(7 años de extravagantes aventuras)

lunes, 15 de mayo de 2006

IÑIGO MONTOYA


Todos sabeis ya quien es Iñigo Montoya: Aquel valeroso espadachín español cuyo padre fue asesinado por el hombre de seis dedos y que finalmente logró cobrar su venganza.

"Mi nombre es Iñigo Montoya. Tú mataste a mi padre. Preparate a morir."


Lo que no conoceis amigüitos es que fue de él.

Tras acabar con el hombre de seis dedos, Iñigo se sentía un poco angustiado: Acababa de cumplir un objetivo que andaba persiguiendo los últimos veinte años y no tenía más proyectos en la vida. Así que decidió hacerse piloto de Boeing 747. Se despidió de sus amigos Fuzzy, Wesley y Buttercup y se marchó a estudiar. Pero pronto descubrió que no era lo suyo. El mundo de la aviación es muy duro y pronto perdió la cuenta de cuantos patos había atropellado. Desesperanzado, se tiró en paracaidas y pensó largamente en su fracaso mientras caía. En ese momento, empezaron a llover tostadas (un extraño pero posible fenómeno meteorológico que se produce cuando las tostadas desovan y las huevas son tan ligeras que se evaporan con el agua). Iñigo se hizo amigo de una de esas tostadas y estuvieron charlando mucho rato hasta estamparse contra el suelo. Allí, les estaba esperando un hombre con dos narices que se comió la tostada tras untarla en mayonesa. Iñigo, furioso, juró venganza.
Retó al hombre de dos narices a un noble duelo de espadas pero él se negó y dijo que sólo lucharía en el tenis de mesa. La batalla fue furiosa pero finalmente el hombre de dos narices perdió y tan terrible fue la derrota que murió al instante.
Montoya ganó la copa del mundo de tenis de mesa y decidió volver a España junto con otros campeones patrios como Pedrosa, Alonso, Nadal, etcétera. Como el equipo de esgrima se le puso chulito lo mató entero de un sólo golpe y después fue recibido con vítores en su pueblo natal, Toledo. Pero algo horrible acababa de ocurrir: La Tarasca de Toledo estaba desatada y acababa de leer sus estadísticas del Dungeons & Dragons asi que no tenía miedo a nada. Iñigo se dispuso a derrotarla, armando a todo el pueblo con espadas toledanas y tras un largo combate se rindió para marcharse a Portugal, donde trabaja arreglando jardines.
Respecto al héroe, lo cierto es que estaba cansado de tantas lides y aventuras asi que decidió hacer realidad su otro sueño: Casarse con una gorda. Puso un cartel en la calle y a la mañana siguiente tenía veinte mozas esperándole. Escogió a la que parecía más resistente a la cafeína y se casó esa misma tarde.
Hoy día Iñigo Montoya y Tenorio es panadero en Toledo asi que si visitan la ciudad ¡Mucho cuidado con meterse con sus baguetes!

6 comentarios:

Guybrush dijo...

Oh Diox mío! Tenemos que hacer una quedada allí!! Yo quiero mi baguete autografiada del mítico Íñigo!!

Marcos dijo...

Sí, bueno, todo eso está muy claro, pero ¿qué hay de esa magnífica banda sonora de Mark Knopfler en "La princesa prometida"? Una delicia musical.

Andrea dijo...

Jajajajaa XD qué ida de olla... ¿lo haces por algún tipo de venganza personal o tuviste una pesadila con la Tarasca comiendo tostadas?

Fuera coñas, yo AMO a Íñigo Montoya... y sé lo que le pasó. En la novela inacabada después de la Princesa Prometida no se hace pirata Roberts... pff... se va a vivir a la isla del Único Árbol... hasta que muere alguien... (no diré quien, juasjuasjuas)

Kike dijo...

Iñigo es el mejor personaje de esa película y de unas cuantas más. Por cierto, la novela es, contra todo pronóstico PEOR que la versión de cine. Eso me impactó.

Lore dijo...

Me encantan las historias con final feliz...Alguien se apunta a ir a Toledo???jajjajaja

Marcos dijo...

Me llevo mi espada original de Frodo.

Diox, ahora sí que he quedado como un friki...