus investigaciones sobre teletransporte. Para ello, contrata a un amigo, Alan Hinds, y utiliza el sótano de su mansión. Con la ayuda de su sufrido tío François, que sólo participa para asegurarse que no cometa un error fatal, logran reconstruir el invento a la perfección. Pero Alan revela su auténtico nombre, Ronald y su verdadero objetivo, vender el aparato al mejor postor. Para librarse de Philippe, le encerrará en la cabina de teletransporte junto con una mosca (hacia las cuales siente pavor) transformándose con esto en un repugnante mutante como su padre. La criatura escapa y mata a Ronald y a su jefe, para regresar con las últimas gotas de cordura que le quedan. Una vez se introduce junto con la mosca complementaria, salen los dos seres enteros. El horror ha terminado.
Resulta obvio que “El regreso de La Mosca” dista mucho de alcanzar a su predecesor en calidad. Entre otras cosas por las diferencias monetarias. Mientras que la original estaba fotografiada a todo color, la secuela es en blanco y negro y mientras que el trabajo de maquillaje original era asombroso aquí es sutituido por un cutre disfraz de monstruo que, aunque divertido, es obviamente falso. El director también cambia. Esta vez es el típico friki serie b (dirigió "La reina del espacio exterior", no digo más). Era frecuente en esta época efectuar las secuelas de las películas de éxito lo más rápido posible y con presupuestos ridículos considerando que ya se tenía asegurada la recaudación. Y es que “El regreso de La Mosca” es muchas veces confundida con “La Mosca” lo que hace creer a la gente que la versión de Newmann era una “típica serie b de los 50” cuando en realidad era una producción de envergadura mucho mayor. Sin embargo, no se puede decir que esta no sea una digna continuación. La “sospechosa” casualidad que conforma la premisa inicial del filme queda cubierta por la participación de un personaje perverso, mientras que el desarrollo resulta emocionante y el final, salvador e inesperado logra evitar la sensación de “calco”.

Detalle Geek del cartelito: "¡Una sanguinaria, estremecedora criatura gigante medio-mosca esta fuera de sí!". El tío que escribió esta frase podía haber seguido así todo el día pero se le acabaron los adjetivos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

En el bar del London Dungeon de la capital británica proyectaban La mosca original sobre una de las paredes.

SuperSantiEgo dijo...

¿Y qué me dices de La mujer avispa?